jueves, 14 de febrero de 2013

Lincoln (2013)


Este post fue publicado el día 22 de Enero de 2013 en Under Magazine.


Por Juanmez: ***


Condensar en una película la vida de un personaje histórico es una ardua tarea, más aún si dicho personaje en cuestión es el icónico Abraham Lincoln, posiblemente uno de los presidentes estadounidenses más venerados en el ámbito público (y de los más controvertidos en el privado) que han existido debido a su decisivo papel en la lucha por la abolición de la esclavitud.

Por este motivo se requería de un director con sobrada experiencia, renombre (y por qué no reconocerlo, dinero) capaz de adaptar con sumo cuidado un biopic mastodóntico a la altura de las características que exige una figura de tanta envergadura, y quién mejor para ello que el todopoderoso Steven Spielberg; indiscutible rey Midas de Hollywood que aun demuestra a día de hoy que, cuando le apetece (atención al matiz), sigue sabiendo cuáles son las teclas que hay que tocar con el objetivo de despertar como nadie la fibra patriótica de los espectadores americanos en general, y de los votantes académicos en particular (recordar que el film ha acaparado nada menos que doce nominaciones en la próxima edición de los premios Oscar, postulándose como una de las candidatas favoritas en la carrera por la mejor película del año).

Ante la imposibilidad de narrar en dos horas y media aproximadas la obra y milagros del susodicho, el guionista Tony Kushner opta por rescatar sus últimos cuatro meses de presidencia (sin duda los más conflictivos) inspirándose en la obra de Doris Kearns Goodwin y con el beneplácito de Spielberg, quien parece decantarse a favor de los incuestionables esfuerzos de Lincoln por conseguir la aprobación de la Decimotercera Enmienda. Esfuerzos enturbiados por los tejemanejes y tretas que el partido republicano al que él pertenecía utilizó con tal de lograr votos a toda costa, como por ejemplo las incesantes persecuciones o los descarados sobornos a los que sometieron a los demócratas indecisos. Como ya se sabe, en política todo vale y aquí se pone de relieve una vez más que el fin justifica los medios, ¡sean cuales sean!

Rompiendo con su tónica belicista habitual, Spielberg no se centra demasiado en la terrible situación de las trincheras durante los últimos días de la Guerra de Secesión, prefiriendo profundizar en su lugar en las interminables y despiadadas batallas dialécticas que tuvieron lugar entre demócratas y republicanos; así que, a modo de advertencia para todos aquellos que ansíen secuencias de acción inolvidables en el campo de batalla al estilo Salvar al soldado Ryan, la película es una lección de Historia pura y dura. A ratos apasionante, a ratos flemática; pero una lección de Historia al fin y al cabo.

Sin embargo, la excesiva preocupación por la rigurosidad en el guion provoca que el ritmo de la película sea sumamente denso, hasta el extremo en que llega a ser bastante complicado zambullirse en el relato con facilidad. Quizás la monotonía que desprende la narración se habría solventado si la trama hubiera abarcado otras vertientes complementarias al contexto político que, aun siendo tópicas, no dejan de ser necesarias para contextualizar una época determinada y transmitir mayor cercanía (véase la escasa atención que se le presta a la reacción de la comunidad negra, la cual aparece reflejada casi de soslayo).

Por otra parte, pese a que se pretende humanizar al personaje recalcando no sólo su dimensión política, sino también la personal y familiar; Lincoln se trata en el fondo de una hagiografía encubierta poco arriesgada y de lo más básica, realizada con el propósito de obtener un sinfín de nominaciones antes que de trascender. Una lástima… Menos mal que de ella se pueden extraer un apartado técnico impecable y unas actuaciones soberbias, destacando por supuesto al inconmensurable Daniel Day – Lewis (el mejor Lincoln que podría haber) y a la infatigable Sally Field, que le da una réplica digna de Oscar en cada escena que comparten (lástima que sea el año de Anne Hathaway en esa categoría).  

Lo mejor: Daniel Day - Lewis.

Lo peor: Es demasiado lenta para mi gusto.

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1 comentario:

Jose MME dijo...

Esta película va sobre la esclavitud y está retratada como un triunfo de una panda de burgueses blancos.

Spielberg es un cáncer.