lunes, 4 de febrero de 2013

Argo (2012)

Por Carlos: ****1/2

Estrenada allá por el mes de Octubre, presento ahora la opinión de una de las películas revelaciones del año pasado. El primer tráiler de Argo ya mostraba una originalidad en el argumento de la que carecían casi en su totalidad todas las películas vistas en el 2012 hasta la fecha. La historia de un guión de cine como tapadera para colarse en Irán a rescatar a unos funcionarios de la embajada americana en plena crisis de los rehenes, prometía como poco una ilusión por ver algo nuevo en lo que fue una primera mitad de año bastante aburrida.

Abordando distintos aspectos de la misión, Argo destaca por una belleza exótica, con aires a las intrigas de los años setenta (Los tres días del Cóndor, Todos los hombres del presidente), y localizaciones en los lugares más morbosos de la época, tanto las oficinas de la CIA como Hollywood, y por supuesto, la cruenta sociedad iraní, que reclama a su Sha para su juicio. Tras esta rocambolesca idea, se esconde un director con una mejora ascendente en su carrera. Ben Affleck deja a los ladrones de Boston y se introduce en la piel de un espía de la CIA en este thriller apasionante, donde sin pegar un solo tiro, ofrece una de las mejores muestras del género de los últimos años. Unido a un plantel de secundarios maravilloso, y con elementos made in Spielberg (ese hijo alejado de su padre) que bien podría haberlo tratado de manera diferente, Affleck y el guionista Chris Terrio abordan la película de una forma realista, con pequeños detalles imaginativos para dotar a la película de tensión, y lo más importante, intentando ser lo más universales posible, sin americanismos exagerados ni efectismos que atentan contra la inteligencia misma.

Con un presupuesto de cuarenta millones, financiados en parte por George Clooney, que gusta de este tipo de historias de espías en países exóticos (ya lo vimos en Syriana, Tres reyes y en menor medida, en Los hombres que miraban fijamente a las cabras), la película acaba por ofrecer un ejercicio metacinematográfico más que digno, una sinceridad de agradecer, dosis de comedia y tensión de la buena. Y por supuesto, la promesa de un director al que gustan proyectos variados e interesantes, y con pasta.

Lo mejor: El plantel de actores es inmejorable. No sé qué pintan las nominaciones a Alan Arkin, Goodman y Cranston están soberbios. 

Lo peor: La historia del hijo sobra.

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