lunes, 26 de marzo de 2012

Intocable (2012)

Por Juanmez: ****1/2

"Intocable" ha sido una de las sorpresas de la temporada, una deliciosa comedia inspirada en un caso real que cuenta con un buen guión y unos actores (François Cluzet y Omar Sy) en estado de gracia. A priori, da la sensación de que su sinopsis no contiene ni una pizca de comicidad, sino juzgad vosotros mismos: un multimillonario queda tetrapléjico por culpa de un accidente que sufre y es atendido por un inmigrante recién salido de la cárcel... ¡Parece un dramón de tomo y lomo a secas! Sin embargo, temas tan trascendentales como la integración social o la diferencia de clases son abordados en la película desde una perspectiva en la que drama y comedia se complementan de maravilla.

Desde luego es muy difícil resistirse a carcajearse o soltar incluso alguna lagrimilla de emoción con varias de sus escenas. La clave para conseguir este efecto reside en que, a pesar de que haya fragmentos más duros, el tono cómico prevalece siempre sobre el dramático. Aquí hay cabida para la ironía y no hay miedo en usar chistes de humor negro para hablar de asuntos tan serios como puede ser por ejemplo la discapacidad de uno de los protagonistas. Tal vez por ello el film tenga tanto éxito, porque huye de las penas y no se recrea en el dolor del ser humano, sino que intenta enfocarlo de la forma más optimista posible.  

A mi modo de ver, estamos ante una historia que ensalza el valor de la amistad por encima de todo, posible entre dos personas de orígenes muy distintos, o con gustos y formas de pensar completamente opuestas. Esto demuestra que si nos guiamos siempre por los prejuicios a la hora de conocer a alguien, a lo mejor nos equivocamos y perdemos la oportunidad de forjar relaciones estrechas con personas realmente interesantes que quizás nos aporten aquello que más necesitamos sin saberlo, o ayudarnos a ver la realidad de una manera diferente.

¿Peca "Intocable" de sensiblera en ciertos momentos? Por supuesto, pero no lo esconde, pues este propósito quedaba ya patente en su tráiler, es decir, se sabía de antemano que se trataba de una cinta amable cuya única pretensión era inyectarnos en vena altas dosis de alegría, que buena falta hacen en estos tiempos que corren. El caso es que lo consigue con creces sin caer en lo previsible y sin manipular facilonamente los sentimientos del espectador. Ojalá pudiéramos reírnos así todos los días con secuencias tan divertidas como la de la ópera...

Lo mejor: Sus necesarios toques de humor negro, que distinguen al film de cualquier comedia de manual.

Lo peor: Se echa en falta más profundidad en la complicada situación personal del personaje de Omar Sy, un poco desdibujada bajo mi punto de vista.

1 comentario:

Cristina Hidalgo dijo...

gracias por la entrada!! necesitaba nuevas pelis para ver, últimamente estaba un poco desmotivada...