jueves, 26 de enero de 2012

Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres

Por Carlos: *****

Hace tres años llegó a mis manos el primer volumen de la saga Millennium. Empecé a leerlo con avidez, no sólo por la expectación alrededor de la novela, sino también por un arranque en la historia bastante intrigante. Conforme avanzaba la lectura, el talento narrativo de Stieg Larsson empezó a flaquear, y abandoné el libro.
A pesar de todo, siempre pensé que la historia de 'Los hombres que no amaban a las mujeres', era bastante buena, y que en manos de otro escritor, para mi gusto, más expresivo y con más tablas, habría resultado un producto bastante mejor. Ese mismo año, se estrenaba la primera parte de la saga Millennium original, y mis esperanzas se cumplieron. La película no era sobresaliente, pero mostraba que la historia de Larsson podía enfocarse de otro punto de vista más efectivo.
Cuando me enteré de que David Fincher iba a realizar el remake, supe que el director de 'Seven' y 'El club de la lucha', era el indicado para sacar todo el partido posible a la historia. Porque 'Millennium: Los hombres que no amaban a las mujeres', es el thriller perfecto. Fincher se mueve como pez en el agua entre asesinos, ambientes fríos y hostiles, y personajes descuadrados, ajenos al entorno, y todo ello unido a una historia con ecos de la genial 'Seven' ambientada en los fríos páramos de Suecia.

Y es de agradecerle a Fincher, el haber respetado totalmente el libro original, rodando la acción en Suecia, en lugar, como muchos esperábamos, adaptarla a Estados Unidos. En 'Millenium', podemos sentir el frío en los huesos en cada escena, con cada plano de los montes nevados, los pisos desangelados, y las cabañas aisladas, con paredes que parecen congelar las manos con sólo tocarlas y vientos que cortan. Si sumamos esta genial fotografía con una estética original como pocas, tenemos un producto visualmente muy atractivo.


Y dentro de esta estética, no podemos olvidar sin duda a Lisbeth Salander. Para los seguidores del libro y la película original, esta Lisbeth dista de la anterior, bajo mi punto de vista. La poca humanidad, o sociabilidad que Noomi Rapace mostraba en la trilogía original, desaparece en el personaje creado por Rooney Mara. No quiere decir esto que no sea fiel al libro, o a la psicología de la Lisbeth original, sino que Mara muestra un punto de vista distinto en varios aspectos, más agresiva, pero con una fragilidad física que Rapace no mostraba. Además, la nueva estética, más desmesurada, también difiere de la antigua.
Y digo todo esto de Lisbeth Salander, porque el personaje es media película. La actuación de Mara, es difícil de catalogar. Al interpretar un personaje con unos sentimientos tan arraigados, tan introspectivo, tan sólo necesita mostrar frialdad y seriedad ante todo. Se aprecia mejor su transformación física, y algunas escenas bastante explícitas, antes que la calidad interpretativa, más difícil de apreciar.
Distinto es el personaje de Mikael Blomkvist, esta vez interpretado por Daniel Craig en estado de gracia. Una de las cosas que me asustaban antes de ver la película, era cómo podía Craig sustituir al actor original, Michael Nyqvist, ya que éste encarnaba al cien por cien al Blomkvist original. Pues bien, Craig se mimetiza totalmente con el personaje, y lo da todo, en el que es sin duda, el mejor papel de su carrera. Creo que nunca había visto tan abiertamente el registro interpretativo de Craig, que puede llegar a ser bastante asombroso.
Para los amantes de los thrillers, esta película es sin duda muy recomendable. Sugerente, adictiva, su larga duración no juega en su contra, sino que a mitad de ella miras el reloj para saber cuánto te falta para que acabe la diversión. El montaje es muy acertado, como en cada película de Fincher, y el misterio se resuelve a la vez que lo hace el espectador, sin sobresaltos de última hora. No es una película americana al uso, es cine de autor, con sello único e indiscutible de David Fincher. No se parece a nada de lo que hayáis visto, excepto claro, a sus anteriores trabajos.


Para acabar, sólo comentar que es una pena que los académicos de los Oscars no hayan visto más allá para nominar a la película en categorías más importantes. Como película y director, se lo merecen, y Daniel Craig lo borda. El guión es muy sólido, desde los increíbles créditos de entrada, hasta la escena final. Y no tiene tantas escenas fuertes, Fincher se guarda de mostrar más de lo necesario. Si podéis, vedla.

Lo mejor: Todo el conjunto funciona a la perfección, como un mecanismo donde las historias fluyen en paralelo y se encuentran al final. Perfecto.

Lo peor: Puede que a algunos se les antoje demasiado larga, por decir algo.

3 comentarios:

Jose MME dijo...

La novela es muy mediocre, la película sueca es muy mediocre, esta peli da pereza.

Cristina dijo...

A mí me encantó la película sueca... me encanta David fincher, pero odio los "remakes". MMMM, habra que verla.

Una cinéfila dijo...

Se distingue de la película sueca por un pulso narrativo mucho más intenso.Aunque el espectador puede predecir quiénes son los culpables, la intriga es capaz de atraparlo y eso es mérito del director.