viernes, 20 de enero de 2012

Los descendientes (2012)

Por Carlos: ***

Declaraciones de James Franco hace un par de meses:

"La última película de Alexander Payne, "The descendants", se basa en un libro, pero a diferencia de "Breaking Dawn: Parte 1", este libro no ha logrado un ejército de seguidores tan fieles que ya tienen incluso un apodo. Ambas cintas fueron estrenadas el mismo fin de semana. Una compite para los Oscar. La otra, para categorías de los MTV como mejor beso, mejor escena sin camiseta masculina... Ambas son diferentes entre sí, pero las dos ocultan el tema del sexo para ensalzar la idea sana de los valores familiares. Ambas también parecen devaluar el concepto de maternidad, y ambas tratan de personajes muy inseguros. "The descendants" es mucho mejor, pero eso es porque no se ve obstaculizada por el precedente de un libro de gran éxito, un grupo de fervientes admiradores, y un estudio que piensa en el dinero tanto como para vender la historia en dos partes.

A Alexander Payne le gusta que sus personajes sean estrafalarios, feos y patéticos. Ellos son de clase media. Ellos no están en forma. Se refieren a la muerte y el divorcio, y otros asuntos oscuros siempre en situaciones insólitas. Casi nada es típico en el cine de Payne. Pero "The descendants" no es una típica película de Payne. La película se ambienta Hawai. Está protagonizada por George Clooney. Cuenta con la hermosa Woodley Shailene como su hija mayor. Y su bikini aparece tanto en la película que casi puede considerarse un personaje más del reparto."

Casi no hace falta añadir más. Porque la última película de Alexander Payne, director que nos maravilló hace unos años con 'Entre copas', cambia de registro para contarnos una historia sobre un rico terrateniente Hawaiano cuya mujer ha entrado en coma y, vaya por dios, ahora tiene que encargarse de sus hijas.

Así que Payne cambia al feo pero genial Paul Giamatti, por el guapo pero soso y repetitivo George Clooney, a la enorme actriz Virginia Madsen por la guapa pero poco talentosa Shailene Woodley, y a Thomas Haden Church por Nick Krause, donde, ahora sí, parece que acierta.

¿Y cuál es el problema de 'Los descendientes'?, pues que no creo que hoy en día, con tantos parados, tanta crisis y tantos problemas, los espectadores puedan sentirse, no ya identificados, sino al menos interesados en los problemas de un tipo al que la vida le ha abierto los brazos, y al que le surge un problema por el que muchos han pasado alguna vez. Payne adereza la aburrida historia con unas secundarias (las hijas de Clooney), que no mejoran la acción, ni tampoco la entorpecen. Para mi gusto, si las quitan, todo se queda más o menos igual. Para no caer en clichés, la chica pequeña parece que sufre de hiperactividad o algún tipo de desorden mental y la mayor, bebe y se cree mayor de lo que es (y seguramente leerá Crepúsculo). Y además, la mujer de Clooney ocultaba un secreto que le abrirá los ojos (y que seguro que alguno de vosotros ya adivináis de qué se trata).

Pero la película, a pesar de todo, está bien. Todo es muy matemático, muy medido, se llora cuando hay que llorar, se ríe cuando hay que reír, pasa esto en este momento, y después viene esto otro...Payne se olvida de sus anteriores trabajos, y mejor hubiera sido cambiar un poco la historia para hacerla más atractiva. El trabajo de Clooney, sin ser malo, no es para nada sobresaliente. Clooney siempre hace de Clooney, solo que a veces se deja barba, y entonces le dan un Oscar. Si Dujardin, no ganara por alguna razón, y Clooney gana (recordemos que en ese caso empataría con De Niro o Hoffman), una injusticia más se habrá cometido en el mundo. Pero como decía, Payne acierta en todo lo demás. La película es más o menos entretenida, la historia, si olvidamos los prejuicios, puede llegar a interesar a algunos (parece que mucha gente se deja de prejuicios), la fotografía es muy buena, y en conjunto, nada chirría. Payne es tan buen director, que aún cagándola, hace algo interesante. Hay algo en la película, que parece asomar de vez en cuando en forma de calidad, para que no nos salgamos de la sala. Aún así, americanadas se ven cada dos escenas.

Como resumen, a pesar de no ser una mala película, tampoco es genial. No sé el porqué de tanto premio, tanto a película (últimos globos de oro), como a Clooney. Creo que hasta Pitt en Moneyball, lo hace, cuanto menos, igual, y Dujardin lo desborda. Payne puede ir olvidándose del Oscar al mejor director, si la razón vence. Cinematográficamente hablando, la película no destaca en nada.

Lo mejor: Hawai.
Lo peor: La historia.

3 comentarios:

Juanmez dijo...

Esta película en manos de otro director que no sea Alexander Payne no sería igual. Me atrevería a decir que el punto fuerte de la película es su dirección.

Una cinéfila dijo...

La película no emociona. Desde el principio se sabe qué va a ocurrir, sólo nos ata a la pantalla el cómo y a mí no me ha entusiasmado.

Carlos dijo...

Sí, eso que dicen de que trata el tema de la paternidad de un modo distinto, la relación con los hijos, y la supuesta 'crisis de los 50', parece más un invento publicitario que una realidad.