sábado, 28 de enero de 2012

El monje (2012)

Por Juanmez: *

El realizador francés Dominique Moll ha sido el responsable de trasladar a la gran pantalla esta célebre novela del mismo nombre considerada como uno de los pilares de la narrativa gótica desde su publicación a fines del siglo XVIII. Envilecimiento y depravación se dan cita en la figura de Ambrosio, un monje perteneciente a un convento de capuchinos que, pese a sus esfuerzos por mantener intacta su admiración por Dios, se ve seductoramente arrastrado a los prohibidos (pero apetitosos) placeres carnales.

La combinación de perversión y religión siempre ha suscitado interés tanto en cine como en literatura, sin embargo el director no extrae todo el jugo del material del que dispone, ya que no logra en ningún momento alcanzar la intensidad necesaria para que el espectador se implique en la historia por culpa de un guion vulgar y confuso a más no poder. Ni siquiera sus imágenes de carácter onírico y enigmático resuelven este inconveniente, más bien lo empeoran.

Aparte de la ausencia total de clímax y del inexistente sentido narrativo, no hay mucho más que rescatar exceptuando a un decente Vincent Cassel y a un (siempre magnífico) Alberto Iglesias en sus respectivos campos. Planos desenfocados, interpretaciones que rozan el ridículo más absoluto (Geraldine Chaplin es una muestra de ello) y una mejorable dirección artística son solo algunas de las razones por las que "El monje" se erige como un castillo de naipes que se desmorona sin remedio.

Como anécdota curiosa, Buñuel se interesó mucho por la novela y con la ayuda de Jean - Claude Carrière escribió el guión de una versión cinematográfica anterior a la de Moll en el año 1972. No me extraña su admiración por el manuscrito, puesto que la temática recuerda ligeramente, y salvando las distancias, a su "Simón del desierto". Desconozco cómo fue esta adaptación, pero espero que no deje la misma sensación de insatisfacción que la actual.

Lo mejor: La banda sonora.

Lo peor: Todo lo demás.