sábado, 29 de octubre de 2011

Las aventuras de Tintín: el secreto del unicornio (2011)

Por Juanmez: ****

Las altas expectativas que tenía con el “Tintín” de Spielberg y Jackson, indiscutibles colosos de la industria cinematográfica en general y del cine de aventuras en particular, se han cumplido. ¿Por qué? A continuación, enumeraré brevemente las razones:

1. El respeto por el material original y el primor que se ha tenido a la hora de trasladarlo a la gran pantalla.

2. Su innegable sentido del espectáculo.

3. Si bien la técnica de animación utilizada por Robert Zemeckis en “Polar Express” y “Beowulf” siga sin estar del todo perfeccionada aquí, hay que reconocer que el acabado visual ha mejorado considerablemente.

4. Independientemente del parecido que guarden con “Indiana Jones”, las secuencias de acción no dejan de ser trepidantes, planificadas con esmero hasta el último detalle.

5. El alocado y divertido fragmento en África, destacando la persecución en Bagghar rodada en un mismo plano secuencia.

6. La fantástica banda sonora a cargo del infalible John Williams, que aún sin contar con un “main theme” que cale hondo, consigue registrar en su partitura cada matiz de la cinta.

7. Algún que otro autohomenaje entrañable de Spielberg (“Tiburón” por ejemplo).

8. El exquisito relato del personaje de Francisco de Hadoque narrado a modo de flashback, sobre todo la impactante secuencia del abordaje al barco que tripulaba.

En resumen, es evidente que Hergé no iba desencaminado al pensar en tito Spielberg como el director idóneo para hacer una película basada en su obra, pues el resultado final ha sido todo un éxito. ¿Para cuándo una segunda entrega?

viernes, 28 de octubre de 2011

La voz dormida (2011)

Por Juanmez: ***

Las vidas de dos hermanas separadas por los fríos barrotes de una cárcel durante la Posguerra española componen este trágico relato inspirado en la novela de Dulce Chacón que no he tenido la oportunidad de leer, así que me centraré exclusivamente en comentar la película sin dirimir si respeta o no la obra original de donde procede. “La voz dormida” es el último trabajo del realizador Benito Zambrano, quien tras una larga ausencia, ha vuelto a ponerse detrás de una cámara con un proyecto que ha provocado una previsible disparidad de opiniones encontradas.

Por muy increíble que resulte, aún hoy día la Guerra Civil y la Posguerra son temas espinosos a abordar en nuestro cine, pues la mayoría de películas incluidas en este polémico género suelen caer en el maniqueísmo fácil abanderando el discurso que más les conviene, y escasas veces muestran el conflicto, así como sus repercusiones, objetivamente. Tal vez lo más conveniente sea dejar que transcurran más años (cuando nadie que haya sufrido directa o indirectamente sus consecuencias permanezca vivo) para ser realmente críticos con las atrocidades cometidas por ambos bandos, porque todavía hay muchas heridas que permanecen abiertas. Aunque si hay interés en mirar hacia adelante, lo fundamental es olvidar de una vez las viejas rencillas ancladas en un sentimiento revanchista que no hace más que conducirnos a una espiral sin fin…

En esta ocasión, es meritorio y muy lícito que Benito Zambrano tome partido homenajeando a aquellas mujeres contrarias al régimen nacional que tantas penurias atravesaron al ser encarceladas, torturadas y asesinadas; pero comete el error de no modernizar el discurso, es más, se regodea en los tópicos habituales al retratar a todos los mandatarios y rostros visibles del régimen franquista (solo alguno se salva) como si fueran simples villanos sacados de un cómic humorístico, exentos de trasfondo o motivaciones ideológicas. Parece que son malos porque sí y punto. Si no fuera por este nada desdeñable defecto, la narración sería mucho más verosímil.

Afortunadamente en el film se exponen otros puntos de vista, ya que si bien una de las dos hermanas protagonistas (interpretada convincentemente por Inma Cuesta) es de las que lucharía hasta la muerte por su partido, por el contrario la otra (una arrebatadora y magnífica María León que está pidiendo a gritos el Goya) representa a todas aquellas personas que evitaban involucrarse en disputas de ningún tipo, pero que se vieron obligadas a posicionarse por el amor que profesaban a sus familiares.

Sin duda, “La voz dormida” es una película dura, triste y preñada de situaciones desgarradoras (la trama del bebé que espera Inma Cuesta mientras está encerrada en la cárcel es una buena muestra de ello). ¿Podría calificarse de manipuladora? Es posible, pero si uno prescinde de sus deficiencias, seguramente se encuentre con una conmovedora historia que le acabará emocionando.

Lo mejor: Sus interpretaciones, destacando la naturalidad de María León (todo un hallazgo).

Lo peor: Sigue siendo una película más de la Guerra Civil, con algún que otro cliché y sin nada nuevo que aportar.

martes, 25 de octubre de 2011

La cabina, de Antonio Mercero

Os dejo con este antológico y escalofriante cortometraje (aunque no sé si considerarlo como tal porque dura sus 30 minutos largos) dirigido por Antonio Mercero en el año 1972. Su título hace alusión a una cabina telefónica en la que queda encerrado su protagonista (el siempre enorme José Luis López Vázquez) y de la que no puede escapar pese a los intentos de ayuda de los mirones que pasean por la calle. Pero esto es solo el comienzo, de ahí la situación no hace sino volverse más angustiosa si cabe... Aviso: ¡no apto para claustrofóbicos!



lunes, 24 de octubre de 2011

Contagio (2011)

Por Juanmez: ***

¡Hipocondríacos abstenerse! A lo mejor exagero, pero posiblemente estemos ante una de las pandemias cinematográficas más realistas de los últimos años, afirmación nada descabellada si tenemos en cuenta que la mayoría de veces que se aborda esta temática suele ser enfocada desde la perspectiva de la ciencia- ficción. Valiéndose del brote de histeria colectiva generado por la gripe A hace relativamente poco tiempo, Steven Soderbergh nos inocula de nuevo la misma sensación de paranoia con un ficticio virus letal que está acabando con la población mundial debido a su rápida propagación y del que se busca desesperadamente una vacuna a contrarreloj.

Estructurada con un montaje algo acelerado y alejada de efectismos, la película narra con una frialdad sobrecogedora una situación de peligro muy creíble que puede afectar a cualquier habitante del planeta, ya resida en Japón o en los Estados Unidos. Por este motivo Soderbergh, en lugar de centrarse en una realidad concreta, se decanta por mostrarnos varias de ellas a través de un mosaico de historias con diferentes personajes; confiando una vez más en la técnica que ya utilizó en la premiada “Traffic”. Pero procurad no cogerles cariño porque ninguno de esos personajes es imprescindible, pues el genuino protagonista de la cinta es el propio virus.

Con respecto a los intérpretes no tengo mucha queja, a pesar de que son todos actores de mucho renombre no se pisan entre ellos porque apenas comparten plano. Todos están muy apropiados exceptuando Marion Cotillard porque su trama es seguramente la menos interesante del conjunto. Los que más destacan del elenco sin duda son Kate Winslet y Jude Law (aunque no entiendo el diente postizo que lleva éste último, ¿acaso es un matiz importante que enriquece a su personaje?).

Bajo mi punto de vista, el problema de “Contagio” es que se tocan muchos aspectos superficialmente (como la manipulación de los medios en épocas de crisis, la actuación de organismos de salud como la OMS, el control de las empresas farmacéuticas, etc.), pero no se profundiza lo suficiente en ellos. Quizás Soderbergh solo pretendía transmitir el agobio propio de una situación de caos global sin detenerse demasiado en los pormenores. Desde luego si el objetivo principal era que la atmósfera de tensión traspasara la pantalla, la cinta da en el clavo; pues es posible incluso que un escalofrío recorra a más de un espectador cuando la persona que está sentada a su lado estornude o tosa.

Lo mejor: Su visceral e impactante comienzo.

Lo peor: Cierta falta de emoción en algunos pasajes.

viernes, 21 de octubre de 2011

Another year (2011)

Por Carlos: ***1/2
Las historias familiares y personales de varios personajes durante un año, contado por capítulos donde cada uno responde a una estación del año, es lo que Mike Leigh, director inglés al que conocemos por su cine costumbrista lleno de experiencias personales, nos trae en esta película de actores protagonizada por Jim Broadbent, Lesley Manville y Ruth Sheen.

Leigh nos traslada de nuevo a las vidas de varias personas, dependientes unos de otros, autodestructivos unos, y centrados en su trabajo y en su vida diaria otros. 'Another year' simplemente plasma en pantalla unos cuantos días de la vida diaria de personas comunes, explorando su interior, tal y como ya hizo en la genial 'Secretos y mentiras', 'Dos mujeres de hoy' y en prácticamente todas sus películas, dando un peso especial a los personajes y dejando la historia un poco de lado. Quizás por esto la película flojea en algunas partes, donde los diálogos, que pretenden reconstruir las vidas pasadas de ellos, pueden cargar un poco. Pero la sinceridad de Leigh es de agradecer, y su punto de vista de la sociedad inglesa es directo y preciso.

Para ello, la acción gira en torno al matrimonio formado por Broadbent y Sheen, únicos personajes en la película cuya vida es tal y como ellos la quieren. Alrededor de su estabilidad, pululan su hijo treintañero soltero, su amiga cuarentona depresiva, el hermano recién viudo o el amigo de juventud gordo y bebedor. Todos ellos conforman este tapiz de sentimientos, sensibilidad y a veces patetismo con el que todos podemos sentir cariño. Las estaciones, funcionan además como catalizador, siendo el verano la estación más alegre para todos, donde todos se encuentran mejor consigo mismos, mientras que el invierno no hace sino acentuar el pesimismo y la desolación. Leigh busca en cada nueva película la verosimilitud en cada escena, en cada diálogo, siendo el conjunto de ellos fluido y verdadero.

'Another year', nominada al Oscar al mejor guión el año pasado, y que fue presentada en la sección oficial del festival de Cannes, no es la mejor película de Leigh, pero es el perfecto ejemplo para comprender su particular cine, y su particular visión de la vida.

Lo mejor: Lesley Manville, un papel genial.

Lo peor: Algunas conversaciones a veces aburren, deberían pasar a otro tema.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Crazy, stupid, love (2011)

Por Carlos: **

Si 'Cómo acabar con tu jefe' nos presentaba a un extenso plantel de caras conocidas más una historia muy original y con bastante gracia, 'Crazy, stupid, love', película que puede recordar un poco a ésta, es otra comedia americana que podemos ver en los cines ahora, y que sólo cumple la primera de las premisas. Mezclando un poco el concepto de familia moderna, con sus divorcios y sus hijos más adultos de lo normal y por otro lado la historia de Ryan Gosling, ligón profesional que conquista a una chica cada noche, a los directores Glenn Ficarra y John Requa parece que se les va el guión un poco de las manos, y entre continuos altibajos, escenas buenas seguidas de otras que dan vergüenza ajena y algunas más que parecen salidas de la mente de una adolescente de catorce años nos presentan una de las peores comedias del año.

Steve Carrel y Julianne Moore se quieren divorciar en la primera escena de la película, y a partir de ahí los conocemos a ellos, a su hijo mediano enamorado de su niñera, de 17 años, a su vez enamorada de Steve Carrel, que viéndose solo decide salir a tomar unas copas y de paso conocer a Ryan Gosling para que le enseñe a ligar. Por medio tenemos además a la 'graciosa' de Emma Stone, quizás el mejor personaje de la película.

Vedla si queréis, ni ganáis ni perdéis. De la risa tonta pasáis a la vergüenza, y viceversa. Las dos estrellas y no una es por los actores, que no lo hacen mal, aunque si le diera más peso a la escena final igual no le ponía ninguna...

Lo mejor: Steve Carrel y Emma Stone.

Lo peor: Marisa Tomei, visto y no visto. Y Kevin Bacon, ¿qué hace con su vida?.

martes, 18 de octubre de 2011

Pina (2011)

Por Juanmez: ****1/2


“Danzad, danzad, porque de lo contrario estamos perdidos” - Pina Bausch.

“Pina” es la exquisitez hecha danza. No hace falta ser un entendido en dicho arte para poder apreciar este elegante documental que ha rodado el alemán Wim Wenders y que ha sido preseleccionado para los Oscar en la categoría de Mejor película extranjera. El célebre autor de “El cielo sobre Berlín” nos deleita con este personal tributo a la prestigiosa coreógrafa alemana Pina Bausch, indiscutible exponente de la danza internacional contemporánea que no cesó de trabajar infatigablemente hasta el fin de sus días.

A diferencia de otros documentales similares, en “Pina” no se utiliza el baile para narrar la historia, sino que el mismo baile es la historia en sí. Como si de un puzzle de dos piezas se tratara, Wenders intercala fantásticas coreografías con testimonios en primera persona de los bailarines que formaron parte de su compañía. Todo está filmado con tal intensidad, que en ocasiones las entrevistas son equiparables en emoción a los pasajes musicales.

Mi consejo para los más reticentes es que agudicen sus sentidos, que se relajen y se dejen llevar a la hora de contemplar sus evocadoras imágenes que traspasan los límites de la pantalla, enriquecidas por el efecto del 3D y capaces de transportar al espectador a lugares alejados del encorsetamiento teatral en los que nos parecería inconcebible asimilar la danza, me refiero a entornos urbanos tan rutinarios como un parque, una calle o un medio de transporte público por ejemplo.

En definitiva, “Pina” es delirio, rabia, belleza y fuerza; pero también dedicación, esfuerzo, constancia y pasión por una profesión. Ya seas o no amante de la danza, ya seas neófito o experto, estoy absolutamente convencido de que “Pina” no te dejará indiferente…

Lo mejor: La coreografía inicial.

Lo peor: Que muchos alérgicos al mundo de la danza rechacen de entrada su visionado.

jueves, 13 de octubre de 2011

Los tres mosqueteros (2011)

Por Juanmez: *1/2

Solo basta ver el trailer de esta enésima versión de “Los tres mosqueteros” dirigida por Paul W. S. Anderson para saber que respetaría bastante poco la obra homónima de Dumas en la que teóricamente se basa, sobre todo cuando el responsable de la adaptación es conocido por respaldar proyectos en los que suele predominar un montaje apresurado en detrimento de una narración más elaborada, véase "Resident evil".

Como era de esperar, el realizador británico no ha dudado en mantener su estilo personal reinterpretando a su antojo el archiconocido relato sin aportar nada novedoso o interesante. Para ello se sirve de un guión mediocre, infestado de ridículos personajes y diálogos insulsos que podrían exasperar incluso al más entusiasta. Al igual que sucede en otras cintas similares, se intentan disimular parcialmente estas carencias con una pomposa dirección artística, un vistoso diseño de vestuario y unos pasables efectos visuales; sin embargo esta vez ni siquiera su factura visual es suficiente para salvar el conjunto.

No esperéis por tanto deliciosas vueltas de tuerca como las que aparecen en la novela, comparables aquí a las de una simplona partida de videojuego en el que no hay cabida para el conflicto dramático. Lo triste es que, aunque se persigue en todo momento el tono cómico, los chistes en su mayoría transmiten más lástima que gracia. Para colmo, la Europa del siglo XVII se nos presenta como un lugar donde todo es posible: desde combates navales aéreos o duelos de espadachines donde la gravedad brilla por su ausencia. Da la impresión de que el señor Anderson se ha inspirado en la exitosa fórmula que ya probó Guy Ritchie con “Sherlock Holmes” al incorporar elementos anacrónicos de corte moderno y fantasioso dentro de una ambientación más clásica, pero claro, Anderson no es Ritchie dirigiendo, y quizás por ello el triste resultado final sea similar a una especie de “Piratas del Caribe” insípido.

En lo referente al elenco, me llama la atención que los actores escogidos para representar a los mosqueteros (sobre los que supuestamente debería recaer el mayor peso de la película) sean relativamente desconocidos (exceptuando Matthew Macfadyen); mientras que por el contrario los villanos son intérpretes que gozan de un mayor carisma: un correcto Christoph Waltz como el Cardenal Richelieu, un pintoresco Orlando Bloom como el Duque de Buckingham (muy “fashion – victim” por cierto), y una atractiva Milla Jovovich encarnando a una Milady de Winter que parece recién salida del "Tomb Raider" (se diría que su rol es prácticamente igual al de la protagonista de “Resident evil”, solo que varios siglos antes y sin zombis a su alrededor que exterminar). Es evidente que muchas secuencias de la película están destinadas a su lucimiento exclusivo, es el pequeño privilegio que se obtiene al ser la esposa del director.

De todos modos es una película palomitera sin pretensión alguna, si uno quiere desconectar posiblemente pase un buen rato, aunque quizás acabe riéndose más de la película que con ella. Ahora bien, si os sentís estafados una vez vista, ¡no digáis que no os lo advertí!

Lo mejor: Milla Jovovich y sus increíbles acrobacias.

Lo peor: Milla Jovovich y sus increíbles acrobacias.

lunes, 10 de octubre de 2011

Four lions (2011)

Por Carlos: ****1/2

Hay que tener en cuenta antes de ver 'Four lions', que las sensibilidades de más de uno puede verse herida. El tratamiento del islamismo en el cine tiene el inconveniente de que al ser un tema muy en boga y haber traído tantas desgracias, muchos podrían catalogar la película de siniestra o de ser demasiado frívola. Es por esto que a pesar de que recomiendo encarecidamente el visionado de la cinta, algunos podrían no estar de acuerdo con su planteamiento.

'Four lions' la protagonizan cuatro muchachos londinenses que están preparando su propia yihad para subir al cielo. Pero en lugar de ser terroristas preparados con amplio conocimiento del islam, son unos pobres diablos que creen hacer lo correcto cuando ni ellos mismos saben a quiénes tienen que matar. Unos tipos que pretenden hacer su propia guerra por el islamismo, pero que juegan a la xbox, escuchan pop y les gustan los parques de atracciones. Y esto es porque la película no es sino una sátira en tono de comedia muy negra donde se ridiculiza utilizando la parodia a los extremistas islámicos.

Hemos visto en el cine parodias donde se ridiculizaban ejércitos (MASH), políticos (Teléfono rojo) o a los nazis (El gran dictador), temas delicados que si se tratan bien pueden dar mucho juego. La película tiene un argumento muy bien trenzado y personajes geniales y muy completos, pero además las escenas se suceden naturalmente como sketches donde los protagonistas dan forma a su plan y dan muestra de su estupidez. Los tipos son torpes, tienen ideas absurdas sobre el islamismo y una exagerada sensación de ser observados constantemente. Después de un rato, el espectador debe entender que la película no pretende levantar ampollas.

El uso de un estilo realista por parte del director, Christopher Morris, curtido en la televisión inglesa, y unas excelentes interpretaciones de los actores, completan una de las comedias del año. 'Four lions' es una película muy inteligente e ingeniosa, con un humor mordaz que entretiene de principio a fin.

Lo mejor: El surrealista argumento.

Lo peor: El personaje principal parece demasiado inteligente para meterse en esos fregados.

sábado, 8 de octubre de 2011

Retrospectiva: Tesis (1996)


Hoy os dejo con una retrospectiva que tiene un significado muy especial para mí, ya que su autora es nada menos que mi hermana Cristina, responsable directa de mi pasión por el celuloide desde pequeñito. Desde aquí aprovecho para agradecerle sus siempre acertadas recomendaciones dotadas de buen gusto, las largas sesiones de cine compartidas, y por supuesto las no menos desdeñables conversaciones surgidas a posteriori; pero si hay algo que tengo que agradecerle por encima de todo es haberme contagiado de ese indescriptible y personal entusiasmo a la hora de ver una película. Por estos motivos estaba profundamente interesado en que aportase su granito de arena en nuestro blog, y por fin lo ha hecho a lo grande relatando su experiencia vivida con "Tesis" de Alejandro Amenábar, bastión incuestionable de nuestro escasamente valorado cine español. No os entretengo más, espero que la disfrutéis tanto como yo... 

Juanmez.


Por Cristina Marrufo: "De cómo el empeño acaba por descubrir a un maestro".

Tengo un hueco entre el insti y el británico: me voy al cine, sin duda. Voy con un amigo en mi moto, me dice que tiene que estudiar, pero que ha oido hablar de una peli que se va a estrenar en un par de semanas de un director novel, un tal Amenábar; que se llama “Tesis”, y que trata sobre las “snuff” movies. ¿Las qué? - le digo yo, y me lo explica. Mmmm, me quedo muy interesada, ¡qué ganas de verla! Me dice además que la han rodado en la Facultad de Ciencias de la Información de Madrid, así que yo, que voy a entrar el año que viene en la homónima sevillana, me quedo flipada, a la espera.

Y a la espera me quedé, puesto que no vi trailer, ni sinopsis, ni cartelería, ni nada, y cuando por fin la veo en cartel, preparada para ir a verla el finde siguiente, ¡descubro amargamente que la han retirado de los cines! ¿Pero por qué? ¿Porque era de una temática controvertida? ¿Porque era de un español desconocido cuyo apellido recuerda fonéticamente al de un grande del cine? Otra decepción, igual que con “Sospechosos habituales”. Bueno, esperaré a que la saquen en vídeo, si es que llega a distribuirse… gracias a Dios, ¡en este caso sí!

La alquilé, me senté en el sofá completamente expectante…¡dos horas de metraje intensísimo! Me agarró desde el primer minuto, desde la primera escena, y no me soltó en ningún momento, y al final, cuando salen los títulos de crédito, sigues enganchado por la garganta a la pantalla, más abajo, por el esófago, como si te hubiesen amarrado una cuerdecita de seda muy fina, y estuviesen tirando hacia ellos todo el tiempo…

Pero no es sólo sensaciones lo que transmite este rollo. Formalmente “joven e inexperta”, exenta de florituras y de ardides y puramente lineal, esta película te lleva de la mano de Ángela a través de un submundo totalmente desconocido para el adolescente medio, sirviéndose del propio edificio de la universidad como paralelismo de la bajada a los infiernos de Dante, ya que veremos que las tramas más sórdidas se van a a desarrollar en las zonas más oscuras, ocultas y subterráneas del mismo, para terminar saliendo de él y llevarnos a la vida misma, un sitio de lo más habitual y totalmente rodeado de lujo, elegido como cumbre de la maldad.

El director nos muestra los dos lados del ser humano, y veremos en cada uno de sus protagonistas cómo se cumple esta ambigüedad intrínseca, el Cástor y el Pólux de cada uno, y cómo aunque uno siempre intente salir a la luz, es otro el que prevalece, y por eso nos enseña que nadie es lo que parece, y que el que parece que es, tampoco tiene por qué serlo.

En fin, una creación pura, que abunda en temas políticamente incorrectos a cada paso, desprovista de pretensiones y precursora por supuesto de la formación del para mí adoradísimo Alejandro Amenábar, que daría como resultado su subida al estrellato español, y que obtuviese suficiente presupuesto para su hasta ahora obra cumbre, la incomprendida “Abre los ojos”, donde el director desarrolla todo ese mundo interior que le hace brillar en el universo cinematográfico actual.

Lo mejor de Tesis es, sin duda, la ausencia de subterfugios, la claridad narrativa y la crudeza visual en imágenes sin embargo totalmente desprovistas de violencia, maestro Alejandro en crear una película de temática ultraviolenta mostrando solo lo imprescindible, solo insinuando con otros recursos lo que está ocurriendo en realidad. A los que aún no la hayáis visto, que supongo que sereis pocos, os la recomiendo a ultranza, y espero que os haga sentir como a mí, vivos, y os deje ese sabor de boca final de no saber si debéis seguir mirando…

sábado, 1 de octubre de 2011

Chiste de Tarantino en Desperado

A reírse un poco hombre, ¡que la vida son dos días! XDDD