lunes, 27 de junio de 2011

¿Las 25 mejores películas animadas de todos los tiempos?

No sólo nosotros hacemos ránkings por aburrimiento, hay otros que también los hacen, y encima les pagan por ello... Es el caso del periodista Richard Corliss de la revista Time, que ha seleccionado sus 25 mejores películas de animación de todos los tiempos. Digamos que según su criterio, serían películas de visión obligada; pero para mi gusto se deja fuera algunas esenciales como "Aladdin", "Titán A.E.", "La bella durmiente" o "Ratatouille". Eso sí, me han llamado gratamente la atención tanto la ausencia de "Shrek" como la presencia de "South Park"; pero jamás pondría "Pinocho" en lo alto del podio.

¿Cuáles son vuestras cintas de animación favoritas?

25. La dama y el vagabundo (1955)
24. Fantástico Sr. Fox (2009)
23. Yellow Submarine (1968)
22. Horton (Dr. Seuss' Horton Hears a Who!) (2008)
21. Kung Fu Panda (2008)
20. Paprika (2007)
19. Enredados (Tangled) (2010)
18. El Rey León (1994)
17. Akira (1988)
16. Happy Feet (2006)
15. Wallace y Gromit: La maldición de las verduras(2005)
14. Las Aventuras Del Príncipe Achmed (Die Abenteuer des Prinzen Achmed) (1926)
13. Blancanieves y los siete enanitos (1937)
12. Toy Story (1995)
11. Toy Story 3 (2010)
10. La sirenita (The Little Mermaid) (1989)
9. Buscando a Nemo (2003)
8. Bienvenidos a Belleville (2003)
7. Up (2009)
6. South Park: Más grande, más largo y sin cortes (1999)
5. El viaje de Chihiro (Spirited Away) (2001)
4. Dumbo (1941)
3. La película de Bugs Bunny y el Correcaminos (1979)
2. WALL-E (2008)
1. Pinocho (1940)

martes, 21 de junio de 2011

Retrospectiva: El lector (2008)


Ayer revisé “El lector” de Stephen Daldry (director de “Billy Elliot” y “Las horas” respectivamente), y me apetecía compartir con vosotros esta conmovedora historia en la que el amor más pasional se funde con la literatura más selecta.

Estamos ante una cinta intimista y dura, plagada de infinitos y delicados matices que invitan a la reflexión, alejándose de los maniqueísmos baratos a los que estamos acostumbrados a ver en este tipo de películas que plantean dilemas morales. En esta ocasión, somos partícipes de la instrumentalización de una persona analfabeta que es conducida hacia un
destino insospechado y terrible.

SPOILER

El film se estructura claramente en dos partes muy bien diferenciadas: la primera muestra el inicio y la ruptura de un tórrido idilio secreto mantenido entre una mujer treintañera llamada Hanna (Kate Winslet) y un chico en plena ebullición hormonal llamado Michael (David Kross de joven y Ralph Fiennes de adulto), mientras que la segunda describe el encuentro de ambos ocho años después, en un juicio de criminales de guerra en el cual ella está siendo acusada de colaborar con los nazis. Es entonces cuando Michael, presente en el pleito en calidad de estudiante de Derecho, descubre el gran secreto de Hanna, un secreto que ella misma se niega a revelar en público por miedo a sentirse humillada, aún sabiendo que si lo reconoce podría quedar exculpada del proceso en el que se la está juzgando: Hanna no sabe leer…

Y quizás os preguntéis qué relación guarda esto realmente con su inocencia. Pues prácticamente todo, ya que Hanna es acusada de haber redactado un informe que la implica directamente en la muerte de cientos de judíos. ¡Y a pesar de ello es incapaz de admitir que no sabe leer ni escribir! En este caso la vergüenza y el orgullo le ganan el pulso a la propia verdad. Es muy triste contemplar cómo una persona indefensa es convertida en víctima a través de la manipulación. Pero lo más grave de todo es que Michael, quien está presente, tampoco sale en su defensa impedido por su cobardía, pensando en las nefastas consecuencias que podría traer; y por consiguiente acabará cargando con esa culpa toda su vida…

Si tuviera que decantarme por una secuencia concreta, esa sería aquella en la que Fiennes le manda cintas de audio a Winslet, una vez que ella termina en prisión, con grabaciones de los libros que él le leía durante el breve romance que mantuvieron. Preciosa.

FIN DE SPOILER

El punto de vista de Daldry es nítido, él da pinceladas a esta historia que se dibuja prácticamente sola. Kate Winslet está arrebatadora e inmensa en su interpretación, en sus ojos se aprecia todo el tormento que arrastra a la perfección. Gracias a este personaje se llevó el merecido premio Oscar que tanto anhelaba, un galardón que merecía indudablemente. Bien es cierto que el joven David Kross le da una buena réplica, sobre todo en las generosas escenas de sexo.

En definitiva, “El lector” es una película cruda con una factura técnica impecable que deja una profunda huella en nuestra retina difícilmente olvidable.

lunes, 20 de junio de 2011

Ranking: Películas con mayor impacto social

Supongo que muchas veces habéis pensado qué opinión tendríamos hoy de los tiburones si Spielberg no hubiera rodado 'Tiburón', cómo habría evolucionado el cine de terror sin 'El exorcista' o si al subir unas escaleras mientras corremos pensaríamos en la banda sonora de 'Rocky'. Éstos son algunos ejemplos de películas que de alguna forma han modificado algunos aspectos de la vida cotidiana desde que el cine comenzó su andadura. Podríamos decir que no son más que iconos, al fin y al cabo. Y es cierto, pero algunos de ellos son reconocibles en cualquier parte del mundo y su significado nos es más que familiar. Hay muchos más ejemplos: escenas, bandas sonoras, diálogos...que una y otra vez los vamos rememorando gracias a la aceptación de ellas en la vida cotidiana. ¿Las causas? En algunos casos la televisión, otras veces, la necesidad de una vía de escape, o quizás la grandeza de ese momento que marcó un antes y un después.
Aquí van algunas películas que en mi opinión, se han introducido profundamente en nuestras costumbres:

8- Reservoir Dogs.

Nunca volveremos a vestir un traje de chaqueta sin desfilar como hicieron Harvey Keitel y compañía en 1992 para abrir Reservoir Dogs. Sumado con su música, todo un clásico.

7- ET

¿Quién no ha dicho alguna vez 'Mi caaaasa' o 'Teleeeeeeefono'? Pues eso.

6- Rocky

La subida por las escaleras, la música de Bill Conti, las escenas de los entrenamientos...Por ende, podríamos decir que el propio Stallone ha sido uno de los actores con más impacto social, no sólo por Rocky, sino por Rambo y su 'No siento las piernas'.

5- Star Wars

Una legión infinita de seguidores, frases memorables, las espadas lásers (y ese ruidito que hacen al chocar: pchiun, pchiun) y un montón de iconos que reconocemos en cualquier lugar, hacen de Star Wars la saga con más impacto social de la historia.

4- El exorcista

Las frases de Regan, la cabeza que gira 360 grados o la figura del exorcista han calado en el intelecto colectivo profundamente.

3- Desayuno con diamantes.

El Moon River y Audrey con su cigarro largo, sus vestidos caros y sus desayunos en el Tiffany´s marcaron en su época un estilo de vida que aún hoy muchas personas querrían alcanzar.

2- Tiburón.

Nadar en el océano nunca volvió a ser lo mismo. Spielberg puede estar contento.

1- Psicosis

Y ducharse en una habitación de un hotel destartalado y medio deshabitado tampoco, aunque seguro que más de uno de vosotros habéis mirado detrás de las cortinas en vuestra casa...


Y ahora os toca a vosotros. ¿Qué películas creéis que han tenido mayor impacto social en la historia?

lunes, 13 de junio de 2011

Nuevo poster de El capitán América

De la mano del diseñador Paolo Rivera nos llega este excelente póster retro de "El capitán América" inspirado en los carteles de las películas clásicas:





domingo, 12 de junio de 2011

Cortos de Martin Scorsese

Porque todos empiezan siendo unos pringaillos, está bien recordar y ojear los primeros trabajos de los genios de hoy en día. Hoy toca Scorsese y sus primeros cortos como estudiante de cine.

El primero se titula 'What´s a nice girl like you doing in a place like this?', rodado en blanco y negro en 1963.



El segundo, también en blanco y negro y rodado en 1964, se titula 'It´s not just you, Murray', y por su duración lo cuelgo en dos partes:



Y el tercero, bastante fuerte, es un alegato contra la guerra de Vietnam, llamado 'The big shave' y rodado en 1967.


jueves, 9 de junio de 2011

Hanna (2011)


Por Carlos: **

Lo que pudo ser y no fue.
Hanna se presentaba como una película fresca en el panorama de cine de acción, algo así como una sucesora de la trilogía Bourne mezclado con León el profesional, protagonizada por una cría a la que la educa su padre en los páramos del círculo polar ártico por una serie de catástrofes que ocurrieron en el pasado. Pero lo que Joe Wright, otrora director de dos grandes películas como 'Orgullo y prejuicio' y 'Expiación' nos muestra, no es sino un cúmulo de infructuosos intentos por parecer moderno, atrevido y muy, muy guay. Y nada, así no se hacen las cosas.

SPOILER

Me gustaría comentar primero unos cuantos ejemplos que a mi modo de ver sacan los colores:vale ya que cada vez que España sale en una peli yanqui, nos metan a los gitanos de turno bailando y cantando flamenco alrededor de una hoguera (y para colmo, saben inglés), vale ya de escenas videocliperas para las escapadas, como la del inicio de la película (¿alguien me puede explicar porqué la luz parpadea de esa manera?), y vale ya de chorradas para llamar la atención, como la escena pseudolésbica (parece un vídeo de t.a.t.u), la música copiada de 'La red social', y unos giros de cámara que no sé para qué sirven.

FIN SPOILER

Joe Wright se podía haber dejado de chorradas y haber seguido con la línea de sus anteriores películas. Hubiese sido muy interesante una película de esta temática visto desde el punto de vista intimista y profundo de sus anteriores cintas, explotando el fuero interno de sus protagonistas, agentes de la CIA (no queda claro qué son), terroristas (tampoco queda claro esto)...y la historia se habría enriquecido notablemente. La película en su conjunto es un despropósito monumental. Un cúmulo de escenas en su mayor parte sin sentido, situaciones que se dan como cotidianas cuando a nosotros nos parecerían muy fuera de lugar y unos diálogos totalmente absurdos.

Recordando de nuevo a la trilogía Bourne, en 'Hanna' se recurre también al cambio de países, a los contrastes, del desierto al ártico, a las praderas o a la ciudad, sumando por tanto las distintas culturas e idiomas que pretenden dotar de un aire universal a la película. Sin duda el guionista se creía que mientras más idiomas y lugares se viesen en la película más densidad narrativa tendría. Se recurre por supuesto a la persecución constante, lo mejor sin duda de la película, ya que gracias a esto se convierte en un divertimento palomitero que a pesar de todos los problemas presentados, entretiene y mucho.

De Saoirse Ronan no se puede decir que lo haga mal, pero su papel tampoco exigía demasiado. Su protagonista es totalmente plano, y es fácil interpretar si en toda la película no tienes ni que sonreír ni que llorar, simplemente poner cara de palo. El personaje de Cate Blanchet es caricaturesco, pero como ella es tan buena actriz, apenas se nota si no nos fijamos demasiado. El mejor sin duda es Eric Bana, cumplidor como siempre.

Así que si queréis pasar un rato entretenidos y olvidaros de todos los problemas, podéis permitiros gastaros 6 eurillos y dos horas en ver esta película. Si no ahondáis demasiado, lo pasaréis bien, y si profundizáis, igual salís con un cabreo mayor. Un argumento bastante interesante que se echa a perder por una mala dirección. No es la primera vez ni la última. Además de que al final, la mitad de los cabos siguen sueltos. ¿Mi recomendación? Pillaros la trilogía de Bourne , lo mejor del cine de acción de los últimos 15 años, sobresaliente por todos lados, y pasad de tonterías como ésta.

miércoles, 8 de junio de 2011

X - Men: Primera generación (2011)

Por Juanmez: ***1/2

Seguramente difiera de las opiniones vertidas por el ejército de seguidores más puristas de la Patrulla X, descontentos una gran mayoría después de haber visto “X – Men: Primera generación”. Por lo que he leído en Internet, el origen de su indignación radica en que la cinta de marras no respeta a los cómics en los que se basa ni guarda siquiera una continuidad plena con la trilogía de películas anteriores. Es tal el ahínco y la desazón con la que se expresan que es imposible no darles la razón, en cierto modo me solidarizo con ellos porque joroba muchísimo cuando en una adaptación cinematográfica de un fenómeno que sigues con especial interés no se respeta el material original de donde procede, para qué nos vamos a engañar…

Lo que ocurre es que poco puedo decir acerca de los cómics, porque a pesar de que hace tiempo tuve la oportunidad de ojear algunos números, apenas los recuerdo; así que no soy el más indicado para hacer una comparación de la película con los mismos. Evidentemente, sí me he percatado de las ligeras incongruencias existentes entre los episodios cinematográficos anteriores y el nuevo dirigido por Matthew Vaughn, ya que tampoco es necesario ser un experto en el tema si se han visto todos como es mi caso; sin embargo, en esta ocasión considero que tales incoherencias son despistes triviales y no entorpecen en absoluto el funcionamiento de la película. Motivo por el cual insisto en que mi dictamen de la cinta no concordará con el generalizado porque, a diferencia de estos acérrimos fans conocedores al milímetro de los mutantes de la Marvel, he valorado el film por sí mismo, es decir, como un producto aislado e independiente de los cómics y de la trilogía que dirigieron Bryan Singer y Brett Ratner en su día (con más acierto el primero que el segundo).

En “X – Men: Primera generación” asistimos al nacimiento y a la ruptura de la amistad entre el profesor Xavier y Magneto, una línea argumental ensombrecida en las películas anteriores en beneficio de otras que necesitaban una mayor profundidad. Francamente, es curioso contemplar cómo eran los personajes antes de conocerse, por ejemplo choca ver a un Xavier (interpretado por un carismático James McAvoy) sin silla de ruedas ligoteando en bares, o a un Magneto mostrando sentimientos (enorme Michael Fassbender por cierto, a veces cuando miraba su rostro me recordaba al de Ian McKellen). Del mismo modo, entenderemos mejor las posturas claramente irreconciliables que ambos personajes han mantenido siempre: mientras que el primero lucha por la coexistencia entre humanos y mutantes, el segundo se inclina hacia la supremacía de los mutantes sobre la humanidad.

A mi modo de ver, es atrevido por parte de los guionistas entremezclar el desarrollo de la trama de los mutantes con el conflicto más álgido de la Guerra Fría, justo cuando la tensión entre EEUU y la URSS por la crisis de los misiles estuvo a punto de desembocar en una Tercera Guerra Mundial. Hay un momento determinado en que los protagonistas se involucran en la disputa, consiguiendo que su intervención incluso sea decisiva para la resolución final de la misma. Aunque ya aparecía en el tráiler, no deja de impactar el instante en que Magneto arrastra con todas sus fuerzas un submarino para sacarlo del océano.

Muchos pensarán que el elenco de esta entrega es más flojo que el de las otras, pero estoy en desacuerdo. Puede que fueran actores más populares, pero eso no significa que lo hicieran mejor que los de esta nueva entrega, donde encontramos a una tanda de intérpretes jóvenes que vienen pisando fuerte: James McAvoy, Michael Fassbender, Jennifer Lawrence, January Jones, Nicholas Hoult, etc. ¡Además aparece Kevin Bacon, un actorazo de toda la vida! A la adquisición española (en otras palabras, Álex González) mejor la ignoro porque hace de florero mudo, además el pobrecillo tiene aspecto de matón de “Corrupción en Miami” a lo cutre. Eso sí, se echa en falta el casi religioso cameo de Stan Lee (por suerte su aparición se ve suplida por la de alguien inesperado que sorprenderá a más de uno).

Bajo mi punto de vista, el acabado visual de la cinta es impecable: cuenta con unos efectos de altura (salvo alguna excepción como la transformación del personaje de Bestia), una estética sesentera muy bien recreada, y escenas de acción trepidantes. Mi secuencia preferida es la del entrenamiento de los mutantes, donde se aprecia el montaje al estilo “Kick – Ass” (recordemos que el director es el mismo), pues está estructurada en forma de viñetas de cómic con pantallas partidas en movimiento.

Recapitulando, al margen de las películas anteriores y de los cómics, no deja de ser una película entretenida, fresca y muy decente; algo que escasea en los blockbusters veraniegos. Por el momento sigo siendo fan de los mutantes ¡y a mucha honra!

lunes, 6 de junio de 2011

Extraordinario opening de X - Men 2

Hace unos días tuve el placer de ver en el cine "X - Men: Primera generación", de la cual haré una reseña en cuanto pueda. Y como los mutantes vuelven a estar de moda cinematográficamente hablando, he pensado que sería una buena ocasión para rememorar el mejor "opening" que ha tenido la saga hasta la fecha (e incluso es uno de los mejores de la década que nos precede me atrevería a decir). Se trata del comienzo de "X - Men 2", de Bryan Singer, cuando Rondador Nocturno entra en la Casa Blanca con la intención de asesinar al presidente. En su momento me dejó boquiabierto no sólo por sus espectaculares efectos visuales, sino también porque es una secuencia de acción que está perfectamente montada y acoplada con la música que suena de fondo (el "Dies Irae" del Réquiem de Mozart para más señas). Puro deleite audiovisual.

miércoles, 1 de junio de 2011

Lo mejor por décadas: los años 80

Después de lo mejor de los 90, toca ahora viajar diez años atrás para comentar los comerciales años 80. Y digo comerciales porque cuando mencionamos el cine ochentero, sin duda nos vendrán a la cabeza los 'Regreso al futuro', 'Poltergeist', 'Rambo', 'Rocky', 'Arma letal', 'Superman', 'Gremlins', 'Pesadilla en Elm Street', 'Cazafantasmas', 'Indiana Jones', 'Star wars', y multitud de sagas con dos o tres partes que inundaron la década de blockbusters y los bolsillos de los productores de dinero. La fórmula calidad/beneficio que tan bien fue llevada en los 70, de la mano de unos jóvenes Spielberg y Lucas (verdaderos inventores del fenómeno blockbuster), se modificó, dotando de más importancia a la segunda parte de la ecuación. Pero como no podía ser de otra forma, los 80 nos regalaron multitud de obras maestras que se rodaron con la única intención de perdurar en la historia. Y muchas fueron las que lo consiguieron.
Además se produce un relevo generacional. Los grandes directores clásicos cierran su carrera en los 70. Ahí tenemos a Hitchcock, Zinnemann, John Ford o Wilder, amén de otros muchos que siguen rodando en los 80, aunque obras menores en su filmografía, que abren paso a los Scorsese, Allen, De Palma, Weir o Scott...y a un malogrado Coppola que se arruinó con 'Corazonada'.
Además los 80 nos dejaron montones de iconos. Ya mencioné antes a los Cazafantasmas, y el famoso fantasmita, pero sin duda recordaremos la carrera por la playa de 'Carros de fuego', con la genial música de Vangelis, la chilena de Pelé en 'Evasión o Victoria', Dustin Hoffman travestido en 'Tootsie', el famoso 'mi caaaaaaasa', los AT AT, el vuelo de 'Memorias de África', Freddy Krueger, a Indiana Jones matando a seis tipos de un tiro o el bailecito de Kim Basinger en '9 semanas y media'. Lo dicho, había que enganchar al espectador. Sin duda os sonarán todas estas películas y muchas os recordarán a vuestra infancia, cuando veíamos la primera los fines de semana por la tarde y echaban una y otra vez 'Superdetective en Hollywood'. El propio Eddie Murphy es uno de los grandes productos de la época.
¿Y qué hay en cuanto al cine español? El franquismo ya se veía como una pesadilla lejana, así que los directores y guionistas españoles tenían vía libre para expresar su creatividad de la forma que quisieran. Los Berlanga, Camus, Erice, Cuerda, Garci, Suárez, Aranda, Uribe o Saura no tendrían que volver a rendir cuentas a los censores. Además, la movida madrileña nos regaló el que sería nuestro director más sonado: Pedro Almodóvar, y en 1982 España recibió su primer Oscar de la mano de José Luis Garci por 'Volver a empezar', una buena metáfora para lo que fue el reinicio del cine español. Como nota triste, perdimos a Luis Buñuel, que encabezó el cine español desde los años treinta hasta su muerte.
Así que sin más preámbulos, aquí van las esperadas listas con lo (para Juanmez y para mí, según lo que hemos visto y nuestro criterio) mejor de los años 80.

Por Carlos:

10- Akira (Katsuhiro Ôtomo, 1988)

El gran manga de todos los tiempos llevado a la pantalla. Ciberpunk, producto 100% ochentero en su máxima expresión donde la acción, adrenalina y carreras a toda velocidad no dan un respiro.

9- ¡Jó, qué noche!(Martin Scorsese, 1985)

Nunca una noche fue tan larga. Griffin Dune las pasa canutas en esta extraña película dentro de la filmografía de Scorsese, donde la ciudad de Nueva York de noche es un protagonista más.

8- Excalibur(John Boorman, 1981)

Un espectáculo apabullante y desmesurado, exagerado...enorme, y ensalzado con la inmortal Carmina Burana, donde nos cuentan la historia de Uther Pendragon, Merlín, y un chico llamado Arturo.



7- Los gritos del silencio (Roland Joffé, 1984)

Película necesaria. Conocer la historia sirve para no volver a caer en los mismos errores: guerra fraternal detonada por Vietman, provocada a su vez por Estados Unidos, como siempre.

6- Blade Runner (Ridley Scott, 1982)

La gran obra de la ciencia ficción. De nuevo ciberpunk para imaginar un futuro desastroso y horrible, donde los robots tienen ansias de vivir. 'He visto cosas que vosotros no creeríais...'.

5- Hannah y sus hermanas(Woody Allen, 1986)



Enredos en una familia de clase alta, hermana artista, hermana bohemia y hermana drogata con ansias de escribir. Neurótico divorciado con miedo a la muerte y marido desencantado. ¿Quién soy? Woody Allen.

4- Los intocables de Eliot Ness (Brian De Palma, 1987)

El mejor cine negro moderno. Kevin Costner y Sean Connery forman un buen equipo para luchar contra el gángster De Niro. Ritmo y acción a partes iguales para la mejor película de De Palma.

3- La chaqueta metálica(Stanley Kubrick, 1987)

¿Cómo hubiese sido la guerra de Vietman si hubiesen puesto a los Rolling Stones? Crítica al militarismo del gran Stanley. Dividida en dos partes, podéis elegir: consecuencias de los entrenamientos militares, o consecuencias de la devastación de la guerra.

2- El nombre de la rosa (Jean-Jacques Annaud, 1986)

Grandísima película basada en la novela de Eco, y fiel recreación de la vida monacal en la Edad Media, Inquisición mediante. Cómo no, los monjes no suelen seguir de cerca los pasos de Cristo. Y Sean Connery debe descubrir qué tienen entre manos.

1- Érase una vez en América (Sergio Leone, 1984)

Diez años tardó el mítico Leone en rodar esta apoteósica y deslumbrante recreación de los años 20 y 30 de Estados Unidos, visto por inmigrantes italianos. 4 horas de película para admirar esta obra maestra y la evolución de sus personajes, de pandilleros a grandes gángsters, ambientado con la música de Ennio Morricone. Impecable.

------------------------------------------------------

Por Juanmez:

Secundo lo dicho por Carlos, y añado otros dos fenómenos que trajeron loquitas a las adolescentes de la época: "Flashdance" y "Dirty dancing". En apariencia los 80 parece una década en la que, como ha dicho Carlos, solo hay cabida para lo comercial; sin embargo cuando se profundiza y se revisa la filmografía de este periodo, descubrimos que también se hacía un cine muy experimental (tanto en temática como en técnica) que marcó indudablemente al cine de los 90, y por supuesto, del 2000 en adelante. Como de costumbre había mucha leña que cortar y ha sido duro seleccionar las 10 que más me marcaron de estos años. Estoy de acuerdo con la selección que ha hecho Carlos, de las que ha puesto me encantan sobre todo "Érase una vez en América", "El nombre de la rosa", "La chaqueta metálica", "Los intocables" y "Hannah y sus hermanas" hasta el punto de que tenía pensado meter alguna de las suyas en mi ranking, pero para no repetirnos llegamos a un acuerdo mutuo satisfactorio para ambos. Aquí va mi Top Ten:

10. E.T., el extraterrestre (Steven Spielberg, 1982)



¿Quién dijo que todos los extraterrestres son tan letales como Alien? E.T. parece un peluche muy abrazable. Como curiosidad se dice que sus creadores diseñaron a la criatura sobreponiendo los ojos y la frente de Einstein al rostro de un bebé. Es una película icónica e imprescindible que marcó tanto a niños como a adultos de todo el mundo (seguro que alguna vez habréis imitado su voz diciendo la popular frase de: "Teléfonoo... mi casaa...")

9. El resplandor (Stanley Kubrick, 1980)




Tan solo por ver la indescriptible cara de maníaco que pone Jack Nicholson cuando grita aquello de "¡¡Aquí está Johnny!!" merece la pena ser vista. Aunque no haya envejecido tan bien como otras cintas coetáneas de su tiempo, la atmósfera claustrofóbica que se respira en "El resplandor" me sigue sobrecogiendo como el primer día.

8. Rain man (Barry Levinson, 1988)




Sencillo y entrañable drama que dio la campanada el año de su estreno llevándose el Oscar a Mejor película, en ella vemos una de las mejores interpretaciones de Dustin Hoffman al encarnar a un autista llamado Raymond Babbitt. Fue tan creíble su personaje que aún hay quien ve el film y se cuestiona si Hoffman es autista en la vida real.

7. El último emperador (Bernardo Bertolucci, 1987)





Monumental biopic ganador de 9 Oscars que narra la vida del último emperador de China: Pu Yi. Puedo entender que algunos espectadores no acostumbrados a este tipo de cine tachen el film de lento, pero lo que no se puede negar es que se trata una cinta magnífica, grandiosa y bella a todos los niveles (fotografía, ambientación, banda sonora, etc.).

6. Mujeres al borde de un ataque de nervios (Pedro Almodóvar, 1987)




Extraña (y a veces esperpéntica) mezcla de comedia y drama que surte efecto. A medida que avanza la trama, nos encontramos con una galería de excéntricos personajes que nos harán reír y llorar al mismo tiempo. Almodóvar se atreve a elevar a categoría de arte lo "kitsch", lo chillón y lo delirante como nadie.

5. Las amistades peligrosas (Stephen Frears, 1988)




En la Francia del siglo XVIII, una perversa Glenn Close y un intrigante John Malkovich juegan a la seducción sin preocuparse de que alguien salga herido, hasta que ocurra claro... Frears se luce con esta joya cargada de lujuria, traiciones y erotismo por doquier. En mi opinión, de las películas más morbosas que he visto hasta la fecha.

4. La rosa púrpura del Cairo (Woody Allen, 1985)



Esta mágica comedia está repleta de los famosos diálogos del director neoyorquino como cualquier otra, pero aquí Allen homenajea al séptimo arte por encima de todo. Siempre he simpatizado con el personaje de Mia Farrow en este film, pues da vida a una mujer con una vida bastante miserable que busca refugio en el cine, muy romántico...

3. El hombre elefante (David Lynch, 1980)



Destaca por su fiel adaptación del relato original y por su espléndida fotografía en blanco y negro. A pesar de la gran cantidad de maquillaje que lleva, John Hurt ofrece una de sus más logradas y sensibles interpretaciones. Es cierto que se trata de una película triste, pero también es dulce y emotiva.

2. Cinema Paradiso (Giuseppe Tornatore, 1988)



Otro canto al séptimo arte, pero esta vez con el sello del italiano Tornatore. Mítica y enternecedora película que muestra la relación que mantienen un niño con un proyeccionista de salas de cine. Cada vez que escucho su inolvidable banda sonora o veo el final no puedo evitar soltar una lagrimilla. Soberbia...

1. Amadeus (Milos Forman, 1984)



Irrepetible adaptación cinematográfica de la vida de uno de los compositores más brillantes de la Historia. En ella el director Milos Forman hace un detallado recorrido desde su infancia hasta su muerte, vista siempre a través de los ojos de su envidioso rival Salieri (interpretado estupendamente por F. Murray Abraham). Jamás podré olvidar la irritante risita efectuada con acierto por Tom Hulce en el papel de Mozart. Simplemente magistral.


Y como siempre, de propina hemos elegido: Toro salvaje y La última tentación de Cristo (Martin Scorsese, 1980 y 1988), El año que vivimos peligrosamente y El club de los poetas muertos (Peter Weir, 1983 y 1989), Los santos inocentes (Mario Camus, 1984), Amanece, que no es poco (José Luis Cuerda, 1988), Arizona baby (Joel y Ethan Coen, 1987), Mi vecino Totoro (Hayao Miyazaki, 1988), Delitos y faltas (Woody Allen, 1989), Arde Mississippi y The Wall (Alan Parker, 1988 y 1982), Tootsie y Memorias de África (Sydney Pollack, 1982 y 1985), Terciopelo azul (David Lynch, 1986), La zona muerta, Videodrome y La mosca (David Cronenberg, 1983, 1983 y 1986), Scarface (Brian De Palma, 1983), En busca del fuego (Jean-Jacques Annaud, 1981), Bajo el peso de la ley (Jim Jarmush, 1986), Star Wars V (Irvin Kershner, 1980), Star wars VI (Richard Marquand, 1983), Frenético (Roman Polanski, 1988), Missing (Constantin Costa-Gavras, 1982), Evasión o victoria (John Huston, 1981), El color púrpura, El imperio del sol e Indiana Jones y la última cruzada(Steven Spielberg, 1985, 1987 y 1989), Bitelchús (Tim Burton, 1988), El sur (Víctor Erice, 1982), La jungla de cristal (John McTiernan, 1988), La ley de la calle (Francis Ford Coppola, 1983), Los cazafantasmas (Ivan Reitman, 1984), Sexo, mentiras y cintas de vídeo (Steven Soderbergh, 1989), Melodía de seducción (Harold Becker, 1989), Regreso al futuro (Robert Zemeckis, 1985), Víctor o Victoria (Blake Edwards, 1982), Aterriza como puedas (Jim Abrahams, David Zucker, Jerry Zucker, 1980), Gandhi (Richard Attenborough, 1982), Fanny y Alexander (Ingmar Bergman, 1982), Aliens y Terminator (James Cameron, 1986, 1984), Poltergeist (Tobe Hooper, 1982) Mi pie izquierdo (Jim Sheridan, 1989), Ran (Akira Kurosawa, 1985), La misión (Roland Joffé, 1986), Hijos de un dios menor (Randa Haines, 1986), ¿Qué he hecho yo para merecer esto? (Pedro Almodóvar, 1984), La vaquilla (Luis García Berlanga, 1986), Un pez llamado Wanda (Charles Crichton, 1988), Cuando Harry encontró a Sally (Rob Reiner, 1989), Adiós, muchachos (Luis Malle, 1987)...