miércoles, 30 de marzo de 2011

Incendies (2011)


Por Carlos: *****
Incendies es una película con algo más que un simple argumento. Si miramos lejos, su intachable guión nos replantea la situación de oriente medio en contraposición con los países desarrollados y nos enseña la historia de los últimos cuarenta años de Líbano y lo que representaron para miles de familias libanesas. Dotada además de una compleja estructura narrativa y un pulso constante en la acción.

El director Denis Villeneuve, desconocido para mí, demuestra ser todo un genio con esta película. Y lo digo sobre todo por su habilidad por tratar dos tramas paralelas en periodos distintos. La película empieza (con una genial escena inicial) con una lectura de testamento por parte de un notario hacia Simon (Maxim Gaudette) y Jeanne (Mélissa Désormeaux-Poulin). Su madre (Lubna Azabal) es una inmigrante libanesa que emigró a Canadá treinta años antes cuya salud no da más de sí. Pero el testamento consiste en una búsqueda: la búsqueda de su padre y de su hermano en Líbano, dos personas de las que Simon y Jeanne nunca habían oído hablar. Por otra parte, la segunda trama nos trasporta a 1970, momento en el que estalla la rebelión libanesa y Marwal, la madre, se las tiene que ingeniar para sobrevivir.

Algo muy positivo para la película es su acción. Para tratarse de un drama, todo transcurre de una forma muy dinámica y la narración es fluida y concisa. Las escenas se suceden homogéneamente y en ningún momento de la proyección nos podemos aburrir. Durante la primera hora aprendemos cómo son Marwal y sus hijos y disfrutamos de los viajes en el tiempo que la película nos va ofreciendo, a los cuales nos acostumbramos al poco tiempo. En la segunda parte, el director nos ofrece escenas geniales, con una tensión constante y estremecedora (que ya quisieran algunos directores americanos). La escena del autobús es realmente buena. La película por tanto, tiene diferentes tintes estilísticos que la hacen aún más interesante.

La película deja al espectador absolutamente pasmado, es un constante subidón gracias a los hallazgos que van haciendo los hijos de Marwal, los cuales el espectador también puede ir adivinado a la misma vez. A pesar de su metraje de dos horas y diez minutos, todo pasa volando. No puede ser más entretenida. Si a esto le sumamos una excelente banda sonora (con temas de Radiohead de por medio) y una interpretaciones que quitan el hipo, sobre todo las de las dos mujeres, amén de un guión solvente y consistente, Incendies se alza como de lo mejor en los últimos meses.

Incendies fue nominada al Oscar a la mejor película extranjera en los últimos años, perdiendo frente a In the better world, ya comentada en el blog (aunque yo aún no la he visto). Además se llevó tres premios en la última Seminci.

Quizás a alguno le resulte una película rara por su narración, o que no sienta empatía por los personajes o la historia en general. Incendies hay que verla sin prejuicios, esperando a la escena siguiente siempre porque lo más seguro es que nos sorprenda con algo bueno. Una película más que recomendable.

martes, 29 de marzo de 2011

Primer poster oficial de HP7.2

El cara a cara más esperado: Harry vs. Voldemort. Sobran las palabras...



sábado, 26 de marzo de 2011

Sucker Punch (2011)

Por Juanmez: *
Por Carlos: 1/2
Por Sara Cone: ****

La última ida de olla (por no decir bazofia) de Zack Snyder no merece que le dedique un comentario extenso y detallado como suelo hacer, así que me limitaré únicamente a exponer los pros y los contras de esta insultante cinta:

PROS:

1. Su impactante acabado visual y su acertada estética, heredera de la fusión entre el cómic manga y el mundo del videojuego.

2. El intenso y prometedor prólogo con el que abre la cinta.



CONTRAS:

1. La ausencia de un guión medio decente que sostenga este maremágnum incomprensible de giros incongruentes, sentimientos huecos e impostados, batallas mareantes hasta la saciedad y escenarios sacados de cualquier videojuego bélico de moda (no está mal inspirarse en videojuegos, pero tampoco es conveniente explotar estas referencias porque saturan).

2. El uso y abuso del “slow motion” que tanto caracteriza al cine de Snyder. Salvando “300”, sigo sin entender por qué lo siguen calificando de “visionario”. ¿Acaso innova realmente en algo?

3. Sus pésimas interpretaciones (por favor, si cuando lloraban me entraba la risa).

4. Sus deplorables diálogos (de los peorcitos que he tenido la desgracia de escuchar en mucho tiempo).

5. La alarmante falta de empatía de los personajes con el espectador, algunos de ellos innecesarios por cierto, como el de Carla Gugino o el del Ángel de la Guarda que aún no sé qué diantres pintaba en la historia.

6. Un argumento excesivamente ridículo y sin trasfondo alguno que roza la frivolidad barata en ciertos momentos.

7. Las secuencias de peleas no están mal coreografiadas, pero además de cansar bastante, recuerdan descaradamente a muchas otras cintas recientes de cine fantástico o de acción: “Beowulf”, “Harry Potter y el cáliz de fuego” (la parte del dragón es casi idéntica a estas dos películas), “Kill Bill” (ese momento Hattori Hanzo), “Zombis nazis” e incluso “El señor de los anillos” (los orcos que aparecen están calcados, podían haberse currado más el diseño). Acepto que tomen referencias de una, ¿pero de tantas?

8. La inadecuada utilización de los temas musicales en la película (no porque fueran malas canciones, sino porque muchas no pegaban ni con cola).

A lo mejor me he pasado menospreciándola, pero aún así, antes de finalizar quiero echar más leña al fuego: creo sinceramente que esta cinta es idónea para un público adolescente ansioso por ver tías buenas maquilladas y vestidas como furcias, desenfundando todo tipo de armas, cada cual más peligrosa y más absurda que la anterior. Y me parece lícito, lo que ocurre es que esperaba algo más de Snyder desde que vi el tráiler de la película. Me duele que el director de “300” (que bajo mi punto de vista, es una gran película de la década que nos ha dejado) haya hecho semejante bodrio. Por lo menos podría haber sido divertida, sin embargo se me ha hecho especialmente tediosa e interminable (cuándo las protagonistas obtienen el primer objeto que deben conseguir para escapar, lo primero que pensé fue ¡oh no, todavía quedan cuatro!). Por cierto, me encanta el eslogan del poster: "una visión distorsionada de la realidad de Zack Snyder" ¡Y tan distorsionada! No me cabe duda de que se trata de un claro eufemismo para camuflar la paja mental que ha tenido. Nada más que decir…

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No hay que añadir mucho más de lo que Juanmez ha escrito más arriba, pero me gustaría exponer una especie de 'tesis' que he elaborado sobre el cine de Zack Snyder. 300 me pareció una película muy original e interesante, con acción, efectos especiales, buenos diálogos y narración, etc, y Watchmen, a pesar de no causarme un efecto similar, era una película bastante digna. Sin embargo, siempre tuve la incertidumbre de si realmente Snyder era un buen director. Ahora lo sé. Snyder no es un buen director, es más es un director realmente malo. En 300 esto se camuflaba debido a que el excepcional cómic permitía que la dirección de la película fuera realmente fácil. ¿Qué mejor Storyboard que el mismo cómic? Con Watchmen era más de lo mismo, pero el mérito era adaptar la mastodóntica obra de Moore. Esta vez no podía adaptar nada, puesto que la historia y el guión eran suyos, y se ha visto que el pobre no sabe hacer nada sin mirar.

Por cierto, se nota tela el pasado videoclipero de Snyder. La película es una sucesión de videoclips uno tras otro, a cada cual más malo.

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A Carlos y a mí nos ha convencido tanto el elaborado comentario de nuestro seguidor, quien prefiere ser conocido como Sara Cone, que hemos decidido trasladarlo al post principal. Como dista mucho de nuestro punto de vista, pensamos que sería interesante incluir una opinión diferente sobre esta película. Aquí va:

Mi hermano Nacho fue a ver la película y dice que le gustó mucho, la película en el trailer vende lo que se va a ver después en el cine. Una chica que entra en un manicomio que una vez allí utiliza su imaginación para no acabar muerta de asco allí. Se imagina un mundo fantástico en el que con ayuda de sus nuevas compañeras van consiguiendo (de manera real aunque visto desde la fantastica imaginación de la protagonista) objetos que les ayudarán a salir de dicho manicomio. Es absurdo esperar un drama neo-clasicista y con toques almodovarianos (que por cierto, tiene una rima graciosa) viendo el trailer.

Ahora os voy a dar una serie de motivos (10 me dijo mi hermano que os diera) por los que SI ver la película:

1º Fotografía, zack snyder hasta ahora había pasado comics del papel a la pantalla... ahora ha hecho un comic en la pantalla. Tiene una fotografía muy bien conseguida y tiene algunos planos que te puedes imaginar al momento con el bocadillo del narrador diciendo lo que pasa por la cabeza de la protagonista.

2º Música, en la película, la protagonista TIENE QUE (no es por gusto) hacer unos bailes, la música está pensada para que se haga un baile atrevido que deje atónito a la víctima en cuestión. Si además ese baile debe introducir al espectador en el mundo de fantasía y acción de la chica, no puede ser algo lento, tiene que llamar a la acción que se va a desarrollar justo después, a mi hermano le gistó.

3º A pesar de otras películas actuales y de directores de más "nombre" el guión no es dislexico, hay una introducción, un nudo y un desenlace todo bien unido... tal vez a alguien le pueda costar la relación entre la fantasía y la realidad, pero está bastante claro para el espectador en general... los cabos están bien atados.

4º Cada personaje está bien definido, quien es fuerte, se sabe que es fuerte sin olvidar que tiene debilidades, quien es... debil aunque con ganas de ser fuerte e independiente, se le ve bien claro cual es su condición, ante los contratiempos hay quien muestra desesperación, abandono, superación. El malo es muy malo y los buenos... eso, buenos.

5º Las escenas de acción están en la tónica de las que hace habitualmente. No abusa en exceso del low motion, me ha dicho mi hermano que en una escena con muchos enemigos y un escenario limitado como puede ser el vagon de un tren, una camara lenta no le dificultó seguir la escena, en ocasiones así parecía rápida, (la música cree que acompañaba, si ralentizas la música a la par que las imagenes... no debe ser facil de llevar, sigue siendo una escena de acción). Por no decir lo que supone ver a un samurai metálico de 3 metros de altura enfrentarse a una chica que va sólo con una espada y que esta le gana... es una película de protagonizada por un grupo de chicas.

6º Hablando de película protagonizada por chicas, a los varones les gustará eso: 5 chicas, unas más guapas, otras menos, unas con mejor físico, otras menos... peleando, haciendo saltos acróbáticos imposibles, mini faldas que no esconden un culote, unas bragas u otro tipo de prenda de vestir, no se recurre a mostrar un solo pecho, una nalga o a escenas subidas de todo, es una película de acción y fantasía y los personajes tienen un pasado dificil pero no se recrea en ello ni se ve más de una escena en la que antes de que se vea nada ni de que se llegue a nada ya se aprecia el futuro compañerismo de las protagonistas ayudandose a salir de ahí.

7º La fantasía de la chica nos lleva a escenarios propios de fondos de pantalla, ese planeta que se ve de fondo asomandose sobre una colina, un castillo asediado que guarda en su interior un dragón, un tren que se desplaza sobre unas vias que se sostienen en el aire, un templo oriental en un paraje nevado rodeado por árboles, una guerra con zepelines sobrevolando el campo de batalla... escenarios muy variados y muy vistosos todos ellos.

8º La interpretación también está bien, a quien no les gusten algunas actrices concretas negarán una buena actuación de estas en cualquier película que hagan pero gracias a Dios, en mi casa no entendemos de eso. Vemos a una chica que lo pasa mal y llora por ello, una chica que está agradecida y sonrie y abraza por ello, una chica que siente pena por otra y se sienta a su vera para mostrarle que no está tan sola como cree... los pequeños detalles que no se dicen pero que están ahí diciendo mucho...

9º Zack snyder aporta al cine algo que no se veia desde hace mucho, ALGO NUEVO, demuestra que tiene mucho aun que darle al cine y por eso habría que darle el beneficio de la duda en caso de indecisión, al igual que tras matrix 1 ya no se habla tanto de los hermanos wachowski (y menos todavia, que se hable bien) y eso que patentaron incluso el famoso tiempo bala...

10º La película consigue su objetivo al 100% : entretener, no tiene momentos aburridos, cuando no nos encontramos en ninguno de los paisajes que he comentado antes, seguimos la historia de las protagonistas de forma independiente, las relaciones entre ellas sin caer en dramatismos. Ya hay demasiado drama en el mundo.

El único motivo por el que no ir a ver la película es el coste de la entrada, ¿7 euros solamente la etrada? ¡Es de locos! SEÑORES DEL CINE, ESTÁN FOMENTANDO LAS DESCARGAS DE INTERNET. PIENSEN.

Retrospectiva: El ángel azul (1930)

El director Josef von Sternberg cuenta un desgarrador relato, basado en la novela de Heinrich Mann, que tiene como protagonista al reputado profesor Immanuel Rath (Emil Jannings), un maestro de escuela que se enamora del oscuro objeto de deseo de los alumnos a los que imparte clase: se trata de Lola (Marlene Dietrich), una cantante muy provocativa y pícara que actúa todas las noches en el local “El ángel azul” (de ahí el nombre de la cinta). A pesar de que al principio reprueba a sus alumnos que se deleitan con sus actuaciones subiditas de tono, él mismo termina siendo hechizado por sus encantos, firmando sin saberlo el camino a su perdición…

Para mi gusto, estamos ante una película que va “in crescendo” y que se divide en dos partes claramente diferenciadas: la primera resulta floja porque no aporta nada nuevo, ya que intenta a ratos ser cómica aprovechando el histrionismo del personaje del profesor, pero se queda a medias. De este fragmento lo mejor es la transformación de este personaje en cuestión, me estoy refiriendo al hecho de ver cómo un autoritario y severo profesor que eligió dedicarse exclusivamente a su formación intelectual en detrimento de las pasiones, va cayendo lentamente en las garras del pecado a medida que avanza la película.



SPOILER

Por el contrario, la segunda parte es mucho más interesante y dramática: resulta que al relacionarla con ella, los alumnos del colegio aprovechan para burlarse de él en clase. Es tal el follón que montan, que consiguen que el mismo director del centro se ponga al corriente de la situación, descubriendo así que Rath mantiene relaciones con una cabaretera. Tras considerar que un escándalo de tal magnitud es intolerable en un lugar tan respetable como la escuela, el director despide a Rath, dejándolo sin empleo. Entonces, Rath no tiene más remedio que rebajarse y vivir con Lola, convirtiéndose en su mantenido. Al final de la película, Rath acaba actuando en la compañía para la que ella trabaja disfrazado, en contra de su voluntad prácticamente, como un vulgar payaso del que todos se mofan. Aquí es cuando se da cuenta de que su carrera se ha ido a pique por una mujer que lo ha estado utilizando como un bufón a su antojo, pero que realmente no siente nada por él. Enfurecido, abandona el local para vagar por las mortecinas calles en busca de su antiguo colegio, el lugar que le reportaba más satisfacciones. Aconsejo que si no aguantáis la cinta entera, por lo menos echad un vistazo al espectacular y sobrecogedor plano final, cuando un derrotado Rath se tumba sobre el pupitre desde donde enseñaba a sus alumnos. Ya nada puede ir peor, allí descansará en paz...

Como se demuestra en el film, el personaje de Rath entra en una espiral de degeneración y patetismo de la que no puede escapar: una vez que ha sido despojado de su dignidad, no le importa ser degradado por un público cruel que se ríe de él. Es realmente inconcebible a la par que deprimente ver cómo un hombre culto que ha conseguido con mucho esfuerzo y dedicación llegar a ser alguien respetado y valorado en su trabajo, termina de la noche a la mañana perdiéndolo todo y siendo humillado de esta manera que he contado. No obstante, son casos que pueden suceder perfectamente.

FIN DEL SPOILER



Por muy convincente que esté la Dietrich en su rol de “femme fatal” que atrae a los hombres para luego seguir su camino cuando se cansa de ellos, la interpretación de Emil Jannins está muy por encima de la suya. En mi opinión, él es la columna vertebral de la película, destaco el momento en que se ve obligado a cacarear vulgarmente "Kikirikiii". En cuanto a la estética, es evidente que sigue la línea del expresionismo alemán, apreciable sobre todo en los decorados de exteriores, con esos tejados de formas extrañas y esas calles sinuosas donde predomina la oscuridad.

Para terminar, sabed que a la penosa evolución del personaje del docente Rath se le ha sacado alguna que otra lectura subyacente. La más curiosa con la que me topé asemeja este descenso a los infiernos con la decadencia que estaba viviendo Alemania durante los años 20 y el engaño que vivió posteriormente dicha nación por el nazismo, camuflado aquí en forma de mujer perversa. Particularmente, me chirría esta teoría porque en el año 1930 el nazismo no estaba en su apogeo y dudo que el director tuviera la intención ya en esa época de esconder entre líneas esa analogía tan rebuscada. En fin, juzguen ustedes mismos…

jueves, 24 de marzo de 2011

Inside Job (2011)

Por Carlos: ****
Ganador del Oscar al mejor documental, 'Inside Job' es lo que yo suelo llamar una película necesaria. Al igual que 'Bowling for Columbine', que denunció el uso de armas en Estados Unidos o 'Super Size Me', que arremetía contra la comida rápida, 'Inside Job' denuncia y señala a los causantes de la crisis mundial que atravesamos, con sus comienzos, su evolución y su final, señalando a los culpables de ella y poniendo en entredicho una vez más a la administración americana.
La película tiene un curioso comienzo, bastante original además, contándonos el germen que originó la crisis no desde el punto de vista de USA, sino desde Islandia. Nos narra (voz en versión original de Matt Damon, dato informativo) cómo los bancos Islandeses, a pesar de sus leyes férreas y modernas, junto con el gobierno islandés, fueron desregularizados, de forma que el dinero podía ser manipulado más fácilmente, y por ende, más inconscientemente (y avariciosamente) por ellos. Esto que puede sonar un poco fuerte, es sólo un símil con el caso de Estados Unidos. Sólo hay una diferencia, que Estados Unidos podía crear una hecatombe económica no a nivel nacional, sino a nivel mundial.

En el documental, Charles Ferguson, director, guionista y productor de la película, nos apunta como no podía ser de otra forma a los dirigentes de los bancos, inversores y demás grupos financieros americanos como los causantes (y además, únicos causantes) de la crisis. A todos nos suenan los casos de Lehman Brothers, la bancarrota de General Motors, o la agencia Moody´s, que valora la solvencia de las inversiones. Ferguson nos cuenta cómo todos los estratos de la economía americana estaban interconectados de forma fraudulenta para actuar en su bien común. Si bien en ocasiones el documental puede marear un poco (demasiados personajes, demasiadas palabras técnicas y nombres de diversas organizaciones), la idea central nos queda muy clara: que la crisis fue creada por unos especuladores, estafadores y personas que hicieron fraudes a más no poder. Hasta aquí nada nuevo bajo el sol. Lo bueno realmente es ver las conexiones entre estos tipos y el gobierno americano. Cómo éste último, avalaba a éstos grupos y los beneficiaban.
Si la organización Bush ya la vemos como el peor mandato de la historia americana, con este documental queda en un lugar bastante peor. Pero además, Clinton y ahora Obama, a pesar de sus ideas demócratas, parecen ser que, uno fue igual que Bush, y el otro va por el mismo camino.
El documental además nos transporta a varias localizaciones para comprobar cómo la crisis afectó a diversas naciones: China, Francia, Islandia, Singapur... Entrevistando a dirigentes de éstos países y confrontando las opiniones con los dirigentes de las organizaciones financieras americanas. Además, el director a pesar de señalar a los culpables, hace bien su trabajo y su partidismo (lógico y necesario) no es extremo, entrevistando a personas que también señalan a los culpables de la crisis, como a otros que no (y demostrando que éstos últimos no son sino mecenas de los banqueros). Un punto muy bueno es 'el señor ___ no quiso participar en esta película'.

Dejando a un lado el aspecto argumental, el documental es bastante digno y cumple su función plenamente. Es entretenido y adictivo, siendo exponencial en su complejidad. La cantidad de nombrajos al principio se va reduciendo, y a cada uno de ellos nos explica (a modo de power point) el concepto y su conexión con los anteriores. El montaje es interesante, dividiendo la cinta en varias partes, siendo cada una un 'periodo histórico' de la crisis. En ocasiones puede aburrir un poco al ser el documental demasiado lineal, pero tampoco afecta demasiado al desarrollo.

Inside Job es un trabajo no demasiado concienzudo, pero firme y convincente, que una vez más pone de manifiesto la falta de ética de algunos sectores de la economía americana, y de ellos mismos. Si podéis verlo, hacedlo.

lunes, 21 de marzo de 2011

In a better world (2011)

Por Juanmez: ****
Por Carlos: ****1/2

Hasta ahora he visto poco de la directora danesa Susanne Bier, tan solo la película “Brodre” (que quizás os sea más familiar por el remake estadounidense que dirigió Jim Sheridan sobre esta cinta hace un par de años titulada “Brothers”). Personalmente, me apena no haber tenido el placer de ver más trabajos de ella, quien por cierto está considerada como una de las directoras más reconocidas del panorama internacional actual. Podría decirse que es una gran desconocida para mí, y este es un error que espero subsanar lo antes posible.

Con “In a better world”, Bier no sólo ha ganado el Oscar este año a Mejor película extranjera, sino que además ha obtenido respuestas positivas por un sector mayoritario de la crítica, y una calurosa acogida por parte del público en general. La acción se desarrolla en dos escenarios diametralmente opuestos: por un lado nos encontramos a Anton, un médico que se dedica a auxiliar a los refugiados heridos de un país africano que está sumido en una guerrilla; paralelamente en Dinamarca viven su mujer (con la que está tramitando el divorcio) y su hijo Elias (víctima del bullying en la escuela). La película arranca realmente cuando llega al colegio un niño huérfano de madre llamado Christian que, carcomido por el dolor, culpabiliza a su padre de la muerte de su madre y exterioriza su rabia a través de un comportamiento extremadamente violento. Por caprichos del destino ambos niños hacen buenas migas, pero su amistad traerá peligrosas consecuencias… Como vemos, la cinta se sustenta fundamentalmente en los sentimientos y las relaciones de sus personajes, aspectos en los que Bier es toda una experta, como ya reveló en “Brodre”.

Hay una sensación omnipresente y común a todos los protagonistas del relato: la impotencia. Impotencia que sufre Anton con su difícil situación familiar, en la que es incapaz de intervenir constantemente porque el deber le llama a miles de kilómetros de distancia de su hogar; impotencia palpable en Elias cuando sus compañeros de clase se ríen de él; impotencia del padre de Christian, que no sabe cómo conectar con su hijo tras la muerte de su esposa; o sin ir más lejos, la propia impotencia de Christian, consciente de que su madre jamás volverá a estar junto a él y no puede hacer nada por recuperarla…

Sin entrar en detalles particulares de la trama, también quiero hacer hincapié en la importancia del perdón en la película, donde se refleja que en ocasiones perdonar es muy duro; pero yo pregunto: ¿en qué nos convertiríamos si no sabemos perdonar?, ¿solucionaríamos algo? En "In a better world" se demuestra que lo más costoso no es darlo o recibirlo, sino perdonarse a uno mismo.

Cabe destacar el acentuado contraste que se establece entre los dos mundos que se reflejan a lo largo del film: la sociedad civilizada y estable de Dinamarca por un lado, frente a esa realidad caótica y terrible que caracteriza a numerosos países africanos donde los regímenes dictatoriales están a la orden del día por otro. Una de las dobles lecturas que extraigo de la cinta es que, por muy acomodado que sea el entorno en que eduquemos a nuestros hijos, eso no les garantiza que estén exentos de una serie de peligros o temores. Claro que serían completamente diferentes a los que padecen los niños que viven en países subdesarrollados (sería un absurdo compararlos de hecho), pero salvando las distancias, no podemos olvidar que también son peligros y temores al fin y al cabo...

Los niños son más débiles y manipulables de lo que creemos, muchas veces confiamos en que están bien sin ser conscientes de que corren riesgos por causas que a lo mejor ni percibimos. Esta preocupante situación por ejemplo se produce, entre otros motivos, por la falta de atención parental; una carencia que fomenta la incomunicación de los niños con sus seres queridos y que contribuye a que se conviertan en personas hurañas, retraídas, e incluso violentas en un momento dado (tal y como se plantea en el film).

En lo referente a aspectos técnicos, me gustaría señalar su apropiada banda sonora y su espectacular fotografía, dotada de imágenes muy líricas y evocadoras (concretamente los planos donde aparecen esos cielos de nubes asilvestradas son muy bellos). Actoralmente hablando, los niños protagonistas están muy convincentes, pero por encima del conjunto sobresalen el matrimonio formado por Mikael Persbrandt y Trine Dyrholm con bastante distancia del resto. Sus interpretaciones son magistrales.

En definitiva, “In a better world” es un drama crudo y realista que analiza un tema universal: la complejidad de las emociones humanas, algo entendible en cualquier lugar del planeta en el que nos hallemos...

jueves, 17 de marzo de 2011

Retrospectiva: El diablo sobre ruedas (1971)

Cuando vi esta película por primera vez era demasiado pequeño como para saber que supuso el debut de Spielberg como realizador, pero sí recuerdo que su visionado me caló muy hondo. Hace poco la revisé de nuevo porque me apetecía y me volvió a dejar igual de impresionado que la primera vez, podría decirse que es una “road – movie” que ha envejecido bastante bien y que el tiempo no ha maltratado como a otras. De hecho, cierto tipo de público la ha encumbrado incluso a la categoría de “película de culto”.

Concebida inicialmente para la televisión, fue tan alta la calidad de “El diablo sobre ruedas” que terminó proyectándose en pantalla grande. En mi opinión, el ingrediente clave de su éxito radica en la extrema sencillez de la historia: un hombre normal y corriente (interpretado eficazmente por Dennis Weaver) conduce tranquilo por las carreteras de EEUU, cuando se percata de que está siendo perseguido incesantemente por un camión cisterna (dirigido por un maniaco sin identificar) que pretende acabar con su vida sin un motivo aparente.

Filmada con un presupuesto bajísimo en un tiempo récord de 13 días aproximadamente, el joven y audaz Spielberg ya apuntaba maneras con esta trepidante cinta que te deja sin aliento y te pone de los nervios desde el minuto uno. Son escasas las secuencias en las que el espectador puede relajarse entre tanta tensión, destacando una en la que el protagonista reposta en una gasolinera y otra en la que para a comer a un restaurante; no obstante en ambas la intriga permanece...

Además de tener un montaje espectacular (es digno de mención el uso continuado del zoom en algunos encuadres) y una música minimalista a la par que efectista, es realmente interesante cómo se consigue materializar la sensación de miedo en un simple camión, a cuyo conductor no le vemos el rostro. Esto para mí es, sin duda, lo más asombroso y curioso del rodaje, ya que Spielberg se las ingenia utilizando cualquier obstáculo para impedir que el protagonista (y por ende, el espectador) logre ver al conductor del siniestro vehículo. Como hizo en “Tiburón” posteriormente, el director explota el miedo a una amenaza desconocida; sólo un maestro de la dirección como él consigue crear de manera convincente una atmósfera cargada de suspense únicamente con un camión que enciende las largas delanteras en la oscuridad de un túnel.

Mi escena preferida es aquella en la que el protagonista intenta llamar a la policía en una cabina telefónica y el camión se dirige sin piedad hacia ella para derribarla con él dentro. Esto se debe quizás a mi debilidad por las cabinas de teléfono en el cine, es un recurso que siempre ha dado mucho juego y me encanta (“Los pájaros” de Hitchcock, “Última llamada” de Schumacher o “La cabina” de Mercero sin ir más lejos son ejemplos muy conocidos donde las cabinas tienen un papel crucial).

Algún tiquismiquis podría decir que se hacen muy redundantes y cansinos los planos en carretera, pero creo que sería una queja con poco fundamento porque al tratarse de una persecución de coches, es casi imposible no repetir planos, máxime cuando la película dura 90 minutos (¡ya es una hazaña admirable conseguir que el film no aburra de por sí!).

A lo mejor esta película en concreto no ocuparía un lugar destacado en la selecta estantería de obras maestras de muchos cinéfilos, pero desde luego ya quisieran la mayoría de directores noveles debutar con óperas primas igual de brillantes como lo fue “El diablo sobre ruedas” en su día. Es lógico que tito Spielberg se convirtiera en el Rey Midas de Hollywood: vende al público lo que le gusta desde que comenzó su carrera, y encima sabe hacerlo mejor que nadie.

miércoles, 16 de marzo de 2011

Retrospectiva: El asesinato de un corredor de apuestas chino (1976)

'El asesinato de un corredor de apuestas chino' probablemente no sea ninguna maravilla y más de uno se aburra sobremanera viéndola, pero es una película bastante interesante de ver, ya que su director, John Cassavetes, es considerado el padre de lo que hoy conocemos como cine independiente y no está mal saber cómo surgió.
Antes que nada, comentaré un poco el argumento de la película. Cosmo Vittelli (Ben Gazzara) es propietario de una especie de Cabaret. El negocio le va bastante bien y siempre está rodeado de chicas espectaculares que trabajan para él. Pero claro, un día las cosas se tuercen cuando en una partida de póker (o blackjack, o lo que sea) pierde veinte mil dólares. Los dueños del casino en lugar de darle la tradicional paliza, se piensan una jugada mejor para él: que asesine a un corredor de apuestas chino. Pero ni el corredor de apuestas ni el plan son lo que parecen.
Después de leer esto, pensaréis que la película no tiene interés ya que el argumento está más que trillado. Y es cierto. Lo interesante de la película, son todos los factores que rodean al personaje de Gazzara, muy bien interpretado por cierto, y él mismo. Cosmo Vittelli es un peculiar personaje que nunca pierde la sonrisa, al que parece que todo le va bien, pero que está bien jodido. El negocio está más bien de capa caída por mucho que él diga lo contrario, pero viaja en limusinas y apuesta. Es un perdedor en toda regla.

John Cassavetes no hila las cosas desde el principio. La primera mitad de la película es una sucesión de hechos casi sin sentido. Escena tras escena, vamos descubriendo la forma de vida de Cosmo, pero realmente nada lleva a la verdadera trama. La película recuerda mucho a Reservoir Dogs, a Harry el Sucio, a Chinatown, a Malas calles...en todo lo que se refiere a la forma. Rueda con muchos primeros planos y muy rápidos, muy cortos. Sus escenas también son cortas y tienen cortes extraños. La cámara va por donde le da la gana, moviéndose sin parar y la improvisación realmente es muy latente. Hay una escena casi al final en la que un tío quiere matar a Cosmo, y nos llevamos diez minutos viéndole moverse por el escenario sin que pase nada y sin que la escena sea lo suficientemente atractiva o estimulante. Un rollazo vamos, sin embargo a mí me gusta. Es una forma de que el espectador se introduzca en la película.
Bajo mi punto de vista, el sentido de la película no es contar el asesinato del corredor chino, sino todo lo que lo rodea, todo el ambiente underground, sucio y asqueroso por donde se mueven los gángsters de pacotilla que amenazan a Cosmo. Sin embargo, Cosmo está a gusto en ese ambiente, adora su club, su ciudad y su vestimenta hortera, y quiere ser alguien tal y como están las cosas, sin cambiar nada.
Leyendo por ahí hay quien establece paralelismos entre la película y la vida de Cassavetes. También hacen análisis concienzudos de ella. Yo no voy a mojarme tanto. 'El asesinato de un corredor de apuestas chino' es una original y extravagante película setentera. Al que le guste el cine de los setenta, sea cual sea, le gustará y se lo pasará bien. Al que no, igual no llega a los primeros 25 minutos. Pero con esta película vamos profundizando en el concepto ese de cine independiente. ¿Si recomiendo la película? Por supuesto que sí, no tiene ningún desperdicio.

martes, 15 de marzo de 2011

De dioses y hombres (2011)

Por Carlos: **1/2

Película multipremiada allá por donde ha ido, 'De dioses y hombres' conquistó los César ganando el premio a la mejor película, el Gran premio del jurado en Cannes y muchas nominaciones a mejor film extranjero en distintos países. Si bien es cierto que la película es interesante en algunos aspectos, a mí sólo me ha provocado aburrimiento.
La trama nos sitúa en las montañas del Magreb, donde vemos el día a día de unos monjes franceses que viven allí por cuestiones puramente eclesiásticas, es decir, por amor a dios. A pesar de vivir entre musulmanes, la convivencia es pacífica y el respeto mutuo algo muy considerado. Los monjes ayudan a los nativos en distintas tareas, apoyo sanitario y demás. Todo marcha bien hasta que surge una revolución islamista de éstas que estamos acostumbrados a ver hoy en día por desgracia, que arruina la armonía del lugar. Los islamistas destruyen poblados y matan a inocentes y los monjes no tienen más remedio que mantenerse al margen. Esa no es su guerra. Sin embargo, sin querer, la lucha se convierte en su pan de cada día cuando una noche, un grupo de terrorista llega a su monasterio implorando atención médica.

A pesar de que el tema es muy interesante, que está a la orden del día y da mucho juego, la película es tan sumamente lenta, con planos tan hartamente largos, que resulta soporífera. Parece que al director le costaba cambiar la cámara de lugar, porque en algunos planos podemos hasta contar los poros en la cara de los actores. Si a esto le sumamos el poquísimo diálogo y que el nudo, o mejor dicho, el elemento conflictivo que da lugar al desarrollo de la trama no llega hasta el minuto cuarenta, nos topamos ante un auténtico somnífero cinematográfico.
No quiero decir con esto que las películas tengan que ser todas adrenalíticas y deben enganchar al espectador a base de recursos estilísticos grandiosos. He visto montones de películas lentas que me han atrapado desde el minuto uno. Se trata de introducir en el guión algunos elementos que despierten interés, y para ello no hacen falta escenas adictivas ni nada por el estilo. Ver a los monjes en sus quehaceres durante treinta minutos es algo muy pesado.
La película está además muy cerca del denominado Dogma por determinados aspectos: Luz natural, ausencia de música, decorados reales...quizás el director hizo esto a propósito, para que sintiéramos la pesadumbre y monotonía que viven los monjes día a día. Si es esto, lo ha conseguido, desde luego.
El apartado técnico está muy bien, una fotografía muy bonita y unos paisajes preciosos que sirven para deleitar al espectador que no se duerma durante la proyección. Los actores no trabajan mal, pero no hacen nada del otro mundo.
 'De dioses y hombres' bajo mi punto de vista no es una película de obligado visionado. Es lenta y tediosa, pero tiene un par de puntos interesantes. Podemos aprender un poco de la historia del Magreb y el caso real de estos monjes franceses. Aparte de eso, poco más.

lunes, 14 de marzo de 2011

Limpieza performativa en Sevilla

Parecía que la lluvia sería un impedimento, pero contra todo pronóstico los cielos se abrieron y el día 12 de Marzo en la plaza Ponce de León de Sevilla pudimos llevar a cabo nuestro cometido: ¡una limpieza performativa! Como dice Manu Broullón (responsable del fantástico montaje del video) en su página de Vimeo, somos un grupo de personas unidos por el arte en toda su esencia jejeje. Lo he colgado en nuestro blog de cine porque, además de haber participado, se trata de un inusual testimonio audiovisual que podría casi valer perfectamente como un corto. Espero que os guste: http://vimeo.com/21010323

domingo, 13 de marzo de 2011

Famous objects from classic movies

¿Cuánto sabéis de cine? ¿Sois capaces de reconocer una película viendo únicamente un objeto característico que aparezca en ella? Esta web os pondrá a prueba porque muestra sucesivamente objetos de películas y vuestra misión consiste en adivinar los títulos de las mismas a través del juego del ahorcado. Dan 3 intentos por cada imagen que sale y algunas son realmente jodidas porque los títulos están en inglés. Os aviso que es terriblemente adictivo jejeje. ¡Disfrutadlo!



viernes, 11 de marzo de 2011

Rango (2011)

Por Juanmez: ***

Basta con ver los primeros 20 minutos de “Rango” para percatarse de que no es una película de animación enfocada a todo tipo de público, en mi opinión va dirigida a un sector más adulto. Quizás por ello huye de los convencionalismos propios de este género narrando una historia ocurrente que bien podría estar protagonizada por actores de carne y hueso, esto se debe a que los personajes no están supeditados a la simplicidad que suele (repito: suele) caracterizar por defecto a las creaciones animadas de otras cintas.
Nuestro protagonista es un excéntrico camaleón que cae por accidente en el desierto de Mojave, y sus pasos le llevan a un pueblo llamado Dirt. Una vez allí es nombrado sheriff, cargo que consigue después de contar alguna que otra mentirijilla improvisada a los habitantes para que crean que es un héroe. Al tener tal responsabilidad, deberá descubrir la conspiración que está detrás de la sospechosa desaparición del agua en el pueblo...

El director Gore Verbinski (quien ya había trabajado con Depp en la saga de “Piratas del Caribe”) firma este peculiar producto que ofrece un arrollador despliegue visual y estético sin remilgos con referencias acertadas en clave de homenaje al western más clásico y puro (“La muerte tenía un precio” de Sergio Leone sin ir más lejos). Para ello cuenta con unos colaboradores de lujo: el director de fotografía Roger Deakins (habitual de los Coen), el compositor Hans Zimmer (que no necesita presentación a estas alturas) y los responsables de los efectos visuales de Industrial Light & Magic (siendo la primera vez que la compañía realiza la producción completa de un film de animación). Contando con todas estas bazas a su favor, era harto difícil que el resultado final fuese de baja calidad; sin embargo reconozco que hay ciertos fragmentos que se hacen pesados a lo largo de la cinta y ralentizan el ritmo de la trama. Pienso que podrían haber sido reducidos o eliminados porque tampoco habrían alterado nada.

Aparte de los mochuelos mariachis cantando (que le dan un toque “Algo pasa con Mary” a la mexicana), lo mejor para mí de la cinta fue el guiño a la memorable secuencia del ataque aéreo de “Apocalipsis now” al compás de “La cabalgata de las Valquirias” de Wagner (claro que aquí reemplazan a los helicópteros por murciélagos).

No quiero cerrar este comentario sin resaltar los diseños de los bichejos, que están muy conseguidos. Aún a riesgo de caer en lo tópico y previsible, mi favorito es el del camaleón Rango: un “alter – ego” hiperbólico de Depp inspirado ligeramente en el personaje que interpretaba en “Miedo y asco en Las Vegas” que reproduce a la perfección todos sus ademanes, muecas y expresiones habituales.

En definitiva, “Rango” es una cinta recomendable para pasar un buen rato en compañía de una cerveza bien fría.

jueves, 10 de marzo de 2011

Blue Valentine (2011)

Por Ronin: ****
Este año ya hemos visto algunas películas independientes bastante interesantes. Winter´s Bone me dejó un poco indiferente, The kids are all right estaba bien pero a veces caía en al americanada barata, Animal Kingdom era demasiado fría y Somewhere...bueno, ¿dónde dejamos a Somewhere?. Sin embargo con Blue Valentine me ha pasado algo diferente. Es una película que me ha entretenido de principio a fin, con la que no he pasado vergüenza respecto a alguna escena y además, emociona (aunque sólo sea un poquito).
Blue Valentine habla de las relaciones de pareja de una forma bastante original. Ya en '500 días juntos' vimos un intento de mostrar una relación a través de la comparación en sus distintas etapas. La película nos ofrece algo muy parecido, pero confrontando tan sólo el principio y la posible destrucción de una relación, sin mostrarnos lo que pasa en medio. De esta forma, puede parecer que todo se desmiembra de golpe, y las dos personas que protagonizan la película se dejan de querer del día a la noche, pero no es así. El guión está tan bien cuidado que podemos imaginarnos los seis años que pasan juntos y cómo poco a poco todo se va yendo al traste.

En Blue Valentine tenemos a Cindy (Michelle Williams), enfermera en un hospital y a Dean (Ryan Gosling), uno de estos tipos que hacen cualquier trabajo. Viven en perfecta armonía junto con su niña Frankie a la que sin duda la quieren con locura. Todo parece ir bien, pero vemos como Cindy parece ir a su bola más que Dean, al ser más seca y menos afable, con lo cual podemos pensar simplemente que es su carácter. Un día, Cindy se encuentra en un supemercado a un antiguo compañero de estudios. Al contarle esto a Dean, discuten y la relación empieza a ir a pique.

A pesar de que la trama no es nada del otro mundo, el hecho de introducir saltos temporales y escenas ocurridas antes, tanto de Dean como de Cindy en determinados momentos de la película, y ver como encajan después, es todo un acierto. La película en ocasiones puede parecer monótona, pero estas escenas están incorporadas en los momentos exactos y animan la historia para avivar la atención del espectador. La primera mitad la película es muy atractiva. Es un drama, pero sin caer en la exageración y en el sentimentalismo y juega con muchos elementos a su favor: la historia de Cindy en la universidad, los problemas con su ex-novio, la vida un poco insatisfecha de Dean... En la segunda mitad la cosa es diferente. Se centra más en la destrucción de la relación y la película decae bastante. Los diálogos son más absurdos, no llegan a convencer. A pesar de todo, algunas escenas son muy buenas, como la escena del final en la clínica.

SPOILER

Además de estas, la película tiene unos puntos realmente buenos, a saber: la escena del traslado de las cosas del señor Walter, y cómo Dean las pone en su sitio poco antes de que el anciano fallezca; la escena de la ducha, donde Cindy le rechaza una y otra vez; y el punto del anillo, donde vemos que el guión es muy humano. ¿Quién no ha tirado a la basura algo y al segundo se ha arrepentido?

FIN SPOILER

El director, Derek Cianfrance, que también firma el guión, es un desconocido para mí pero sin duda a partir de ahora estaré atento para ver su próximo proyecto. Hace un trabajo considerablemente bueno. Pero lo realmente alabable en esta película, es Ryan Gosling. Hace una interpretación formidable (cada vez me da más coraje el Oscar a Colin Firth), dotando a su personaje de dos personalidades: la romántica y la destruida. Además, llora, sufre, ríe...y toca la guitarra. Es un personaje realmente interesante, complejo en cierta medida y Gosling lo interpreta maravillosamente. Michelle Williams lo hace bastante bien pero no llega al nivel sobresaliente de Gosling.

Blue Valentine no es una gran película, pero es muy recomendable. No se termina con un buen sabor de boca, pero la proyección es muy agradable y se deja ver muy bien. Es un film muy vivo, con un realismo brutal y con muchos detalles. No se pierde el tiempo echándole un vistazo.

miércoles, 9 de marzo de 2011

Rabbit hole (2011)

Por Juanmez: ***

Bajo ningún concepto recomendaría “Rabbit hole” a alguien que haya perdido recientemente a un ser querido, concretamente un hijo de corta edad; a no ser que el hecho de ver cómo lo sobrelleva un matrimonio que lo ha experimentado en sus carnes le ayude a ver la situación desde una perspectiva distinta a la suya o le sirviera para desahogar toda la pena y el dolor contenidos.

Becca (Nicole Kidman) y Howie (Aaron Eckhart) dan vida a ese matrimonio que lidia con este duro trance al que uno no sabe cómo reaccionaría porque creo que nadie está preparado para ello. Cada persona es un mundo y canaliza el sufrimiento por vías diferentes; así mientras Howie se refugia en la terapia de grupo para poder compartirlo con otras personas, Becca (bastante escéptica con la idea de su marido) se comporta como si no hubiera sucedido nada e intenta cargar con la tragedia en silencio. Simplemente son formas de llevarlo, ninguna más reprobable que otra porque como he dicho antes: son adversidades que uno jamás espera que ocurran…

SPOILER

Como es lógico, las posturas de los protagonistas no son inmutables, sino que evolucionan a medida que avanza la película: Howie, desesperado de que su mujer no quiera hablar del tema ni intimar con él, empieza a quedar con otra mujer de la terapia (Sandra Oh) que no pone reparos en escucharle; y Becca por su parte decide entablar relación con el adolescente que atropelló a su hijo por accidente. Por muy extraño que parezca, desarrolla cierto interés hacia el chaval y le alivia saber que está arrepentido por lo que hizo; es como si encontrara en él una conexión que no halla con su marido ni con nadie. Anecdóticamente, este personaje es el responsable del enigmático título de la cinta, porque en un momento de la misma le enseña a Becca un cómic que está dibujando del mismo nombre: “Rabbit hole”. Quizás, el título también hace alusión a esa madriguera en la que Becca está escondida por ser incapaz de expresar abiertamente lo que siente.

Tras confrontar opiniones, tanto Howie como ella terminan dándose cuenta de que para superarlo tienen que aprender a vivir con lo que ha pasado juntos, sin distanciarse como habían hecho hasta entonces. La secuencia final en la que aparecen sentados en el jardín de su casa mirando el horizonte y Becca coge la mano de Howie buscando consuelo es muy significativa a la par que optimista, porque supone el triunfo del matrimonio sobre cualquier fatalidad que pueda ocurrir.

FIN DE SPOILER

Uno de los motivos que me impulsaron a ver este dramón fue la presencia de Nicole Kidman (una de mis actrices fetiche para aquellos que no lo sepan), quien aparece muy recuperada tras una etapa de baches interpretativos (“La brújula dorada”, “Australia”, “Nine”). Aunque su actuación no sea de las más espectaculares que haya realizado, deslumbra lo justo y necesario como para demostrar que ha regresado con la fuerza y brillantez a la que me tenía acostumbrado hace unos años. Gracias a este papel, me he reencontrado con la que es considerada como una de las grandes damas de nuestro cine actual. Si es inteligente, debería dejar de inyectarse botox como una posesa y seguir en esta línea. No le van a la zaga Eckhart y Dianne Wiest (quien da vida a la madre de Kidman en la ficción, uno de sus principales apoyos), ambos están muy convincentes en sus respectivos roles.

En definitiva, un film serio y desgarrador, cuyo visionado transmite una sensación de angustia contenida, pero sin llegar a provocar el llanto a moco tendido.

martes, 8 de marzo de 2011

"You´ve got to pick a pocket or two"

Antológica secuencia del musical "Oliver!" con el inimitable e incomparable Ron Moody en el rol de Fagin. Advertencia: es peligrosamente pegadiza XDDD

lunes, 7 de marzo de 2011

Up real, en vivo y en directo (pues sí que se podía hacer oye...)

Nunca más pondré en duda una película de animación. La famosa escena de los globos de Up no es tan ilusorio como parece. Un grupo de ingenieros americanos han logrado hacerlo realidad. Flipante...

viernes, 4 de marzo de 2011

¡MALDITOS CINÉFILOS CUMPLE UN AÑO!

Día 4 de Marzo de 2010: Conversación telefónica entre JUANMEZ y RONIN a una hora indeterminada de la tarde.


JUANMEZ
¡Oye, que ya está abierto el blog! Cuando quieras entra y escribe lo que quieras.


RONIN
Ajá, muy bien...que le has puesto al final, ¿malditos cinéfilos?


JUANMEZ
Claro, Malditos Cinéfilos.


RONIN
Bien, bien. Bueno, ahora mismo lo veo y publico un mensaje de Bienvenida.

¡Estamos de celebración! Tal día como hoy justo hace un año Ronin y yo nos embarcamos en este proyecto con muchísima ilusión, nuestra idea era abrir un blog dedicado exclusivamente al mundo del cine para compartir nuestra pasión con todos aquellos que quisieran seguirnos en esta andadura. A pesar de que contábamos con gente que nos animaba a hacerlo, no teníamos demasiadas esperanzas y pensamos en un principio que el blog apenas tendría éxito. Sin embargo, para nuestro asombro, nos hemos dado cuenta de que desde que lo inauguramos en 2010 contamos con 24 seguidores nada menos, y eso que no incluímos a los que nos leen y hacen comentarios esporádicos. ¡Quién lo diría! Estamos muy satisfechos con el trabajo realizado, gracias a todos de verdad, sin vosotros este blog no sería lo mismo (por muy típico que suene). Sabed que mientras haya una sola persona que nos lea, continuaremos comentando. Ojalá Malditos Cinéfilos perdure muchos años más...

GRACIAS A TODOS

jueves, 3 de marzo de 2011

Retrospectiva: El fugitivo (1993)

Cada vez que echan esta película inspirada en la famosa serie homónima de los 60 me acabo enganchando, tal vez se deba a su ritmo trepidante, a que cuenta con unos consolidados actores, o bien a su adictiva trama que no requiere muchos quebraderos de cabeza. La explicaré brevemente sin revelar nada trascendental: tras ser acusado erróneamente del asesinato de su esposa, el prestigioso cirujano Richard Kimble (interpretado por Harrison Ford) es condenado a pena de muerte. Afortunadamente, el autobús que le conduce a prisión sufre un accidente y Kimble logra huir. Entonces, para demostrar su inocencia, decide indagar por su cuenta para descubrir al asesino de su mujer antes de que el persistente comisario que le pisa los talones, Samuel Gerard, (a quien da vida Tommy Lee Jones) le atrape a él.

A continuación enumeraré los motivos por los que considero que estamos ante una película que merece la pena ver:

1. Cuenta con protagonistas convincentes en estado de gracia: Harrison Ford da la talla en su rol de perseguido frustrado en busca de la verdad, pero por muchos esfuerzos que ponga, no consigue eclipsar al inmenso Tommy Lee Jones, dueño y señor indiscutible de la función en su papel de inspector de policía infatigable. La fuerza y el carácter que imprimió a su personaje le valieron para obtener el Oscar ese mismo año (el único de los 7 a los que la película estaba nominada) derrotando a pesos pesados como Ralph Fiennes, Pete Postlethwaite, John Malkovich o Leonardo DiCaprio. Podría despotricar durante horas manifestando mi disconformidad con este galardón porque considero que los otros cuatro lo merecían mucho más que él, sin embargo hay que recordar que en estas situaciones tan tensas en las que hay tantos grandes compitiendo, los Oscars casi siempre se salen por la tangente optando por el candidato más inesperado y menos arriesgado; por lo tanto no me sorprende a estas alturas… Por otra parte, sería absurdo pagarlo con Tommy Lee Jones, que además de estar creíble y muy natural en su actuación, estaba nominado y lo merecía igual que el resto de sus compañeros candidatos. Antes de terminar con este extenso apartado actoral, no puedo olvidarme de la joven Julianne Moore, que aparece tan correcta como de costumbre.

2. Incluye secuencias de acción icónicas dentro del género que están muy bien ejecutadas, por ejemplo ¿quién no ha visto alguna vez la inolvidable escena en la que Harrison Ford salta al vacío desde el desagüe de una presa al ser acorralado por Tommy Lee Jones o esa espectacular fuga del autobús?

3. Posee un dinamismo frenético y contagioso: toda la cinta es literalmente un “no parar” porque en ella se concatenan una persecución tras otra al más puro estilo “Tom y Jerry”. En ningún momento se respira tranquilidad y el espectador consigue identificarse con el personaje de Ford desde el minuto uno porque entiende la angustia que está viviendo.

4. Es un thriller brillante que ha servido de modelo para muchas películas posteriores del género de persecuciones: si lo pensamos bien, han seguido haciendo la misma historia una y otra vez, con alguna que otra modificación.

Exceptuando a los gafapastas que van de pedantes y que no atienden a razones, respeto a los cinéfilos con criterio que prefieren no malgastar su tiempo viendo este tipo de productos tan comerciales y “blockbusterianos” por muy buena crítica que tengan, porque presuponen que están plagados de personajes bidimensionales y arquetípicos que bailan al son de un guión más plano que una tabla de planchar. Sin embargo, les diría que para mí se equivocan, ya que también hay que darle una oportunidad a este tipo de películas, cuya función principal es entretener. A menudo es sano atreverse a desconectar con este “cine de evasión”, del que se pueden extraer a veces elementos con la misma enjundia que los que podría ofrecer cualquier película de cine independiente. Aunque cueste creerlo, esto pasa con más frecuencia de la que pensamos…

martes, 1 de marzo de 2011

Más cine para el próximo año

Después de la resaca de los Oscar, debemos hacer borrón y cuenta nueva. De nada sirve lamentarse por no premiar a Fincher o a Aranofsky, por la ausencia casi total de premios de Black Swan o por ver a la mejor película del año ganar tres tristes premios. Ahora llega el turno de mirar hacia adelante en el tiempo y deleitarnos con lo que nos van a ofrecer.

Como siempre, Estados Unidos prepara grandes películas. Para mi gusto, hay tres con las que se me hace la boca agua porque prometen y mucho. Clint Eastwood, después de su medio fracaso con Hereafter prepara un biopic sobre J. Edgar Hoover, un antiguo director del FBI que ostentó ese puesto durante más de cuarenta años y se convirtió en una de las personas más poderosas del país. Y para esta producción, tenemos nada más y nada menos que a Leonardo DiCaprio en el papel principal (¿será ésta su gran oportunidad?), a Naomi Watts y a Judi Dench. Casi nada.

Además mi adorado Scorsese experimenta por primera vez en su carrera con el 3d en la película 'Hugo Cabret', película sobre un niño huérfano en los años 30 que trabaja como relojero hasta que un día repara a un niño robot. Scorsese ha dejado de lado a grandes protagonistas, ya que la cinta está protagonizada por dos niños: Asa Butterfield (El niño con el pijama de rayas) y Chloe Moretz, actriz que tras Kick ass, 500 días juntos o el remake de Déjame entrar, pega fuerte en el mercado americano. Jude Law, Emily Mortimer, Ben Kingsley, Sacha Baron Cohen y Christopher Lee completan el reparto. Por otra parte, Martin prepara otras producciones (aún sin fecha de estreno) entre las que podemos destacar un biopic de Theodor Roosevelt, de nuevo con DiCaprio.

Y la tercera en discordia, es la vuelta al ruedo de Terrence Malick, que después de 6 años nos presenta 'The tree of life', un dramón narrado entre los años 50 y la actualidad y protagonizado por Sean Penn y Brad Pitt.

Además de estos tres, tenemos otros muchos proyectos interesantes, por ejemplo el remake americano de Los hombres que no amaban a las mujeres (a ver si Fincher tiene más suerte esta vez), la nueva película de George Clooney 'Ides of March' protagonizada por él mismo, Ryan Gosling y Marisa Tomei; 'War Horse', de Steven Spielberg; 'My week with Marilyn', con Michelle Williams y Kenneth Branagh; 'The descentants', de Alexander Payne (Entre copas), de nuevo con George Clooney o lo último de Steven Soderbergh 'Contagion', con Marion Cotillard, Matt Damon, Jude Law y Kate Winslet.

Además en territorio patrio también hay unas cuantas producciones que pueden dar mucho que hablar. En especial, la nueva película de Almodóvar 'La piel que habito', donde comparten plano Antonio Banderas y Elena Anaya; y 'Lo imposible', nueva película de Juan Antonio Bayona con Ewan McGregor y Naomi Watts.
También Alex de la Iglesia vuelve al ruedo con 'La chispa de la vida' y el cortometrajista Eduardo Chapero Jackson se sumerge en el largometraje con 'Verbo'.

En cuanto a cine europeo, me gustaría destacar la producción alemana 'A dangerous method', del gran David Cronenberg con Michael Fassbender, Keira Knightley y Viggo Mortensen (tercera colaboración con el director) sobre la relación entre Freud y Jung; Melancholia, nueva película de Lars Von Trier con Kirsten Dunst y Charlotte Gainsbourg o Midnight in Paris, de Woody Allen, rodada en Francia y con Marion Cotillard.