lunes, 5 de diciembre de 2011

The conspirator (2011)


Por Carlos:***

Ahora que Steven Spielberg se ha puesto las pilas con su biopic sobre Lincoln, Robert Redford, uno de los personajes más comprometidos con la política de su país, recoge documentos y testimonios para narrarnos los juicios que acontecieron tras el asesinato del presidente más famoso de Estados Unidos. Al igual que en 'Leones por corderos', donde Redford planteba la legitimidad y el patriotismo de la guerra de Irak y de los jóvenes que se fueron, de nuevo vuelve a incomodar al espectador en esta historia donde los buenos, los norteños que abolieron la esclavitud, son los malos, y los malos, esos sureños que luchaban contra los derechos humanos, parecen que no lo eran tanto.

James McAvoy interpreta a un abogado héroe de guerra al que le encomiendan la defensa de una mujer (Robin Wright) que alojaba y preparaba juntos con otros sureños el asesinato de Lincoln. En un país donde la guerra había devastado familias causando tanto dolor, el rápido encarcelamiento y la posterior condena a la horca eran dos factores que necesitaban urgentemente para aliviar el dolor que sentían por la muerte de su presidente, ése que luchaba por su constitución. Pero haciendo oídos sordos a su conciencia y al motivo de la confrontación, el juicio a éstas personas no fue tan democrático y constitucional como debiera.

Redford acostumbra en sus películas a dramatizar en exceso la historia y hacer partícipe al espectador de uno de los bandos, sin estudiar el conjunto. Así, el espectador tan sólo conoce el punto de vista del abogado y los sureños pero no llega a profundizar en los norteños. Las dos o tres escenas de McAvoy con el secretario de estado le bastan para definir la mentalidad de millones de personas. Apuesto cualquier cosa a que más de uno estaba de acuerdo con que éstas personas recibieran un juicio justo. Desde el punto de vista técnico, Redford abusa en exceso de las luces. Cada habitación está llena de luz, que entran por la ventana como si apuntaran mil focos. La explicación de este detalle la desconozco totalmente, pero llega a aburrir al espectador.

En cuanto a los actores, McAvoy se lleva la mejor puntuación por su sólida interpretación. Wright está demasiado plana, no muestra una amplia gama de registros y a Kevin Kline no lo reconocí hasta que vi los créditos del final. Evan Rachel Wood tampoco cambia de cara y Tom Wilkinson y Danny Huston se convierten en los mejores acompañantes de McAvoy.

A 'La conspiración' le ocurre algo parecido con 'Un método peligroso', se queda en la superficie y no profundiza, pero la historia es interesante y la ambientación también suma puntos. Nunca pensé que los juicios militares se celebraran de esa forma. La película es un entretenimiento digno y con calidad, pero fácilmente olvidable.

Lo mejor: Los primeros minutos en el teatro.

Lo peor: Un empalagamiento visual desmesurado y un guión poco convincente.