miércoles, 21 de septiembre de 2011

Retrospectiva: Un condenado a muerte se ha escapado (1956)

Podemos decir que entre todas las versiones de dramas que vemos diariamente, el drama carcelario se ha convertido por derecho propio en uno de ellos gracias a películas muy interesantes. Seguro que recordaréis 'Cadena perpetua', 'La gran evasión' o 'Fuga de Alcatraz', películas que forman parte del ideario cinematográfico colectivo, pero puede que 'Un condenado a muerte se ha escapado' no os sea tan familiar.

Dirigida por Robert Bresson en el 56, esta película cumple con los requisitos y la forma que el director francés tenía de entender el cine. Pocos recursos y mucha efectividad, y si miramos en Wikipedia 'en busca de un lenguaje visual puro, cargado de gestos, miradas y sonidos'. Pues eso, y la historia de un oficial francés apresado en un campo de concentración nazi en la II Guerra Mundial, y su plan maestro para escapar de su prisión conforman esta grandísima película que fue premiada en Cannes en 1957 al mejor director.

A pesar de que la película refleja hasta los mínimos detalles, son éstos los que la hacen entretenida y nos mantiene en tensión constante. Los sonidos de las pisadas, el rasgar de la madera, crujidos en las paredes, susurros, roces...la sensación de austeridad en la celda, el lento paso del tiempo y la sensación total de reclusión. Todo se limita a la mínima expresión, y sólo nos sentimos liberados en las escenas de las duchas colectivas, donde dejamos de transpirar por un momento y respiramos profundamente.

Bresson nos deja además algunos apuntes de su maestría. La escena del guarda fuera de campo es soberbia. El espectador tiene que intuir por el sonido su posición, cómo se aleja, acerca, aleja, mientras sólo podemos ver la expresión del actor, y el corazón se nos comprime: '¡mátalo ya!'. También emplea todo tipo de planos detalle de las manos, de los objetos, de las marcas de la puerta. ¿Qué miramos si no, en una celda de seis metros cuadrados?.

Durante la preparación de la huida, aprendemos a pensar como el protagonista. Sabemos que tenemos que hacer cuerdas, y que necesitamos ganchos, alambres, y algo con que hacer el agujero. Pensamos a la misma vez los pasos que dan los guardias, su número, y si podemos confiar en nuestros vecinos. Bresson nos hace presos en nuestra propia casa.

'Un condenado a muerte se ha escapado' es una película muy recomendable. No se puede hacer más con menos. Es una película adrenalítica casi sin proponérselo.

Lo mejor: La maestría del guión y la dirección, la calidad actoral y secuencias memorables. Puro cine.

Lo peor: Nada que mencionar.