martes, 30 de agosto de 2011

Imágenes imprescindibles del cine: Mujeres al borde de un ataque de nervios

Aventuras con terroristas chiítas, ademanes muy nerviosos y pendientes de cafetera express…¿de quién estoy hablando?


Pues evidentemente del personaje de Candela que interpreta María Barranco en “Mujeres al borde de un ataque de nervios”, ¿de quién va a ser? A tan solo unos días del estreno de “La piel que habito” de Pedro Almodóvar, me pareció apropiado rescatar este inolvidable fotograma procedente del universo “almodovariano” más primigenio que forma parte del imaginario colectivo de muchos.

Particularmente estos pendientes de cafetera se han convertido en uno de los paradigmas de la estética conocida como “cutrelux”: ese movimiento a caballo entre el kitsch y el camp nacido durante la movida madrileña ochentera que elevaba los elementos cotidianos a la categoría de arte tras reutilizarlos o asignarles un valor decorativo. A pesar de que en esta última etapa el director manchego posee un estilo mucho más refinado y pulcro que el de sus comienzos, nunca ha dejado de recordarnos la marcada influencia que el “cutrelux” continúa teniendo en su manera de hacer cine; sin ir más lejos el sugerente uso de colores vivos fuertemente contrastados presente en sus cintas más recientes es un rasgo evolucionado de esta estética heredada.

Me resulta realmente admirable cómo un realizador tan veterano como Almodóvar, al que se le conocen además varias etapas dentro de su propia filmografía, no reniegue de sus orígenes como cineasta y que encima siga manteniendo en la medida de lo posible ese sello distintivo y personal con el que empezó.

Como es lógico, habrá quien le encante este estilo y habrá quien le parezca espantoso, pero estoy seguro de que todavía hay más de uno hoy día interesado en conseguir esos icónicos pendientes que la gran María Barranco (con esa naturalidad ante la cámara que siempre la ha definido) tuvo la suerte de llevar puestos hace más de 20 años. Probablemente no imaginó por aquel entonces que se convertirían en todo un símbolo con el paso del tiempo…

1 comentario:

Lucía dijo...

En Madrid seguro que se pueden conseguir, hay muxas tiendas cn ese tipo d articulos. A propósito, mencanta vuestro blog!