lunes, 2 de mayo de 2011

Retrospectiva: El tesoro de sierra madre(1948)

El cine norteamericano nos ha obsequiado a lo largo de décadas con películas donde la fiebre del oro era expuesta de miles de formas. Un ejemplo es 'La quimera del oro', película imprescindible de Charles Chaplin, donde se trataba el tema en términos de comedia o el western 'El árbol del ahorcado'. Y siempre se nos muestra la búsqueda del oro como el más infructuoso de los intentos.

En esta ocasión John Huston, gran director cuya inabarcable filmografía consta de grandes títulos como 'El honor de los Prizzi'(del que ya hablamos en retrospecticas), 'Dublineses', 'La jungla de asfalto', 'Evasión o victoria', 'Fat city' o 'Moby Dick', nos plantea la fiebre del oro como un virus que entra sigilosamente en el organismo y poco a poco va haciendo mella en nuestra consciencia volviéndonos mezquinos y avariciosos. Para ello, Huston se rodea de un genial elenco compuesto por su padre, Walter Huston, Humphrey Bogart y Tim Holt, que constantemente se dan la réplica secuencia tras secuencia a través de unos diálogos vibrantes e ingeniosos y una narración adictiva.

La historia la protagoniza Fred Dobbs (Bogart), un pobre muerto de hambre sin techo, dinero ni comida, cuya única habilidad es gastarse los cuartos en tiempo récord y que busca trabajo desesperadamente en México. Su currículum vitae lo componen multitud de trabajos principalmente manuales, así que consigue empleo junto con un tipo que conoce en un banco (Holt) en una obra situada en un islote al que sólo se puede llegar en barco. Después de unas duras semanas bajo el sol, los tipos son duramente estafados, no recibiendo ni un sólo dólar (o peso, en este caso). En lugar de quedarse de brazos cruzados, deciden seguir buscando y conocen a un antiguo buscador de oro (W. Huston), que en sus ensoñaciones comienza a contarles sus vivencias en la infructuosa pero excitante aventura dorada. Los muchachos se entusiasman, pero el viejo les baja de las nubes, diciéndoles que necesitan tal cantidad de dinero para conseguir materiales y alimentos para sobrevivir un año en las montañas. Sin querer, se encuentran con el tipo que les estafó, le apalizan, y le quitan el dinero que les correspondían, comenzando así su búsqueda, que no será ni mucho menos fácil.

El pobre Bogart, cuyo físico y facciones no son propensas a actuaciones soberbias (hay quien dice que sólo tiene dos registros, con cigarro y sin cigarro), en esta ocasión, al igual que en la genial 'La reina de África', también de Huston, realiza una interpretación fantástica, llena de matices. Su personaje evoluciona en la película y Bogart se mimetiza perfectamente con él y la situación, dotando de carácter y genio al personaje. Puede que Huston fuera el único director que explotara al máximo las virtudes de Bogart. Holt también realiza una muy buena interpretación, siendo la otra cara de la moneda y compitiendo con Bogart en todo momento, en un duelo interpretativo que dura casi toda la película y que realmente, es muy digno y muy interesante para ver. Pero el plato fuerte nos lo ofrece el genial Walter Huston, actor clásico que se llevó una estatuilla de la academia (al final sí que consigue el oro del viejo) a mejor actor secundario. El viejo gañán curtido en mil batallas que es su personaje queda en la memoria. Huston está realmente soberbio.

Como John Huston es uno de mis directores favoritos, quizás peque un poco de subjetivismo, pero a pesar de todo me parece que dió en el clavo en cada uno de los planos que eligió. El tesoro de Sierra Madre es una genial película de aventuras, rodada de forma muy natural (esos planos entre la maleza mostrando la cara de los actores, impresionante) y con todas las propiedades que exigen un tipo de película de ésta índole: secuencias de acción, giros en la historia para que no caiga en recursos fáciles, continuos altibajos en los personajes que pasan de la alegría a la decepción en cuestión de minutos...es una película hecha sin ataduras, como debe ser. Huston fue recompensado con un globo de oro y dos oscar por su guión y dirección.

La moraleja final, algunos ya se la pueden imaginar. A pesar de todo, hay que ver El tesoro de Sierra Madre para disfrutar de un cine genial, atemporal e inmortal.

1 comentario:

Una cinéfila dijo...

John Huston destaca por lo variado de su repertorio y por saber sacar jugo a los personajes de sus películas.