sábado, 14 de mayo de 2011

Retrospectiva: Carrie (1976)


Una advertencia: no se trata de una película sobre la actriz Carrie Fisher (más conocida por la Princesa Laia) protagonizada por ella misma, tal y como leí ingenuamente por ahí en un foro de cine hace tiempo. A aquellos que les suene el título vagamente porque lo relacionan con una pésima secuela estrenada a finales de los 90 llamada “Carrie 2: La ira”, les recomiendo encarecidamente enmendar este error recuperando la original de los 70, por favor. Fue precisamente a mediados de esta década cuando Brian de Palma nos deleitó con esta singular adaptación cinematográfica de la novela de Stephen King del mismo nombre. Estoy casi convencido de que su visionado no os dejará indiferente…

He aquí el planteamiento de esta cinta de terror psicológico: Carrie White es una tímida adolescente marcada por la fatalidad, por un lado se ve obligada a sufrir el excesivo fanatismo religioso que su madre le ha inculcado desde pequeña, mientras que por otro es el blanco de todas las burlas de sus compañeros de instituto. Pero Carrie descubre algo que la alienta a seguir adelante y que esconde en secreto: es poseedora de poderes telequinéticos…

“Carrie” podría considerarse como la primera incursión del director en el terreno de lo fantástico y rápidamente se convirtió en una de sus obras más destacables dentro de su trayectoria profesional, ya que el virtuosismo con el que combina lo sobrenatural con lo real en la película es admirable. Aunque se tratara de un género inexplorado para él, siguió utilizando los recursos habituales que aparecen en sus películas, tales como la cámara lenta en una secuencia o la famosa pantalla dividida en dos para mostrar una misma escena desde dos puntos de vista distintos. De Palma logró meterse a la crítica en el bolsillo sin dificultad alguna.

¿Por qué incluyo la película dentro del terror psicológico? ¿A qué me refiero con esto? Pues a que no es la típica cinta en la que haya muertos vivientes o monstruos que den sustos, sino todo lo contrario: se muestra el miedo que puede sentir cualquier chica normal que vive asfixiada por las imposiciones de su estricta madre y que sufre acoso escolar. Ella únicamente pretende ser aceptada por sus compañeros, quienes la consideran una inadaptada social educada en unas creencias religiosas que rozan lo paródico, excusa más que suficiente para despreciarla constantemente.

SPOILER

La secuencia con la que abre la película es un buen ejemplo de esto: vemos como una inocente Carrie tiene su primera menstruación en las duchas comunes del instituto delante de sus otras compañeras, quienes deducen por el pánico que se refleja en su cara de que no sabe lo que le ocurre. Entonces, en vez de ayudarla, se empiezan a reír cruelmente de ella mientras le arrojan rollos de papel higiénico bruscamente, sin importarles en absoluto lo mal que lo está pasando. ¿No es esto terrorífico? Considero que a veces los peores monstruos son los que forman ya parte de nuestra vida real…

Debido a estas vejaciones continuas, nuestra protagonista desarrolla un sentimiento de odio que desembocará inevitablemente en tragedia. Esto sucede cuando en la fiesta de fin de curso una de sus compañeras de clase manipula el concurso de la reina del baile para que Carrie salga elegida. Justo en el momento en que Carrie recibe la corona, esta cruel compañera vuelca sobre ella un cubo de sangre de cerdo con el fin de humillarla delante de todo el colegio. Después de esta horrible faena, Carrie no aguanta más y decide ejecutar su venganza convirtiendo lo que habría sido una maravillosa e inolvidable celebración en una brutal orgía de sangre y destrucción con sus poderes mentales. Sin embargo, esta fiesta no es el único obstáculo que Carrie debe sortear esa noche, pues una vez llega a casa tiene que enfrentarse a su madre, germen de todas sus inseguridades y fobias, para sentirse liberada de una vez por todas.

Este desenlace cargado de efectismo que dura casi media hora de metraje ha trascendido hasta el punto de ser considerado mítico. La secuencia de la fiesta rompe con la dinámica seguida en el resto del film, tanto el clímax al que se llega en la misma, así como el indescriptible rostro compungido que se le queda a Carrie cubierta de sangre son sencillamente sublimes. Hay que recalcar que los efectos visuales son impresionantes, para mi gusto no se ven caducos.

Por supuesto, la película no sería igual si no contara con las prodigiosas interpretaciones de Sissy Spacek en el rol de Carrie y de Piper Laurie como su madre (ambas nominadas con razón al Oscar ese año). Particularmente Spacek está muy convincente en sus hipnóticas expresiones faciales y en la desagradable manera en la que retuerce su cuerpo cuando utiliza sus poderes. ¡Se me olvidaba! No perdáis detalle de un joven John Travolta que aparece como secundario.

A modo de conclusión, es positivo que en “Carrie” se cambien las tornas, ya que en esta ocasión es la chica marginada la que tiene la oportunidad de dar su merecido a todos los que se han reído de ella; pero al mismo tiempo este triunfo se convierte en un arma de doble filo para ella porque esconde una dura y triste realidad: que nadie la ha querido nunca. Y con sus actos revanchistas lo único que consigue es acentuar aún más la miserable soledad que la rodea, de la que solo encontrará refugio en el más profundo de los infiernos…

FIN DE SPOILER

2 comentarios:

Jose MME dijo...

La película sobre la vida de Carrie Fisher es, si no me equivoco, "Postales desde el filo", protagonizada por Meryl Streep y con guión creo de la propia Fisher.

Respecto a "Carrie" decir que fue la primera novela que publicó Stephen King con su nombre, y el éxito de la película lo convirtió en best seller, así que sin esta película quizá dicho escritor no sea lo que es ahora. Por cierto, una de las pocas películas que me gusta más que la novela en que se basa.

Juanmez dijo...

Es cierto, gracias por aclararlo aun mejor Jose, porque así se evitan malentendidos entre películas.