lunes, 30 de mayo de 2011

Piratas del Caribe, en mareas misteriosas (2011)

Por Juanmez: **


Es innegable que “Piratas del Caribe” es una saga que se ha labrado un sello propio y que además cuenta con el respaldo de una ingente legión de seguidores por todo el mundo (ahí están los datos de la taquilla). Aún así, a mí nunca me ha convencido del todo, de hecho me mostraba reticente ante esta cuarta entrega; sin embargo tenía cierta curiosidad por comprobar si el director Rob Marshall (“Chicago” o “Memorias de una geisha”) conseguía hacerme pasar un buen rato.

¿Qué novedades ha aportado Marshall a la saga tras recibir el testigo de su director anterior Gore Verbinski? Pues la película mantiene el tono visual apabullante de las anteriores entregas y recupera la esencia original de la primera parte; es decir, no existen subtramas enrevesadas y pesadas de seguir como pasaba en la tercera (para mi gusto la peor con diferencia de toda la franquicia). Marshall se ha decantado por la sencillez narrativa, optando por un argumento ameno, ligero y con ritmo. Dudo que al público le cueste conectar con el film.

A pesar de esto, la capacidad de sorpresa se ve limitada en todo momento y la sobreexplotación que ha sufrido el histriónico personaje de Jack Sparrow pasa factura después de cuatro películas. Con esto no estoy diciendo que Johnny Depp lo haga mal, es más, él le pone empeño a su actuación y sale igual de airoso que siempre; sino que no se le pueden pedir peras al olmo: ya hay poco que exprimir de su personaje bajo mi punto de vista… Pero bueno, mientras la gallina de los huevos de oro siga dando sus frutos, me temo que tendremos a Sparrow por mucho tiempo (se dice incluso que ha firmado por dos entregas más).

En cuanto al resto de actores, Penélope no lo hace tan mal como he leído por ahí, para mi gusto da la talla teniendo presente que su personaje le viene como anillo al dedo. A mi modo de ver encaja mejor que la Knightley y aporta frescura al conjunto, no puedo reprocharle nada. Por su parte Geoffrey Rush se convierte en el indiscutible rey de la función, ese Rush pícaro y curtido que da vida a Barbossa es de lo mejorcito de la cinta sin lugar a dudas. Por el contrario Ian McShane en el rol de Barbanegra deja mucho que desear, pensé que provocaría más temor y respeto, pero su fuerza se va desinflando a medida que avanza el metraje. Una pena porque era un buen fichaje. Del cameo de Oscar Jaenada no diré nada, ¿cuánto le han pagado por su brevísima aparición?

Como de costumbre, la factura es impecable: buen montaje, buena fotografía y la archiconocida banda sonora de fondo sonando. Si tuviera que quedarme con una secuencia concreta, sería la de las sirenas, posiblemente de las que más me ha gustado de toda la saga, sin exagerar. Por lo demás, el personaje del clérigo sobra y pienso que podrían haber sacado mucho más partido a la leyenda de la Fuente de la Eterna Juventud.

En pocas palabras: es una película pasable, por lo menos entretiene y está algo mejor que su predecesora. ¿Qué más se le puede pedir a un film cuya existencia era prácticamente innecesaria?

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