viernes, 20 de mayo de 2011

Cine y agua

Nuestra amiga Marina Hidalgo, seguidora de nuestro blog, nos ha mandado un curioso artículo relacionando dos temas muy diferentes, pero que en ocasiones se dan la mano: el cine y el agua. En numerosas películas hemos comprobado como el agua adquiría un papel fundamental, casi protagonista en la trama, transformando a los personajes o dotándolos de un carácter o unas características en función del elemento.

Por Marina Hidalgo:


Cine y Agua
A lo largo de la historia, el séptimo arte se ha encargado de otorgar al agua diversos papeles.
Es curioso que este recurso tan necesario, adquiera el papel de antagonista en películas como Titanic, Poseidón o La tormenta perfecta, en las que provoca catástrofes de distinta índole. En la misma línea se encuentra El día de mañana, Mundo acuático o Flow, a las que se le añade el intento de concienciar sobre un cambio climático inminente o la Crisis mundial del agua, como en el caso de la última citada.


No puede quedar en el olvido Erin Brockovich, basada en la historia real de una mujer que luchó por sacar a la luz la contaminación del agua por parte de una central nuclear que generaba centenares de enfermedades.

Cabría hablar de El viejo y el mar, que nos muestra el contexto de los pescadores, al igual que el comportamiento de las aguas marítimas y nos deja muchas enseñanzas al respecto.

También puede tener el efecto de unir, como en El río de la vida (donde dos hermanos aprenden a pescar en un río, que será el elemento que los mantenga unidos) o de separar, es el caso de Diarios de una motocicleta, donde divide a los leprosos del resto de la sociedad.

El agua ha obtenido gran importancia en determinadas escenas cinematográficas: la asombrosa apertura del Mar Rojo ante el paso del pueblo hebreo en Los diez mandamientos, la escena final de Big fish y El show de Truman, donde el agua es la frontera impenetrable, sin olvidar la famosa escena del baile bajo la lluvia, que da título a la película.

Por otro lado, existen filmes donde el agua tiene un papel simbólico, como ocurre en Agua, en la que un río adquiere una particular importancia tanto como instrumento cotidiano, como por índole metafórica y espiritual, o donde se puede hablar de cierta personificación de dicho recurso: En La reina de África, Humphrey Bogart y Katharine Hepburn utilizan una ruinosa embarcación para remontar un río, que se convierte en un personaje más o en Mystic River, donde el río es testigo de un asesinato.

1 comentario:

Juanmez dijo...

GENIAL, me ha encantado!! Me han dado ganas de beber... agua claro :P