jueves, 3 de febrero de 2011

The fighter (2011)

Por Juanmez: ***


La combinación de cine y boxeo casi siempre ha sido sinónimo de éxito. Estas películas, sobre todo si están basadas en hechos reales, suelen ser una apuesta segura de crítica o de público. Quizás gusten tanto porque habitualmente tienen protagonistas carismáticos que consiguen que el espectador simpatice fácilmente con ellos, o tal vez porque cuentan historias que levantan el ánimo y que enseñan que para conseguir algo hay que pelear duro (no sólo en el ring, sino en la vida en general).

“The fighter” narra una de esas historias modélicas de superación personal que acumulan nominaciones y premios a mansalva, pero no es una propuesta precisamente innovadora dentro del género; más bien todo lo contrario: se limita a repetir esquemas cinematográficos ya vistos en muchas ocasiones que no aportan nada nuevo. Sin embargo, es de agradecer que no todo gire en torno al boxeo y que también haya cabida para la reflexión acerca de la influencia que puede llegar a ejercer sobre una persona concreta su entorno familiar; planteando incluso hasta qué punto este determinismo puede favorecer o entorpecer su trayectoria…

En esencia, la película se centra en la tortuosa relación mantenida entre el boxeador Micky Ward (Mark Wahlberg) y los miembros de su disfuncional familia, integrada principalmente por su hermanastro Dicky (Christian Bale) y por su madre (Melissa Leo). El primero es un ex – boxeador adicto a las drogas y vinculado a negocios turbios que proyecta sus ilusiones frustradas en su medio – hermano, al que ayuda a entrenar para que alcance el título de campeón mundial que él nunca consiguió; mientras que la segunda es una mujer posesiva que, como el resto de la familia, se cree con derecho a tomar decisiones sobre el futuro profesional de su hijo sin tener en cuenta su opinión. Dentro de este ambiente tan tenso aparece la novia de Micky (Amy Adams), la única persona que realmente parece preocuparse por él y sus intereses…

Salvo Mark Wahlberg, me quito el sombrero ante el resto del elenco: Melissa Leo y Amy Adams están sensacionales, pero es el irreconocible Christian Bale quien se lleva la palma (por no decir directamente el Oscar, que este año lleva casi seguro su nombre y apellido). Eclipsa al resto del reparto sin dificultad alguna, aunque tampoco creo que sea muy complicado hacerle sombra a ese fallo de casting llamado Mark Wahlberg; cuya actuación es de las más planas e inexpresivas que he visto en mucho tiempo, en su defensa diré que al menos da la talla de boxeador físicamente hablando… A colación de este tema, me gustaría mencionar la tremenda transformación física a la que Bale se ha sometido de nuevo para dotar de mayor credibilidad a su personaje (ya hizo lo mismo en “El maquinista” hace unos años). El resultado es inmejorable porque parece que estás viendo a un auténtico yonki perturbado de cualquier polígono o barrio marginal. Si el otro día comentaba que “Amor y otras drogas” era de visión obligada para los seguidores de Hathaway porque estaba fabulosa, en esta ocasión insto a los fieles de Bale a que vean “The fighter” expresamente por él porque está enorme…

No puedo decir lo mismo de David O. Russell, cuya insulsa y floja dirección me hace pensar que se limitaba a cruzarse de brazos durante el rodaje sin preocuparse apenas de dar directrices (incomprensible e indignante su presencia entre los nominados al Oscar a mejor director este año en lugar de Christopher Nolan).

Resumiendo, “The fighter” no te decepcionará si te gustan las películas de boxeo en las que intervienen secundarios que llenan la pantalla. Poco más hay que decir…

1 comentario:

Ronin dijo...

Whalberg no es un error de cásting, está ahí porque es el productor de la película, jajajaja. Qué tio...así cualquiera es actor, aunque no valga para nada.