domingo, 30 de enero de 2011

Retrospectiva: Beautiful Girls (1996)

-'Así que tú eres la Lolita del vecindario'
-'Y tú el borracho con cabeza de paja'.

Beautiful Girls, haciendo honor a su nombre, es lo que se dice una película bonita. Una película sin pretensiones y efectivismos que plasma el hecho crucial en la vida de terminar la veintena y comenzar los treinta (por suerte a mí aún me queda un poco) sin tener las ideas claras de cuál debe ser el rumbo de nuestra vida. Para ello, Ted Demme se vale de un muchacho que vuelve a reunirse con su grupo de amigos del pueblo de toda la vida para ir a la reunión de alumnos del instituto, y de paso, asentar sus pensamientos y darles un orden de prioridad lógico.

Lo mejor para ello, es valerse de un reparto coral encabezado por Timothy Hutton y secundado por Uma Thurman, Matt Dillon, Natalie Portman, Mira Sorvino, Lauren Holly, Rosie O'Donnell, Michael Rapaport, David Arquette y Martha Plimpton. Ninguno de ellos sobra, ya que todos son imprescindibles para comprender la complejidad de la situación en la que se encuentran. Cada uno tiene sus problemas personales, matrimoniales, sus frustraciones y sus infidelidades. Y además, los mismos miedos y angustias que tenían diez años antes cuando aún estaban en el instituto.

En la vida de Willy se introduce además una cría de 13 años (maravillosa Natalie Portman) que le encandila y le tambalea todos los cimientos de su existencia, expulsando verdades sobre su vida que a Willy le duelen, experimentando un extraño comportamiento hacia la niña cerca del más puro enamoramiento, eliminando todo factor físico. Willy lo sabe, y sabe que no es posible, pues lo que ve en Marty (Portman) no es sino un reflejo de sus verdaderos sentimientos, y sabe que ni siquiera en ella, eso durará. Portman sabe cómo dar la réplica, ya sea a Jean Reno en León el Profesional o poniendo a prueba a un descompuesto Timothy Hutton.

Cuando terminas la película, piensas en muchas cosas: en Rosie O´Donnell dando lecciones sobre la vida, en la espectacular Uma Thurman encandilando a los tíos sin querer y pescando en la cabaña, en Natalie Portman soltando verdades, en el bar (al más puro estilo americano) escuchando a Willy tocando el piano...son muchas las sensaciones que esta película produce en el espectador, porque todas ellas las hemos vivido, oído y pensado alguna vez. Es una comedia agridulce, nunca te ríes, pero siempre tienes esa media sonrisa en la boca que te deja un poso amargo, que supongo mientras mayor eres, mayor es.

Durante los días que transcurre la película, Willy olvida su piano (no mencioné que es músico), y se lleva, como él dice 'dos semanas borracho'. Sólo quiere volver a su vida anterior y disfrutar de la libertad tal y como hacía diez años antes como si nada hubiera cambiado, antes de que su madre muriera y su padre aún era un hombre razonable. Cuando podías salir con una chica, y cortar para 'volver a experimentar la sensación de enamorarte'.

Y por supuesto, no nos podemos olvidar de la importancia de todas las 'beautiful girls': las casadas y comprensivas que lo dan todo por su familia, las gorditas inteligentes que sueltan borderías y piensan que todos los hombres nos pasamos el día soñando con tetas, las tontitas que dejan que sus maridos las engañen sólo para estar bien, y las que esperan a que él dé el primer paso hacia la relación. Todas ellas tienen cabida aquí, para mostrarnos que no hay que buscar más allá. Quizás peque de superficial, pero tampoco hace falta ahondar más. Ni todos los hombres son tan tontos e inmaduros, ni todas las mujeres tan 'beautiful', pero es un exceso que se le puede permitir.

Beautiful Girls está compuesta de lo que vulgarmente se conoce como 'las pequeñas cosas', es una película muy agradable y diferente de las que solemos ver. Una pequeña joyita (porque esto es indie, ¿no?) muy recomendable para todos los que quieran sentirse bien consigo mismo.

1 comentario:

Juanmez dijo...

Oh Natalie, sweet Natalie...