miércoles, 16 de febrero de 2011

Black Swan (2011)

Por Ronin: *****
Por Juanmez: *****

Viendo esta película, podemos afirmar que a Aronofsky le gusta explorar en distintos campos a fondo. Si en 'Pi' se preocupaba por las matemáticas, en 'Réquiem' por las drogas y en 'The Wrestler' por la lucha libre, esta vez se ha interesado por el elitista mundo del ballet. También podemos afirmar que cada incursión en un nuevo campo le sirve para reflejar todo el lado oscuro que pueda encontrarse. Da igual que os gusten las matemáticas, la lucha libre...o las drogas, el caso es que después de ver cualquiera de estas tres acabamos destrozados. Y esto es porque Aronosky nos cuela dentro de estos mundillos para que lo veamos desde el punto de vista de sus personajes y sintamos en nuestras carnes lo que ellos sienten en las suyas: la obsesión compulsiva por el orden del universo en Pi, la ansiedad y desesperación en Réquiem, y la autodestrucción en The Wrestler. En Black Swan, esta obsesión está protagonizada por la perfección hasta tal punto, que puede volverse locura. Así es el cine de Darren Aranofsky.
Black Swan prometía ser una de las mejores películas del 2010 y lo cumple. No es sólo una buena película, también es arriesgada y muy personal. Una chica, Nina (Natalie Portman) está obsesionada con representar a la Reina Cisne en el ballet de 'El lago de los cisnes'. Su tormento es tal, que se vuelve obsesión, llegando a un extremo en el que sólo vive para ese papel que poco a poco transforma su yo interior. A la vez, conoce a una nueva bailarina, Lily (Mila Kunis) que se convierte en su obsesión a lo que hay que sumar su estricta madre (Bárbara Hershey) y su profesor (Vincent Cassel) que parece tener a Nina en el punto de mira.

SPOILER

Dentro del contexto, lo realmente importante es la locura a la que llega Nina, imaginándose cosas que no ocurre o viéndose a sí misma realizando acciones de las que sería incapaz de hacer. La película consigue entonces tintes psicológicos que son su plato fuerte y lo que la hacen una película única. Podemos dividir a la película en dos partes. En la primera, vemos a Nina como el cisne blanco, dócil y frágil que intenta protegerse del mundo. En la segunda parte, Nina empieza su transformación y su lucha interna evoluciona, llevándola a romper con todo.

El tema de la rivalidad artística en el cine se ha tratado numerosas veces, siendo uno de los principales estandartes 'Eva al desnudo'. Pero en Black Swan esta rivalidad no es real, es fruto de la imaginación de Nina. Es por esto que despunta dentro de su género como una película original y atrevida. La autodestrucción de Nina, llevada a cabo por culpa de su ambición y de su sobreprotectora madre, además de su férreo entrenamiento, se hace más visible al final de la película, donde Natalie Portman nos regala la mejor interpretación de toda su carrera. Un auténtico finalazo donde Aronofsky da rienda suelta a sus instintos como director, explotando todo su buen hacer cinematográfico y mostrándonos planos impactantes como pocos. La transformación de Nina en cisne negro es espectacular. FIN SPOILER

Black Swan no es una película para todos. Es un cine complicado, para el que hay que tener estómago y saber digerir cualquier cosa. No llega al extremo de Réquiem por un sueño, pero la locura de ésta está presente de otras formas. Personalmente, yo pasé un buen rato viendo la película, y al finalizarla, no me dejó el destrozo psicológico de Réquiem, sino que me hizo pensar, y una vez digerida, ver todo lo que esta película podía ofrecer. Su vorágine visual, sus excesos, su oscuridad...son elementos que hacen de Black Swan una película única. Quizás muchos la vean sobrevalorada, y seguro que sus razones tendrán. El guión no es todo lo redondo que debiera (al principio pasan pocas cosas, demasiada explicación, demasiado 'ñoño' todo, y la película llega al clímax justo 5 minutos antes del final), y a veces la fotografía más que impresionar, da dolor de cabeza. Además, sigo sin entender para qué sirve el personaje de Winona Ryder...Aun así no son fallos que resten puntos a la película.

Y por supuesto, destacar a Natalie Portman por ofrecernos la mejor actuación del año y de las mejores de los últimos años. No se le puede reprochar nada, está pletórica. Un personaje difícil, lleno de matices, de claroscuros, llevado a la perfección. Del resto lo mismo, Vincent Cassel está espectacular, sin duda es el mejor actor francés de su generación, Mila Kunis tampoco lo hace mal y por supuesto, mención especial para la ochentera Barbara Hershey, actriz casi desaparecida que renace como la perfecta madre cabrona de Nina.

Bajo mi punto de vista, The Wrestler sigue siendo la mejor película de Aranofsky. La película protagonizada por Mickey Rourke me causó un impacto muy grato cuando la vi y aún perdura. Black Swan se queda un puesto por debajo, al mismo nivel que Réquiem por un sueño, y éste es sin duda un buen lugar.

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Hacía tiempo que no veía un film tan perturbador y arriesgado como "Black swan", a veces te dan ganas de chillar, de llorar y otras incluso de reír descontroladamente durante la proyección de la misma. Aronofsky nos hace partícipes de un festín visual degenerativo y angustiante que consigue encandilar y horrorizar a partes iguales. Suscribo todo lo dicho por Ronin, pero me gustaría anotar unos cuantos matices más sobre esta inclasificable película que me han llamado considerablemente la atención y que me gustaría compartir:

Para mí la presentación no es "ñoña" como apuntaba Ronin en su comentario, pues considero fundamental que la progresiva evolución de Nina se produzca lentamente para que el espectador sea capaz de asimilarla mejor. De este modo también se va allanando cuidadosamente el terreno de cara a su apoteósico y culminante desenlace (ha sido de los más redondos que he visto en mucho tiempo por cierto, me dejó boquiabierto y entusiasmado).

Además de la transformación tanto interna como externa que sufre Nina, lo que más me sorprendió positivamente de la cinta fue la permanente presencia del componente sexual. No me cabía duda de que sería un film en el que se tratasen temas como la competitividad artística, la belleza, la autodestrucción, el orgullo o la exigencia; pero jamás imaginé que sería un film tan vinculado al ámbito sexual. Impacta (y se agradece) ver a una actriz tan pudorosa como Portman desenvolverse en dicho campo.

La única pega que le pondría a la película es Winona Ryder, pero no tanto por el irrelevante personaje que interpreta en sí, tal y como señalaba Ronin; sino más bien por una secuencia particularmente desagradable, gratuita e innecesaria que protagoniza de la que no pienso revelar nada. Aún así, esta nimiedad no ensucia el resto...

Y por último ¡qué más puedo añadir de Natalie Portman! ¡Está exultante! ¡Oscar ya por favor! XD

3 comentarios:

Anónimo dijo...

La pelicula El Cisne Negro, está perfectamente comentada por Ronnie y Juanmez, ganais en calidad en vuestros comentarios y se nota que la película os ha impactado.- Verdaderamente es para ello.- Creo como vosotros que se merece Oscar de la Academia.- Espero que se lo den.- ¡Felicidades chicos!.-
marie therence

Una cinéfila dijo...

Yo también estoy de acuerdo con vuestro comentario. Es una película inquietante que te atrapa desde el principio.Desde el punto de vista formal me parece casi perfecta y las interpretaciones magníficas.

Cristina Hidalgo dijo...

ME QUEDÉ SIN PALABRAS
GENIAL PORTMAN, ES FRÁGIL, POTENTE, SEDUCTORA, SEXUAL. T O D O!
Ahora sólo queda la guinda del pastel:

Que Scarlett Johansson le entregue el Oscar a Natalie Portman!