sábado, 15 de enero de 2011

Animal Kingdom (2011)

Por Ronin: ***1/2

Ganadora del premio del jurado a la mejor película en el festival de Sundance y presentada como una de las más interesantes propuestas del cine independiente del año, Animal Kingdom prometía bastante más de lo que pude observar. Su principal defecto radica en su frialdad. Las cosas suceden a hachazos que golpean al espectador y éste nunca se siente integrado en la historia. Todo sucede porque sí, sin dar explicaciones y sin insuflar un tinte dramático que en una película de este corte podría haber sido muy interesante. El espectador no es más que un simple intruso en esta historia pero de una forma alejada.

La historia empieza con la muerte de la madre del protagonista, Josh (Ben Mendelsohn) que aún no ha cumplido la mayoría de edad. Por ello, debe mudarse de lugar para vivir con su abuela a la que no ve desde hace años (Jackie Weaver) en Melbourne. En su nueva casa, convive con sus tíos, los cuales se dedican a negocios turbios en la ciudad, que les pasan factura. Por ello, el joven Josh se verá inmerso en un problema legal del que nada tiene que ver, pero donde no estará solo ya que el jefe de policía Leckie (Guy Pearce) intentará ayudarlo y poner las cosas en su sitio.

Lo más impactante como dije, es la sequedad con la que el director, un desconocido David Michov narra las cosas. Realmente la película no está mal hecha, y la película mantiene un tono constante. Pero no hay un clímax (sólo la impactante escena final, aunque tampoco corrige los defectos de la cinta) o un detontante que invite a engancharse y a vivir la historia. A mucha gente esto le podrá gustar, es un estilo de cine distinto, donde todo es un tanto monótono, seco y gris, pero sin ninguna duda valiente. Contar una historia con tan pocos recursos narrativos es algo bastante complicado y Minchov lo logra de una forma bastante acertada. Leí en una crítica (en la Cinemanía para más señas) que esta película está despojada de toda la ironía del cine de Tarantino y de toda la épica del de Scorsese. Y no le falta razón. Es cine negro puro, sin aditivos y con la ventaja de que al estar situada en una ciudad como Melbourne y en la época actual, está dotada de un extra que compensa todo el nihilismo que exhala la película.

Aunque realmente, se podría haber hecho mejor siguiendo el mismo estilo. Y me refiero al guión por supuesto, donde los diálogos no son del todo creíbles y la mayor parte de las veces puros susurros. No me creo yo que los matones australianos hablen en susurros y con palabras suaves. Además el personaje de Pope parece sacado de un cómic, totalmente exagerado. Quizás lo mejor de todo sea la historia secundaria del amorío de Josh con su novia que aporta a la película de un peso dramático que la trama principal no. El título de la película está muy bien escogido, ellos viven en un reino animal donde gana el más fuerte.

Me gustaría mencionar especialmente a Jackie Weaver, que interpreta a un personaje realmente odioso de una forma espectacular. Vi esta película principalmente porque su candidatura para los premios más importantes se repetía una y otra vez, y no me extraña. En cuanto al protagonista, es tan soso que no se le puede alabar demasiado, pero creo que el guión exigía ese personaje y si es así, es todo un reto interpretativo bastante bien llevado. Del resto, todos bastante bien y se agradece la presencia de Guy Pearce, que entre tanto loco introduce un poco de paz.

Así que esta película está destinada a aquellos que adoran las películas de silencios, de personas acabadas y con futuros inciertos destinadas a la autodestrucción. Le falta carisma pero tiene otras virtudes que seguro más de un espectador apreciarán. Es cine social disfrazado de cine negro, una combinación pocas veces vista en la gran pantalla y que se agradece, lo que se dice cine valiente. Se podría haber sacado mucho más jugo, pero el resultado es bastante aceptable.