domingo, 16 de enero de 2011

Amor y otras drogas (2011)

Por Juanmez: **1/2



“Amor y otras drogas” es una tragicomedia romántica firmada por Edward Zwick (director entre otras de “Leyendas de pasión” y “Diamante de sangre”) que cuenta la historia de amor entre un representante de ventas de una poderosa farmacéutica (Jake Gyllenhaal) y una joven que sufre la enfermedad de Parkinson en su fase inicial (Anne Hathaway). Los más avezados se habrán dado cuenta de que es la segunda vez que la pareja repite, puesto que la primera fue en “Brokeback mountain”.

Hay que reconocer que la película no es nada del otro mundo: su guión es simple y previsible, a veces se tocan temas interesantes en los que no se profundiza lo suficiente (como el sistema sanitario estadounidense, el negocio de las farmacéuticas, etc.) y su desarrollo se hace un poco pesadito a ratos; no obstante, es de visión obligada para aquellos devotos de Anne Hathaway, que está radiante y pletórica en una actuación realmente conmovedora… No es una de mis actrices preferidas precisamente, pero sería imperdonable no admitir que el film se lo come ella solita con patatas fritas; ni siquiera el correctísimo Jake Gyllenhaal podría hacerle sombra. El papel de Hathaway es complicado porque da vida a un personaje muy vitalista que arrastra una grave enfermedad como es el Parkinson, entonces para hacerlo convincente hay que intercalar en dosis adecuadas registros dramáticos y cómicos en todo momento. Podría decirse que es una actriz que sabe defenderse ante cualquier reto que le echen. Mi pregunta es: ¿en qué categoría entraría su papel para una nominación? Porque en los Globos de Oro aparece en la categoría de Mejor actriz en Comedia, cuando en mi opinión desempeña un rol más dramático que cómico… Sería tremendamente injusto si no pudiera optar al Oscar, certamen donde todos sabemos que prima el drama, tan solo porque su interpretación se catalogue dentro de la comedia.

Otro de los innegables atractivos del film son las secuencias de sexo entre ambos, que son varias y están muy bien conseguidas. Derrochan “feeling” en cantidades ingentes, y eso se agradece. Además está muy bien plasmada la evolución de ambos personajes: en un principio ninguno quiere ataduras y paulatinamente se van cogiendo aprecio mutuo. Suele pasar…

Es muy probable que “Amor y otras drogas” corra el riesgo de ser olvidada con el paso del tiempo; pero al menos es una película emotiva, entrañable y sobre todo honesta (desde el primer momento el espectador sabe lo que a ella le pasa, no hay giros inesperados sacados de la manga que jueguen con el drama barato). En resumidas cuentas, se echa un rato placentero viéndola…

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