miércoles, 2 de febrero de 2011

127 horas (2011)

Por Ronin: ****1/2
Por Juanmez: ***


ESTA ENTRADA ESTÁ LLENA DE SPOILERS (aunque si os sabéis el final tampoco importa)

Si hay algo que esta película contagia son las ganas de vivir. Después de ver durante una hora y media a una persona atrapada en una roca, reviviendo sus recuerdos y pasándolo lo mal que lo pasó Aron Ralston durante esos 5 días que duró su calvario, se aprenden dos cosas: la primera, que cuando se hace alpinismo hay que estar muy seguro de dónde poner los pies, y la segunda, que vivir no está tan mal, a pesar de cómo se pinten a veces las cosas.

Leí por ahí que en USA durante las primeras proyecciones de la película algunas personas se desmayaron y vomitaron tras ver la cinta. Saber esto sólo me ha servido para estar con el corazón en un puño desde el primer minuto. Y la verdad, esto es una tontería puesto que Danny Boyle, el director de la peli (Slumdog millionaire, Trainspotting) se ha centrado en el aspecto más humano, dejando en un segundo plano el aspecto agobiante de la situación y el malestar de Aron (James Franco) para que el espectador no sufra, sino que incluso llegue a disfrutar. El ansia de escapar de Aron está presente constantemente, en sus sueños y sus alucinaciones, de tal forma que la película tiene varias escapatorias y no todo es simplemente el hecho de estar atrapado bajo una roca. Así que si veis la película y sabéis el final, no os preocupéis, no estéis toda la película pensando 'Joder, ¿cuándo se lo cortará?' porque no trata de eso (hubiese sido algo muy gore y feo de parte del señor Boyle si hubiera sido así). Incluso el hecho de que el carácter de Aron sea tan alegre y divertido, hace sobrellevar la película aún mejor.
También leí por ahí que el guión de Boyle y Beaufoy no daba para una película. La verdad es que es todo muy simple, pero está tan bien escrito, con tantos pequeños detalles, como los de las lentillas, la cámara de vídeo, la navaja que se cae por el hueco... que es casi perfecto. Es muy complicado escribir ese guión, pero realmente han hecho un buen trabajo. La escena de la lluvia es espectacular, con esos torrentes salpicando el cañón, esos ríos que se forman y liberan a Aron de la roca para ir a buscar a su ex novia (Clemence Poesy) que le da con la puerta en las narices...es genial, o la escena de la entrevista en el programa de televisión, al más puro estilo Gollum (lo siento, no recordaba otra escena parecida). Tantos y tantos detalles van completando y rellenando esos huecos que podrían estar vacíos y que en el resultado final quedan tan bien. Además vemos la evolución de Aron, cómo era un tipo más bien arrogante que se va arrepintiendo de sus 'pecados' durante su estancia en cañonlandia.


FIN SPOILERS

Y para que todo fuera aún más perfecto, hacía falta un actor a la altura, y Boyle lo encontró. Porque James Franco, aparte de hacer la mejor interpretación de su carrera, y creo que del año (lo siento Colin, otra vez será), es el perfecto Aron Ralston. Le da tantos matices a su papel, tantos sentimientos, tantas expresiones que realmente merece una ovación. Un papel muy complicado, muy extremo, llevado a la perfección. Había visto a Franco antes, y siempre lo vi más bien plano, el típico actor guapillo que siempre hará películas ñoñas y tontas. Pero después de ver esto, he visto a un auténtico actorazo, una de las mejores actuaciones que he visto en mi vida.
Y por supuesto, dar la enhorabuena a Danny Boyle, porque sin su característico pulso con la cámara esta película no sería la misma. El tío hace de todo, se mete dentro de una botella, dentro del brazo de Franco, le deja a él mismo que grabe con su cámara, y lo que más me gusta, cómo muestra a Franco y se eleva enseñándonos la estrecha grieta en la que se encuentra. Realmente claustrofóbico. Tropecientos encuadres, montones de planos...desde el primer momento no te da ni un respiro y controla el tiempo tan bien, que cuando parece que vas a bostezar te mete otra zambullida para despertarte y prestar atención, y todo esto con un estilo videoclipero en los primeros minutos muy guapo. Y al final, todo ello sumado a una genial música que pone los pelos de punta y estremece a más no poder, te deja con una sensación de buen rollo, te sientes tan bien, que incluso quieres repetir la experiencia y tirarte de nuevo por el barranco. Viva la madre que lo parió.

Así que tenéis que ir al cine a ver esta película, que es espectacular, con un montaje soberbio, una música que hará que la busquéis en cuanto lleguéis a casa, y que te deja con un buen cuerpo que sienta más que bien. Esto sí que es cine y del bueno, más de este por favor.

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Después de leer cómo Ronin se deshace en halagos comentando "127 horas" va a ser complicado argumentar mi postura, algo diferente a la suya, pero lo intentaré...

Coincido en que "127 horas" cuenta con un montaje vibrante (muy similar al de "Trainspotting"), una llamativa banda sonora (Boyle ha vuelto a contar con el compositor hindú Rahman, autor de la también magnífica BSO de "Slumdog millionaire"), una potente estética visual, una fotografía brutal y realista dotada de planos tomados desde ángulos tremendamente ingeniosos; y por supuesto, la mejor interpretación de James Franco hasta la fecha...
No es de las mejores que he visto en mi vida, pero reconozco el intenso y arduo trabajo que hay detrás de esta actuación. Esto se aprecia en que James Franco lo vive, está mimetizado con el personaje al 100%. Consigue hacerte reír, llorar y sufrir a partes iguales. Sin duda, como comentaba mi compañero, la escena del show televisivo en la que se entrevista a sí mismo supone el momento culmen de la película. Insuperable...

Aclarado todo esto, ¿por qué no me convence del todo entonces? Pues bien, me suele pasar que cuando se estrenan 2 películas cercanas en el tiempo cuya temática es parecida, hago inevitables comparaciones entre ellas por mucho que pretenda obviarlas; me estoy refiriendo al caso de "Enterrado" concretamente, película que presenta semejanzas considerables con "127 horas" (la más significativa a primera vista es que ambos protagonistas se pasan casi toda la película inmóviles en un espacio reducido). Sé que es un error compararlas por mi parte, pero quizás no tendría que recurrir a ello si "127 horas" funcionase bien por sí sola... El problema primordial que aprecio en la película de Mister Boyle es que, pasada la primera hora más o menos, me entraron ganas de que se se amputase aquella extremidad de una dichosa vez (que presupongo que a estas alturas todos conoceréis) porque la película me estaba resultando un poquito repetitiva; mientras que la cinta de Rodrigo Cortés me mantuvo en vilo de principio a fin y no quería que terminara (tal vez porque no se trataba de un caso real y desconocía cómo iba a acabar Ryan Reynolds, a diferencia del final de "127 horas" que ya conocía de antemano).

A pesar de que el film de Boyle pueda parecer a primera vista menos tedioso porque en él se echan mano de una serie de recursos externos (tales como los flashbacks o las imágenes oníricas procedentes de la imaginación del protagonista) que sirven para complementar y avivar su desarrollo; es sin embargo la película de Cortés, rodada en su totalidad en un único escenario prescindiendo de este tipo de recursos, la que consiguió atraparme y dejarme sin respiración desde el minuto uno. Con esto no quiero decir que "127 horas" no transmita desesperación y agobio, pero desde luego no me generó el mismo entusiasmo que sentí cuando veía "Enterrado".

En relación a la secuencia final que tanto ha dado que hablar, me gustaría añadir que me parece alarmista la información que se ha dado con respecto a los desmayos entre el público; es cierto que es desagradable y puede que desentone con el conjunto del film, pero ¿cómo lo muestras entonces? Porque si eso fue lo que pasó hay que contarlo de alguna manera al fin y al cabo. Sinceramente, creo que un espectador acostumbrado a ver esporádicamente cine violento o de terror actual no sentirá repulsión; en cuanto a aquellos poco habituados a ver escenas de este tipo, mi consejo es que cierren los ojos mientras dure...

Para terminar, estoy de acuerdo con Ronin en que la película nos enseña a que en la vida no hay que darse por vencido nunca, por muchas piedras que se nos crucen en el camino...

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