martes, 27 de julio de 2010

Toy story 3 (2010)


Broche de oro es lo que merece el cierre de esta inolvidable trilogía que ha marcado mi vida (y la de muchos). Cuando terminé de ver “Toy story 3” tuve la imperiosa necesidad de desempolvar las cajas en las que guardo los juguetes de la infancia para evocar los buenos momentos que me habían dado y demostrarles (como si tuvieran vida y les debiera algo) que no me había olvidado de ellos. Una vez localizados, comprobé que se mantenían igual que cuando los dejé por última vez y pensé: “¡Ojalá pudierais relatarme todos aquellos momentos felices que compartí con vosotros y que ahora tan vagamente recuerdo!” Como siempre, Pixar no defraudó: volvió a dejarme con una sonrisa de oreja a oreja y más de una lágrima producida por la emoción contenida…
¡No leer si no se ha visto!

Sé que se trata de una película de animación, pero es que la saga “Toy story” es mucho más: es cine con mayúsculas y punto, equiparable a cualquier película con actores de carne y hueso. Es probablemente la mejor trilogía animada que se ha firmado hasta la fecha porque son cintas con guiones tremendamente sólidos que combinan a la perfección los momentos alegres y divertidos con los tristes y conmovedores, sin olvidar los de suspense o los de acción. Al igual que pasaba en las anteriores entregas, en esta no hay un segundo de respiro, ya que se suceden los acontecimientos tan aceleradamente que es imposible aburrirse lo más mínimo.


Es más, dan ganas de verla dos veces para captar con mayor detenimiento todos los pequeños detalles que en ella aparecen, como por ejemplo que Sid (el vecino psicópata de Andy) se ha convertido en el basurero del barrio o que entre la infinidad de muñecos que salen, ¡hay un largo cameo de Totoro! (con permiso supongo del director japonés Miyazaki). Son tantas las situaciones y personajes que se podrían destacar que me cuesta seleccionar las mejores: desde la chispeante relación Barbie (que demuestra que no es tan tonta como pensaba) y Ken (con afición por la ropa incluida) hasta el Erizo con dotes interpretativas, pasando por el Buzz Lightyear andaluz (mortal este último). Sé que me quedo corto, pero es que hay demasiadas que son igual de memorables y desternillantes. 


Desde el comienzo, uno ya se percata de que sus creadores han echado toda la carne en el asador cuando elevan un simple juego de Andy en su cuarto con sus muñecos a la categoría de película épica de temática western, con licencias particulares claro (nave espacial, dinosaurio, etc.). Ver a Woody, a Buzz y a Jessie en medio de un desierto persiguiendo al malvado Señor Patata y su esposa es algo digno de ver. Esto demuestra hasta dónde puede llegar la imaginación de un niño, no hay límites que valgan. De repente volvemos al cuarto de Andy, y a partir de aquí es inevitable sentir nostalgia con la letra de la canción “Hay un amigo en mí”, que suena de fondo mientras vemos como Andy ha ido creciendo con el paso de los años a través de grabaciones de video caseras realizadas por su madre. Simplemente genial…

El núcleo de la trama transcurre en la guardería, donde los amigos de Woody caen en las garras de otros juguetes que se han adueñado de la misma y que pretenden imponerse sobre el resto. Como si estuvieran encerrados en una prisión de alta seguridad, tienen que trazar un plan para escapar y regresar a casa de Andy. Esta operación de fuga es para mí la mejor secuencia de la película.

Pero si he calificado de épico el inicio, entonces los minutos finales son cuanto menos míticos: por un lado, el exasperante fragmento en el vertedero cuando parece que a Woody y sus amigos no les queda escapatoria, y por otro, la difícil decisión de Andy de desprenderse de todos sus adorados muñecos que marcaron su tierna infancia (incluido Woody) para regalarlos a otra niña que dará mejor uso de ellos mientras él sigue su camino. Son escenas indescriptibles en las que no hay más remedio que sacar el pañuelo para secar esa lagrimita que estaba tentada a escaparse desde que empezó el film.

Sabia reflexión sobre la madurez: en algún momento todos crecemos y, por mucho trabajo que cueste, deberíamos entregar el testigo a otro niño pequeño que seguro sabrá apreciar todo aquello con lo que disfrutábamos cuando teníamos esa edad. Una enseñanza magnífica en mi opinión. ¿Cuál será la próxima maravilla de Pixar? ¿Hasta dónde son sus responsables capaces de llegar? Yo tengo la respuesta: “Hasta el infinito y más allá”…

sábado, 24 de julio de 2010

Shrek, felices para siempre (2010)

Dicen que a la cuarta va la vencida (¿o era a la tercera? XD). Bueno, me centro… A pesar de que la saga de “Shrek” daba síntomas de agotamiento bastante evidentes, sus creadores vieron oportuno estirar aún más la franquicia de marras con esta (parece ser que última y definitiva) entrega para sacar más dinerito.
Todo lo que cuento está en la sinopsis y en el trailer, no revelo nada nuevo.

                                                 
Desde que hicieron secuelas, siempre mantuve que con la original había más que suficiente porque ninguna otra parte que sacaran la superaría, y efectivamente así ha sido (en mi opinión claro). No obstante, debo reconocer que el cierre que le han dado está a la altura de las expectativas y puede que sorprenda a más de uno que solo busque dosis de humor en vena. ¿A qué me refiero? Pues a que si la saga en general se había sustentado principalmente en los chistes y escenas graciosas, en esta ocasión priman el sentimentalismo y la profundidad (al menos así lo he sentido yo) en torno a la pareja formada por Shrek y Fiona. 

La trama se distancia de su planteamiento habitual para dar paso a una temática más adulta, concretamente al comienzo cuando Shrek no soporta su rutinaria vida y añora con nostalgia su pasado de ogro solitario y gruñón. Por este preciso motivo, firma un contrato accidentalmente con un malvado duende llamado Rumpelstiltskin: para recuperar la época en la que solo se limitaba a asustar a los demás, sin responsabilidades familiares ni alteraciones de ninguna clase. El problema está en que el acuerdo es un engaño y Shrek es enviado a un retorcido universo paralelo en el que todos cuanto le rodean han cambiado y no le reconocen (ni siquiera Fiona). Para colmo, su vida corre gran peligro si no consigue un beso de su amada, así que Shrek tiene que reconquistarla para restaurar su mundo.


De la galería de nuevos personajes que aparecen, Rumpelstiltskin es la estrella indiscutible de la función: reúne en su rostro la picardía, la soberbia y la maldad que todo buen villano debe ostentar. También destaco al flautista de Hamelín (que consigue contagiar su pegadiza música con su flauta al espectador) y las brujas (divertidas a la par que crueles). El resto de personajes ya conocidos no sorprende demasiado, es decir, siguen en su línea: el Asno y el Gato con Botas por ejemplo, aún en la realidad paralela distorsionada, siguen repitiendo cansinamente sus mismas morisquetas y gags sin apenas gracia.

Poco más se puede decir de este capítulo final que, si bien no mantiene la frescura de otros episodios previos, queda dignamente resuelto y deja una sensación agradable tanto a fans como a no fans.

Radiografía a Christopher Nolan

No he podido resistir la tentación que abrir una entrada sobre uno de los directores con más futuros y más arriesgados de los últimos años: Christopher Nolan. A 13 días del estreno de 'Inception', este director británico se merecía una radiografía en toda regla para ponernos en situación y sabernos a qué nos enfrentamos antes de ver la peli (aviso, algunas cosas están copiadas de filmaffinity, me parecía absurdo hacer un resumen de un texto de dos renglones).
Como todos, Nolan empezó haciendo sus pinitos con cortos en la facultad, hasta que en 1998 consiguió la financiación y todo lo necesario para rodar su primera película, 'Following'. Nolan debutó con este drama de suspense rodado, en blanco y negro en 16 mm, durante los fines de semana y con un presupuesto de 6.000 dólares. Trata de un escritor en sequía creativa que decide seguir a la gente en la calle para poder inspirarse. La película está protagonizada por John Nolan (más tarde, Jonathan Nolan), su propio hermano que en el futuro se convertiría en su fiel escudero secundando cada uno de sus guiones.
En el 2000 la vida de Chritopher dió un giro a su carrera un tanto inesperado. Junto con su hermano, elaboraron un guión para una película llamada 'Memento'. No era un guión al uso, sino un cúmulo de flashback, una atmósfera absorbente, y lo mejor de todo, una narración no lineal donde la historia no avanza en cada escena, sino que retrocede. La película se convirtió instantáneamente en película de culto. Intrigante, opresiva y con una inteligente trama envuelve al espectador del principio al final, hasta un fin (que no es sino un comienzo) espectacular. Protagonizada por Guy Pierce y Carrie-Anne Moss ganó numerosos premios: Mejor guión en los globos de Oro, Toronto y Sundance, mejor película en Sundance y nominada a mejor montaje y mejor guión en los Oscars. Sin duda alguna memento es una de las mejores películas independientes que encumbró a Nolan y le abrió las puertas de Hollywood, para hacer su siguiente película.
Insomnio es quizás su película menos personal, pero la obsesión de Nolan por el subconsciente, los sueños, deseos y profundidad en los personajes sigue presente. Insomnio es una película policíaca protagonizada por un genial Al Pacino (en su último papel importante, prácticamente) que encarna a un detective enviado a Alaska para cubrir un homicidio, pero que no puede dormir debido a la falta de oscuridad (ya se sabe, 6 meses de noche y 6 de día). Esto le provoca una serie de trastornos que nublan su perspectiva de las cosas y que nubla también la visión del espectador con una atmósfera insoportable y enfermiza.
Pero es en el 2005 cuando Nolan planta la semilla de lo que más tarde será su mayor éxito. Batman Begins actualiza el personaje creado por Jack Kirby, no solo con nuevo traje, armas y batmóvil, sino dotando al personaje de una profundidad y unas ambiciones incomparables al Batman de Burton, Schumacher o a los anteriores. Nos cuenta la historia de cómo Bruce Wayne llega a ser Batman. Atormentado por la muerte de sus padres que murieron ante sus ojos, Bruce Wayne busca la forma de poner orden e implantar la ley en Gotham, sumida en el caos y la violencia. Nolan crea un Batman completamente nuevo, al igual que el personaje de Pierce en Memento, Bruce Wayne está atormentado consigo mismo y busca la forma de acabar con ello castigando a los que se lo merecen. Pero, ¿puede un hombre solo cambiar el mundo según su propia ley?. Nolan nos plantea esta pregunta que obsesiona a Wayne. Un reparto de auténtico lujo arropaba a esta superproducción que recibió una críticas excelentes que consolidó la carrera del director.
El truco final (2006) nos contaba la historia de dos magos en el siglo XIX enfrentados entre ellos por demostrar cuál de los dos es el mejor. Intrigas y asesinatos se daban la mano en este genial thriller con tintes detectivescos y psicológicos, que bien, no es una de las mejores en la filmografía de Nolan pero si fue de las mejores del año, dejando un buen sabor de boca a los espectadores. Buenas actuaciones de Bale y Jackman y la actuación estrella de David Bowie.
Y por fin llegamos al año 2008, año en el que Nolan reventó la taquilla con una de las mejores películas de los últimos tiempos. The Dark Night volvía a madurar el personaje de Batman hasta la cuestión de: ¿puede un héroe hacer lo que quiera aunque moralmente sea lo correcto?. A esta genial historia se le sumó la trágica muerte de Heath Ledger como el genial Joker, dejando atrás a todos los Jokers anteriores y llevando a cabo a un personaje oscuro, ruin, cruel y sin escrúpulos, que adora la violencia sin motivo aparente, algo con lo que Batman no está familiarizado. Pero lo mejor de la película sin duda es, que el protagonista no es Batman. Nolan hace del personaje de Harvey Dent al verdadero eje central de la trama. Un hombre íntegro que debe hacer frente a los problemas de Gotham. El pueblo debe adorar a un líder con Dent, que se muestra tal y como es y da la cara, y no a un enmascarado como Batman. Aunque claro, luego nada es lo que parece ser.
Y por supuesto, dentro de poco viene Inception, que sin duda dará mucho que hablar en el año cinematográfico. Nolan ha establecido un tipo de cine nuevo y personal, abordando tanto cine independiente en sus inicios como cine comercial ahora, pero sin dejar atrás en ningún momento el sello que lo caracteriza.

viernes, 23 de julio de 2010

Grandes bandas sonoras

Tributo de John Williams a algunas de las bandas sonoras más importantes, con auto homenaje claro.

Retrospectiva: Los 7 magníficos (1960)


El término remake no es exactamente propio de hoy en día. Hace unas cuantas décadas ya se hicieron alguno que otro importante, entre ellos el que vamos a comentar hoy.
Los 7 magníficos es un Western clásico de 1960, y además es un remake del también clásico ‘Los siete samuráis’, del maestro Akira Kurosawa, sólo que en esta ocasión cambiamos las katanas y los samuráis por revólveres y pistoleros.
Su argumento es bastante simple: una aldea pequeña habitada por unos cuantos campesinos que se dedican a cultivar la tierra y alimentar al ganado, lleva años siendo saqueada por una banda de forajidos que periódicamente se pasan por allí para vaciar almacenes y llevarse todos los objetos valiosos que puedan. La situación con el tiempo se va haciendo insostenible, los campesinos apenas tienen para ellos mismos y con los saqueos su precaria situación se agrava aún más. Es por esto que tres habitantes deciden ir en busca de armas para combatir a la banda de maleantes, pero en lugar de eso, conocen a un pistolero: Bill, interpretado por Yul Brynner. Los campesinos no tienen cómo pagarle, tan sólo con algo de oro y su manutención en el pueblo, por lo que sólo tienen suficientes para pagar a seis más. Bill, que se mueve muy bien entre el mundillo de vaqueros y pistoleros, anuncia que busca a seis para una misión en un poblado en la frontera de México. Cuando el grupo está formado, parten hacia su destino, donde dan instrucciones a los habitantes sobre las decisiones que han de tomar y lo que deben hacer si quieren sobrevivir.

Hoy en día la decadencia del Western es total. Su visionado se restringe a personas de edad un poco avanzadas, por encima de espectadores jóvenes. Sus historias no suelen atraer y su ambientación y fotografía no suelen llamar la atención, por lo que las ‘películas del oeste’ están casi mal vistas por gran parte de la población, que las considera material de desecho del pasado y que hoy en día no representa nada. Pero bajo mi punto de vista, no se puede estar más equivocado. El género Western nos ha ofrecido algunas de las mejores películas de la historia del cine (‘La diligencia’, ‘El dorado’, ‘Río bravo’, ‘Centauros del desierto’, ‘Sin perdón’, y algunos de los más grandes directores de la historia del cine explotaron el filón allá en los años 40, 50 y 60, entre ellos cabría destacar al gran John Ford, sin duda el cineasta que mejor llevó a cabo sus ideas en el lejano oeste. Durante los años 70 y 80 comenzó su decadencia, salvando tan sólo alguna que otra película (‘Grupo Salvaje’) hasta los 90, donde resurgió de las cenizas gracias principalmente a la labor de Clint Eastwood y su ‘Sin perdón’, y a Kevin Costner y su ‘Wyatt Earp’. Pero aún así, volvió a caer hasta hoy en día, donde el Western está sin duda, pasado de moda.

Pero el Western esconde más de lo que parece, las historias nos ponen a los americanos como los buenos y a los indios como los malos, esto es así para todo el mundo, o si no preguntadle a cualquier persona mayor. Sin embargo, ¿cuál es la realidad?, que los indios tenían el derecho a estar allí por encima de todos, sin embargo las películas reflejan a los indios como bárbaros que matan sin compasión y sin razón. Seguramente a mitad de siglo, esto era lo que los americanos querían ver sin ninguna duda, cómo sus antepasados se impusieron a los nativos y pagaban sin pensárselo dos veces para ver películas del oeste en las que se vieran a hombres varoniles y peligrosos que se enfrentaran a los indios para defender lo que era suyo, que en realidad no era nada.
Pero volvamos a los 7 magníficos. La película está dirigida por John Sturges (La gran evasión) e interpretada por Yul Brynner, Eli Wallach y Steve Mcqueen. Precisamente el personaje de McQueen es sin duda uno de los reclamos principales. Me tengo que declarar como un gran admirador de este…no genio de la interpretación, pero si actor carismático como pocos que llenaba la pantalla.
Por lo demás, la fotografía, ambientación…todo es de lo más típico en el género: desierto, cactus, muertes falsas, saloon…excepto su banda sonora de Elmer Bernstein, hoy en día mítica sin ninguna duda aunque no todo el mundo conoce la película a la que pertenece.
Para los amantes del Western, los 7 magníficos es una película genial sin ninguna duda, tiene todos los ingredientes del último western de los 60, y para los simplemente, amantes del cine, es una película muy recomendable que sin duda debe ser vista por la importancia que ha conseguido con los años.



jueves, 22 de julio de 2010

Ranking de actores que mejor han hecho de ciegos

Hoy se me ha antojado elaborar un ranking (de estos que tanto gustan dentro del celuloide) sobre los actores y actrices que, en mi humilde opinión, han hecho más creíble el rol de ciego en la ficción. Aquí van:

5. Mia Farrow - "Terror ciego"

4. Audrey Hepburn - "Sola en la oscuridad"



3. Emily Watson - "El dragón rojo"


2. Jamie Foxx - "Ray"


1. Al Pacino - "Esencia de mujer"


Estos son los míos, pero ¿y los vuestros? Supongo que cada uno tendrá sus favoritos porque hay otros muchos como Björk en "Bailar en la oscuridad", Takeshi Kitano en "Zatoichi" o Elizabeth Hartman en "Un retazo de azul" (la cual por cierto no encuentro en español, pero he visto fragmentos y me parece muy convincente su actuación).

martes, 20 de julio de 2010

Retrospectiva: El pequeño salvaje (1969)

En el año 1969, el reconocido director francés François Truffaut nos obsequió con esta pequeña (por su escasa duración) gran obra que, en mi opinión, es de obligado visionado para todo aquel que sienta devoción por el aprendizaje y la educación.

El realizador francés plasma en la pantalla su visión acerca de un caso real sucedido en las postrimerías del siglo XVIII: el del niño de 12 años Víctor de Aveyron (interpretado por Jean – Pierre Cargol), que fue hallado desnudo y en estado salvaje en los bosques del sur de Francia. Tras ser enviado de un sitio a otro, fue finalmente el reputado médico Gaspard Itard (interpretado por el mismo Truffaut) quien se hizo cargo de su mantenimiento y educación.



Desde el primer momento, el doctor Itard lo toma como un experimento que le causa interés, de modo que cada día va anotando por escrito la evolución del niño con el fin de publicar un ensayo. A lo largo del film se muestran paulatinamente los progresos y los conocimientos básicos que el infante va adquiriendo, tales como reconocer las letras del abecedario, identificar y memorizar objetos, andar en una postura correcta, etc. En pocas palabras, el espectador asiste a un proceso de culturización elemental fenomenalmente detallado. Sin embargo, el error de Itard radica en que no trata de entender el mundo de su pupilo, sino que su único objetivo es cambiarlo porque está convencido de que civilizarlo es la decisión más correcta.

No se puede ignorar la influencia que la obra del pensador Jean - Jacques Rousseau ejerce sobre la cinta. Me refiero concretamente a su tesis del “buen salvaje”, ese hombre primitivo al que él consideraba un ser bondadoso, incorrupto y pacífico que vagaba por la naturaleza libremente hasta que fue pervertido por las desigualdades de la vida en sociedad. Si se establece una sencilla comparación, Víctor era libre hasta que deciden inculcarle unos valores y una conducta a la fuerza. ¿Habría sido más feliz si lo hubieran dejado en el bosque? ¿Era necesario reeducarlo bajo los preceptos de la Francia de la Ilustración? ¿Es ético que aquellos que se consideran civilizados impongan su modelo sobre otros porque crean que ese patrón que siguen es el mejor y el definitivo? Este tipo de cuestiones y paradojas que siembra la película son extrapolables a nuestros días e invitan a la reflexión…

En lo referente a lo técnico, la recreación de la atmósfera está muy lograda debido a su fotografía en blanco y negro; realizada por el fotógrafo español Néstor Almendros, que capta de manera muy acertada a los protagonistas por medio de intensos primeros planos. Así mismo, cabe destacar la banda sonora, que se sirve de los deliciosos acordes de la música de Vivaldi.

¡No leer si no se ha visto!

Cuando termina la película, uno se queda con ganas de saber más porque el desenlace es abierto: se da a entender que Víctor seguirá con su aprendizaje, pero no se aclara qué será de él. Lo que ocurrió en realidad fue que, a pesar de sus esfuerzos, el doctor Itard no consiguió grandes avances con Víctor una vez pasado un largo periodo de tiempo. Por desgracia murió con cuarenta años aproximadamente debido a una enfermedad, aunque hubo quienes opinaron que murió de tristeza al echar de menos la libertad del bosque.

lunes, 19 de julio de 2010

Noche y día (2010)

Motivos para NO ver “Noche y día”:

1. Su premisa de partida, que es poco convincente y carente de gancho

2. Los pésimos intentos de hacer reír sin conseguirlo a través de gracietas forzadas, manidas y absurdas

3. Seguir teniendo un concepto decente del director James Mangold (“Inocencia interrumpida” o “En la cuerda floja”), que aún me cuesta creer que haya firmado esta bazofia

4. La inexistente química entre Diaz y Cruise, son polos diametralmente opuestos (ahora entiendo por qué se llama “Noche y día” la película)

5. Su poca verosimilitud en las secuencias de acción

6. Tener la sensación de que estás viendo una parodia improvisada de Ethan Hunt, el personaje que Cruise interpretó en la saga “Misión imposible”

7. Comprobar que Cameron Diaz se queda sin registros con el paso de los años (probablemente el botox facial no se lo permite y por eso solo sabe chillar o hacer aspavientos exagerados). Además se pasa media cinta drogada…

8. Sus villanos son ridículos (¿Jordi Mollà es español, mexicano o qué?) y sus secundarios (Viola Davis, Paul Dano o Peter Sarsgaard, teóricamente de lujo) están completamente desaprovechados

9. La acelerada sucesión de acontecimientos hacen que su trama llegue a resultar tediosa e incomprensible a partes iguales

10. Sus indignantes últimos 15 minutos que muestran una Sevilla de pasada (y ni siquiera es la Hispalense porque también rodaron en Cádiz, solo que no la nombran) en la que por lo visto ¡hay sanfermines y desfiles de cabezudos! ¡Todo es posible en el cine! ¿Por qué los guionistas de Hollywood aún hoy día, con toda la información de la que disponen, siguen cayendo en estos topicazos que dan una imagen tan inexacta y cutre de nuestra cultura? Creerán que es más divertido y que vende más… Menudo destrozo, ¿no aprendió Cruise después de “Misión imposible 2” cuando aparecía aquella horrible procesión de Semana Santa con cánticos tribales y antorchas falleras?

Está claro que la película es un despropósito y no se toma en serio a sí misma. Recomiendo que si alguien tuviera curiosidad por ver la secuencia de los toros, que se ahorre dos horas de insufrible película y la busque en Youtube. Sabía que sería mala, ¿pero tanto? XDDD

miércoles, 14 de julio de 2010

Retrospectiva: Rashomon (1950)

Película que encumbró al prestigioso cineasta japonés Akira Kurosawa a nivel mundial, obteniendo incluso el Oscar a Mejor película extranjera. Al tener una filmografía única e irrepetible, el realizador nipón ha servido de inspiración a otros directores posteriores hasta el punto de que la misma “Rashomon” tuvo su correspondiente “remake” en el western de Martin Ritt, “Cuatro confesiones”.

Ambientada en el Japón del siglo XII, bajo las puertas del derruido templo de Rashomon se guarecen de la torrencial lluvia un leñador, un sacerdote budista y un peregrino. Para matar el tiempo durante la tormenta, discuten sobre el juicio a un bandido, acusado de haber dado muerte a un señor feudal en el bosque sin olvidarse de violar a su esposa antes en su presencia. Los incidentes son narrados desde cuatro puntos de vista diferentes: del ladrón, la mujer, del asesinado (al que se invoca gracias a la ayuda de una médium); y por último, del leñador (que fue quien encontró el cuerpo inerte del señor feudal).

Su argumento surgió de la fusión de dos relatos de Ryunosuke Akutagawa (escritor japonés de principios del siglo XX) llamados “Rashomon” y “En el bosque”. Kurosawa tomó lo que le interesó de cada uno de ellos, de acuerdo con sus estrategias creativas.
¡No leer si no se ha visto!

En su momento, fue muy novedoso que la trama se organizase de este modo fragmentado en forma de flashback. A medida que se van contando todos los testimonios, el espectador sospecha y duda: ¿quién dice la verdad y quién miente? Los enfoques que se muestran parecen poco fiables porque cada uno cuenta la historia siguiendo su interés propio: en la versión del bandido (Toshiro Mifune), él se presenta como un hombre honesto que se queda prendado de la mujer y combate con su marido hasta darle muerte; según la mujer, después de ser violada por el bandido y por tanto quedar deshonrada, fue ella quien acabó con la vida de su marido alegando un arrebato de ira al no poder soportar el hecho de sentirse repudiada por él; y por su parte el difunto esposo explica desde el más allá cómo su mujer se sentía atraída por el ladrón y que ella misma le pidió que acabase con él. A continuación, cuenta que cuando el bandido se percató de que el asesinato le traería la desgracia huyó, al igual que su esposa, por lo que tras quedarse solo y deshonrado en medio del bosque, se acabó suicidando. Como puede verse, cada personaje tira hacia lo que más les interesa antes de decir la verdad (¡hasta el difunto relata una versión que le deja en el mejor lugar posible para que su honor no quedase mancillado!)


Sin embargo, será la perspectiva del leñador (único testigo de los hechos) la que da una última y reveladora vuelta de tuerca, pero al hacerlo evidencia un delito que él mismo ha cometido en el lugar del crimen. Así que como conclusión se extrae una reflexión profunda sobre el egoísmo y la mentira que caracterizan al hombre por naturaleza. Paralelamente se muestra que no existe una verdad universal porque cada uno tiene la suya propia: la verdad es, por tanto, subjetiva. Frente a esta tónica pesimista, Kurosawa cierra el film con un toque de bondad: dentro del templo ruinoso, el leñador, el sacerdote y el peregrino se encuentran a un bebé abandonado que servirá de expiación para el leñador, tras éste decidir adoptarlo para redimirse de su mala acción. Kurosawa se erige así como un experto conocedor de la condición humana en su totalidad.

Visualmente hablando la película posee una indudable fuerza e intensidad gracias a su apartado técnico: la sobria fotografía en blanco y negro que capta con detalle ese asfixiante bosque o la impactante posesión de la médium, su impecable banda sonora, y los precisos y pausados movimientos de cámara son claras muestras de ello. Además resalto la brillante secuencia inicial de apertura con esa fuerte lluvia repiqueteando sobre el tejado, ya que es muy característico de Kurosawa prestar especial atención a los fenómenos meteorológicos en sus films para crear un clímax adecuado. Una vez cesa el chaparrón, vuelve a salir el sol cargado de esperanza…

En el apartado interpretativo destaca por méritos propios el carismático Toshiro Mifune (actor fetiche del director), porque su personaje de bandido es insuperable y se te graba en la memoria. Cuando la vi, mi trabajo me costó olvidar su risa burlona. Los demás están por su parte correctos, quizás sea la actuación del leñador la que más sobresalga.

La frase para no olvidar: “En la puerta de Rashomon había un demonio, y dicen que se fue por miedo a los hombres”

sábado, 10 de julio de 2010

Traducciones al castellano de títulos de películas

El otro día estuve conversando con un amigo sobre aquellos títulos de películas cuya traducción al castellano no tuviese nada que ver con los originales y me animó a abrir una entrada sobre ello. A raíz del tema estuve investigando y he recopilado las que creo que son más curiosas, debo apuntar que en Internet es un tema muy seguido (más de lo que pensaba). Generalmente esto se debe a problemas de derechos de autor, pero en la mayoría de las ocasiones guarda relación con el marketing. En mi opinión no todas las traducciones son desacertadas, hay incluso algunas que le dan un toque interesante a las películas en cuestión. La lista completa de títulos en Leer más.

1. Die Hard --> La jungla de cristal (creo que es mejor en castellano)

2. There will be blood --> Pozos de ambición (es bastante telenovelesco ¿no?; en inglés es más cañero)

3. All about Eve --> Eva al desnudo (no dista mucho del título original, pero lo he incluido porque pienso que es uno de los pocos casos en los que la traducción supera al original)

4. Groundhog day --> Atrapado en el tiempo (prefiero la versión española antes que "El día de la marmota" jeje)

5. The door in the floor --> Una mujer difícil (naaada que ver XD)

6. North by northwest --> Con la muerte en los talones (considero que el título español es bastante pegadizo y aquí vendería más que la traducción literal)

7. Some like it hot --> Con faldas ya lo loco (pasa lo mismo que con el anterior)

8. Eternal sunshine of the spotless mind --> Olvidate de mi (hay que reconocer que el título en inglés es complejo, así que no me disgusta la traducción que le han dado)

9. A man apart --> Diablo (esta es de coña)

10. Sunset Boulevard --> El crepúsculo de los dioses (jamás imaginas que son la misma cinta jajaja)

11. The searchers --> Centauros del desierto (en castellano tiene más riqueza, al menos bajo mi punto de vista)

12. The naked gun --> Agárralo como puedas (creo definitivamente que la original es mejor)

13. Jaws --> Tiburón (demasiado explícito en castellano)

14. Meet the spartans --> Casi 300 (creo que suena más comercial nuestra traducción que "Conoce a los espartanos")

15. Butch Cassidy and the Sundance Kid --> Dos hombres y un destino (prefiero la original mil veces, pero reconozco que el título se queda fácilmente)

16. The sound of music --> Sonrisas y lágrimas (estoy ya tan acostumbrado al título en castellano que me cuesta identificarla con el que está en inglés)

17. The prestige --> El truco final (pienso que suena mejor el título en España que "El prestigio")

18. Last chance Harvey --> Nunca es tarde para enamorarse (el título español es más ñoño)

* Aparte quiero citar algunos ejemplos de films a los que les añaden un título complementario que desvela elementos de la sinopsis directamente y quedan fatal. Aquí van: Vértigo (de entre los muertos), Snatch (cerdos y diamantes), The blind side (un sueño posible) o Scarface (el precio del poder). Como soy consciente de que hay cientos de casos, si os acordais añadidlos en comentarios.

Retrospectiva: El sueño eterno (1946)



Obra maestra del cine negro concebida por obra y gracia del gran Howard Hawks, uno de los primeros mandamases del Hollywood dorado, donde el sueño eterno sin duda es su gran película. Adaptación del clásico de Raymond Chandler, nos sumerge en un mundo de intrigas familiares, dinero, amor y ambición, con una multitud de diversos personajes que van encajando poco a poco a lo largo de la película como un rompecabezas, donde al principio no vemos nada, o lo que vemos se nos antoja fácil y ya visto antes, y conforme la acción transcurre empezamos a ver tramas secundarias que se van alzando como principales, hasta llegar a un clímax como no podía ser de otro modo, donde todo enlaza de una forma perfecta y total.
El sueño eterno trata sobre el famoso detective Philip Marlowe, encarnado por Humphrey Bogart. Marlowe recibe un encargo de un viejo multimillonario que ve como sus días se van acabando. A una de sus hijas, hace un tiempo un tipo le hizo un chantaje, lo que llevó al viejo a contratar a un detective. Los dos se llevaban muy bien y el viejo se encariñó con el detective, hasta que éste se largó sin decir nada. Un año más tarde, vuelven a hacerle el mismo chantaje a la joven, pero esta vez el contratado es Marlowe, que una vez comienza a investigar el caso, descubre que hay mucho más de lo que parece ser a simple vista y una red de misterios e intrigas giran en torno al detective desaparecido, donde también entra en juego la hija mayor del multimillonario, la espectacular Vivian, interpretada por Lauren Bacall, que hará que Marlowe vea el caso desde un punto de vista un tanto especial para él.

Sin duda alguna, la trama de la película es su punto fuerte. Raymond Chandler es sin duda uno de los mejores escritores de novela negra del siglo XX (a los que hay que sumar a la gran Patricia Higsmith). Quizás hoy en día veamos sus obras desde un punto de vista más escéptico, y no nos creamos tanto las situaciones que en ellos se describen. Marlowe es el típico detective privado, con gabardina, sombrero caído, ojeras, fumador…Woody Allen ya caricaturizó el estereotipo en ‘La maldición del escorpión de Jade’, además de otros directores. Los personajes, sus ambiciones y acciones, las situaciones, hechos…nada de ello es realmente original o nuevo para nuestros ojos, pero tiene una explicación: Raymond Chandler inventó la novela negra, y como tal, los cimientos de ella que han perdurado durante tantos años.



El otro punto fuerte sin duda es la pareja Bogart-Bacall, cuya colaboración en esta película propició su romance que acabaría en matrimonio hasta la muerte de Bogart, a pesar de llevarse más de 20 años. La química que se respira en cada escena juntos llena la pantalla, y no en vano están considerados como una de las parejas más sólidas y perfectas de la historia del cine. Las réplicas que se dan son geniales, los movimientos de cejas de Lauren, la media sonrisa de Bogart, los roces, las caídas de ojos, los diálogos con dobles sentidos…son muchos factores geniales que lo redondean al máximo. Pocas veces he visto parejas con tanta fuerza en pantalla. Pero sin duda, por separados no se quedan atrás. Humphrey Bogart interpreta uno de sus papeles fundamentales en su extensa y prolífica carrera, donde la calidad primaba por encima de todo (‘Cayo largo’, ‘Más dura será la caída’, ‘La reina de África’, ‘Casablanca’…). Bajo mi punto de vista, su interpretación es genial. A veces he leído acusaciones contra Bogart por su poco mimetismo, su falta de gesticulación e incluso la famosa frase de ‘Bogart tiene dos registros: con cigarrillo y sin cigarrillo’. Bien, estoy de acuerdo con esto, con dos excepciones: La reina de África (Óscar al canto) y ésta misma. Durante toda la película, llena la escena con su sola presencia, y aguanta el metraje por entero sin inmutarse. Es uno de éstos actores donde su sola presencia estimula a seguir viendo la película. Lauren Bacall tampoco se queda atrás. Impacta, desde todos los puntos de vista y su relación con Bogart va madurando durante toda la película, a la vez que su propio personaje madura conforme avanza la narración y los hechos la hacen cambiar de bando.

En cuanto al apartado técnico nada que objetar. La dirección de Hawks es perfecta, con un pulso constante con subidas de vez en cuando, pero nunca decae. En ocasiones incluso parece que puede llegar un susto, pero no, Hawks no cae en el error, y no hay sustos, sólo escenas con misterio donde el terror está proporcionado por la música, constante en toda la película y que taladra la cabeza sumiéndonos aún más en la narración, y la ambientación.
El sueño eterno es un clásico de la historia del cine (ya la semana pasada vimos otro grande, ‘Eva al desnudo’) imprescindible para cualquier amante del séptimo arte. Su preciosa y potente fotografía en blanco y negro, su cuidado guión (cuidado con el argumento que a veces puede que el espectador se vea un poco perdido) y sus interpretaciones, constituyen una película esencial para entender el cine de los años cuarenta, y especialmente el cine negro, uno de los géneros más importantes y que por desgracia, hoy en día ha caído en desuso y sólo se retoma para hacer películas sin importancia. Una gran película sin ninguna duda.

domingo, 4 de julio de 2010

Retrospectiva: La jungla de cristal (1988)

Recientemente volví a ver esta trepidante cinta y me sirvió para recordar por qué se ha convertido en un clásico dentro del cine de acción, que ha sido usado como modelo para otras películas posteriores del género.


En Los Ángeles, un grupo armado terrorista se apodera del rascacielos Nakatomi Plaza tomando a un grupo de personas como rehenes. Sólo el policía John McClane (Bruce Willis), ha conseguido escapar del acoso terrorista y mantendrá una lucha feroz y agotadora contra los secuestradores. Este antihéroe (es malhablado y sus métodos no son precisamente los más ortodoxos) es la única esperanza de los capturados...

El director John McTiernan pensó en Schwarzenegger como primera opción para interpretar a McClane (con quién ya trabajó en “Depredador”), pero personalmente creo que Bruce Willis fue la decisión más acertada. Gracias a este film, llegó a ser una de las más cotizadas estrellas de Hollywood y su personaje caló hondo tanto en crítica como en público por igual. Bruce Willis se enfrenta contra todos los terroristas prácticamente sin ayuda porque su único apoyo en el exterior del edificio es un policía (interpretado por Reginald Veljohnson – el mítico Carl Winslow de “Cosas de casa” que vuelve a hacer de madero) con el que se comunica a través de un walkie – talkie.

La película goza de un equilibrio excelente entre las secuencias de tiroteos o peleas y aquellas más divertidas, protagonizadas no solo por Willis y sus irónicas líneas de diálogo (según sus propias palabras se convierte en “la mosca en la sopa, la mota en el ojo y el grano en el culo” de los secuestradores); sino por los personajes secundarios también (me estoy refiriendo por ejemplo a los irrisorios oficiales y agentes federales que aparecen idiotizados, una clara crítica de la inoperancia del cuerpo policial). Está terminantemente prohibido el aburrimiento, porque la trama transcurre a tal velocidad que el espectador sentirá que va montado en una montaña rusa llena de efectos pirotécnicos por doquier (sabiamente dosificados, eso sí).

Dentro del apartado de los villanos, destaco a su líder Hans Gruber porque no es el típico enemigo plano que aparece en otras películas. Gruber no se piensa las cosas dos veces, se moja y si hace falta se enfrenta cara a cara con McClane sirviéndose incluso del engaño, no se le van a caer las uñas por hacerlo. Además hay que recalcar que el soberbio Alan Rickman le da al personaje un aire de sofisticación que dota de un mayor empaque al conjunto.

El argumento como puede intuirse no es nada del otro mundo, pero está todo tan bien encajado y conectado que atrapa de principio a fin; esto se aprecia por ejemplo en el aparentemente insignificante (e incluso cómico) detalle de los pies descalzos de Willis porque más adelante será algo que se volverá en su contra. Por otra parte es muy admirable comprobar cómo en unas dos horas aproximadamente en las que apenas da tiempo a respirar, se consigue presentar y describir dignamente al personaje de John McCLane (eso desgraciadamente hoy día apenas se consigue en este tipo de cine).

¡No leer si no se ha visto!

Si tuviera que elegir entre mis escenas favoritas, serían dos: en primer lugar cuando Willis arroja un cuerpo por la ventana que impacta brutalmente sobre el coche de policía de Veljohnson para llamar su atención; y la otra es aquella en la que Willis tira por el hueco del montacargas todos los explosivos con los que revienta parte del edificio.

El éxito obtenido propició el rodaje de 3 secuelas más, pero bajo mi punta de vista ninguna será tan recordada como la primera.

La frase para no olvidar: “Yipee ki-yay hijo de puta”

sábado, 3 de julio de 2010

Apocalíptico poster de HP7

Para todos aquellos seguidores de la saga de Harry Potter (y también para los que no) aquí dejo otro regalito, un poster apocalíptico de las dos entregas finales. No suelo colgar posters de películas, pero éste me pareció bastante interesante. En él vemos el castillo de Hogwarts en llamas con el eslogan: "Todo termina aquí". Simple, pero impactante...