lunes, 31 de mayo de 2010

Retrospectiva: Nadie hablará de nosotras cuando hayamos muerto (1995)

Agustín Díaz Llanes (director de “Alatriste” o “Solo quiero caminar”) dio literalmente el golpe con esta película en la 10ª edición de los premios Goya tras alzarse con 7 estatuillas, entre ellas película, director novel, actriz protagonista, actriz secundaria y guión original.

Gloria Duque (Victoria Abril) no levanta cabeza desde el día en que un toro dejó en coma a su marido tras una cornada. Alcoholizada y horrorizada con el trágico suceso, huye a México para hacer fortuna, pero se ve obligada a ejercer la prostitución para salir adelante. Casualmente, Gloria es testigo de un tiroteo por narcotráfico y en sus manos cae una comprometedora agenda con direcciones donde la mafia blanquea dinero. Más tarde la deportan a Madrid y regresa al piso de su suegra (Pilar Bardem), que sigue cuidando de su marido en coma. Una vez en la capital intenta subsistir como puede, pero lo que no sospecha Gloria es que alguien ha seguido su rastro...

Thriller un tanto atípico que combina escenas de fuerte contenido dramático (el reencuentro silencioso entre Abril y Bardem no tiene precio) con otras que rozan casi lo esperpéntico (el fragmento en el que Abril va borracha a comprar el pescado para su suegra es un buen ejemplo) equilibradamente. Cuando digo que no es un thriller al uso, es debido a que no se centra en los tiroteos, las persecuciones o las tramas mafiosas; sino que tiene un enfoque más social: se muestra a una mujer acostumbrada a vivir bien con un esposo que la mantenía, y que de repente tiene que enfrentarse a un tipo de vida humilde que desconocía por completo. Lógicamente al principio sigue el camino fácil e intenta conseguir el dinero de las direcciones que aparecen en la agenda que obtuvo en México para sobrevivir, pero al percatarse del peligro que ello conlleva, intenta ser responsable y buscar un trabajo donde sea y cueste lo que cueste.

El centro indiscutible de la cinta es Victoria Abril, que con su magistral interpretación convence haciendo de mujer que abandona a su marido, de prostituta, de alcohólica, ¡y de todo lo que le echen vaya! Nunca ha sido de mis actrices fetiche pero cuando quiere, lo borda. Además la acompaña una espléndida Pilar Bardem, que da vida a una madre sufridora que ignora todos los tejemanejes en los que anda metida su nuera mientras cuida de su hijo que está postrado en una cama. No se puede ignorar el personaje de Federico Luppi, que interpreta a un asesino que tiene dilemas morales y reflexiones espirituales relacionadas con Dios (mortal su diálogo en el coche con el cura). Todos los demás también están de 10: desde Daniel Giménez Cacho hasta Ana Ofelia Murguía.

¡No leer si no se ha visto!

Mi secuencia preferida es aquella en la que Giménez Cacho le clava un sacacorchos a Abril en la rodilla en la ficción, y cómo ella se libra de él después. Es brutal.
Nunca entenderé muy bien por qué Pilar Bardem se acaba quitando la vida después de estar 3 años sola cuidando de su vástago, ¿no debería vivir ahora que su nuera ha vuelto para ayudarla y ha terminado de pagar la hipoteca? Supongo que ella se considera un estorbo y prefiere dejar a Victoria Abril vía libre, pero sigo viéndolo un pelín ilógico…

Aunque sea una película cruda y violenta, siempre consigue dejarme un buen sabor de boca…

Al final ni Hobbit ni nada...

Guillermo del Toro ha acabado por dar un porrazo en la mesa y mandar a los ejecutivos al carajo debido a los constantes retrasos para la producción de la película. 3 años ha pasado del Toro en Nueva Zelanda mano a mano por Peter Jackson para crear las ambientaciones, diseños, monstruos y todo el concept art de lo que podría haber sido una de las más grandes películas fantásticas de los próximos años.


La MGM, con 3700 millones de dólares en deuda, se las está viendo canutas para sufragar los gastos que conllevan las grandes pérdidas que el sector cinematográfico está sufriendo últimamente. Ni siquiera parece que el 3d haya conseguido mucho, recauda más, sí, pero cuesta también más. Quizás si no gastaran tanto en bodrios que no tienen ningún sentido ni llevan a ninguna parte, podríamos disfrutar de obras que sí valdrían mucho la pena ser estrenadas.
Viendo los problemas que le podrían acechar en el futuro, del Toro ha acabado claudicando después de una lucha constante con productores:

"Con los constantes retrasos para comenzar el rodaje de ‘The Hobbit’, me enfrento a la decisión más dura de mi vida. Después de casi dos años de vivir, respirar y diseñar un mundo tan rico como el de la Tierra Media de Tolkien, debo, con todo mi pena, dejar la dirección de estas maravillosas películas. (…) las bendiciones han sido muchas, pero la cantidad de presión por conflictos en el calendario han saturado el plan original del proyecto. Como co-guionista y director, espero lo mejor para la producción y estaré en la primera fila cuando se haya finalizado. Seguiré como aliado a sus creadores y apoyaré la transición al nuevo director."

Así que nada, los fans de la tierra media nos quedaremos sin adaptación del Hobbit a este paso, y los que no, sin ver una película que prometía mucho. Así que habrá que esperar un poco más para ver el camino que toman los acontecimientos. Seguro que tarde o temprano, se rodará, o eso espero.

domingo, 30 de mayo de 2010

Actrices en videos musicales

Muchos actores y actrices han colaborado de manera esporádica en videos musicales de grupos musicales reputados. Os dejo con dos ejemplos: una rapada Angelina Jolie en el video de "Anybody seen my baby" de los Rolling Stones o unas jóvenes Alicia Silverstone y Liv Tyler en el video del tema "Crazy" de Aerosmith respectivamente (en este caso Tyler es hija del vocalista). ¿Recordáis más? Porque hay miles jejejeje.



viernes, 28 de mayo de 2010

Habitación en Roma (2010)

Después de la (a mi modo de ver) fallida “Caótica Ana”, Medem vuelve a utilizar uno de sus recursos favoritos: la coincidencia (apreciable sobre todo en la magnífica “Los amantes del círculo polar”). Si uno se fija bien, “Habitación en Roma” se basa en la coincidencia de dos extrañas de diferentes nacionalidades (una rusa y otra española) que se conocen una noche en la Ciudad Eterna y comparten algo más que sexo.



Aún estoy meditando la película porque hay en ella elementos que se me antojan interesantes, mientras que otros no me convencen demasiado. De modo que intentaré diseccionarla lo mejor posible…

Entre sus cualidades, la más arriesgada es que Medem concentra en un mismo espacio cerrado (la habitación de hotel que ambas protagonistas comparten) toda la narración, sin prestar atención al paisaje que suele envolver y afectar a los personajes de casi todas sus obras anteriores. Esa habitación ubicada en Roma sirve de excusa para verter todo aquello que las atormenta y que necesitan compartir con alguien: sus sentimientos y confidencias más profundas.

Llama la atención que la única conexión que tengan con el “mundo real” durante la noche que pasan juntas se encuentre en el ordenador (reflejado en la graciosa secuencia del “Google Earth”) o en los vídeos grabados en el móvil del personaje de Elena Anaya; sin duda una reconversión del lenguaje cinematográfico en toda regla. Otra vía de escape dentro del cuarto reside en los cuadros de las paredes, que ligan episodios de la Historia pasada con sus propias historias presentes de un modo casi místico.

La fotografía es exquisita, tratada con la mayor delicadeza posible y sin imágenes gratuitas. Mención especial merecen las interpretaciones de ambas actrices, que están pletóricas y muy naturales tanto en los diálogos que mantienen como en las tórridas escenas de sexo (echan toda la carne en el asador nunca mejor dicho); aunque no puedo evitar pensar que si fueran otras las escogidas, las dosis de credibilidad aumentarían porque son las dos tan bellas físicamente hablando que a menudo parece irreal lo que se está viendo. Lo curioso es que a la vez que todo es muy idílico, también es muy verosímil al mismo tiempo…


Bien es cierto que se muestra el proceso completo de las reacciones habituales que sienten dos personas que se acaban de conocer: se mienten, se descubren, fantasean, comparten y finalmente se sinceran; pero a mí me da la sensación de que dicho proceso está forzado a ratos, además parece que si las experiencias que se cuentan no son extremadamente traumáticas no hay chicha suficiente para sostener el film, y estoy completamente en desacuerdo porque no es necesario que todo sea tan trágico y duro para que la película funcione por sí sola…


Otro problema es la banda sonora que, en lugar de acompañar, ¡estorba! Además de ser reiterativa e insistente, ¡es cansina! El caso es que son temas muy bien escogidos, pero mal utilizados en mi opinión. El tema “Loving strangers” de Russian Red es apropiadísimo por ejemplo, pero suena tanto que llega a perder su encanto…


¡No leer si no se ha visto!


En lo referente a la escena onírica final de la bañera en la que Anaya tiene la flecha de Eros clavada y está sangrando debo agregar que tampoco me gustó, la vi fuera de lugar; hubiera preferido que el dolor que ella siente se hubiera mostrado de forma menos explícita...

A pesar de todo, la película mantiene un equilibrio más que decente y se consigue crear una atmósfera mágica entre las 4 paredes que ambas comparten. Quizás es excesivamente lírica para mi gusto, pero es cierto que tiene su atractivo; y no se basa solamente en ver los cuerpos desnudos de las dos actrices como tanto se ha vendido, sino en cómo desnudan su alma delante de la cámara sin tapujo alguno. Eso es mucho más complicado…
Es una auténtica pena que Najwa Nimri no salga más aunque no pegue XD. Hacía casi 4 años que no se la veía en ninguna película. ¡Vuelve Najwa! Se te echa de menos…

miércoles, 26 de mayo de 2010

Si la vida fuera tan fácil...

Bueno, bicheando por internet me he topado con esta escena de Annie Hall, que a pesar de no ser de mis películas favoritas del todopoderoso director neoyorkino, tiene sus puntazos y éste es uno de ellos.



La verdad es que alguna que otra vez me ha ocurrido esto mismo, pero ahora me pregunto, ¿habré sido yo alguna vez el tío de atrás?

domingo, 23 de mayo de 2010

Cannes 2010 (¡¡Enhorabuena Bardem!!)

Que subidón me ha dado cuando Javier Bardem se ha alzado con el premio a mejor actor en la 63ª edición de Cannes por su interpretación en la película "Biutiful" de Alejandro González Iñárritu ("Amores perros", "Babel"). Bien es cierto que es compartido con el italiano Elio Germano, pero eso no le resta mérito alguno. Hay que decir que Bardem no es el primer actor español en llevarse el galardón a la mejor interpretación masculina. Antes de él, grandes de la historia del cine español como Paco Rabal, Alfredo Landa o José Luis Gómez lograron el mismo reconocimiento.



Con este preciado galardón, Bardem engrosa su currículum de premios: Oscar a mejor actor de reparto, un BAFTA y un Globo de oro por "No es país para viejos", dos Copas Volpi al mejor actor por "Antes que anochezca" y "Mar adentro" respectivamente, y cuatro Goyas: uno al mejor actor de reparto por "Días contados" y otros tres por actor principal en "Los lunes al sol", "Boca a boca" y "Mar adentro" (amén de otros muchos más). ¡Todo un máquina! Según sus propias palabras él "no interpreta un personaje, sino que es el personaje"

¡Muchas gracias Bardem! El resto de premiados principales (entre los que se encuentra la, siempre soberbia, Juliette Binoche) a continuación:

- Palma de Oro: Lung Boonmee Raluek Chat, dirigida por el tailandés Apichatpong Weerasethakul.

- Gran Premio: Des hommes et des dieux, dirigido por el francés Xavier Beauvois.

- Premio a la Mejor Dirección: El francés Mathieu Amalric, por su filme Tournée.

- Premio al Mejor Guión: El surcoreano Lee Chang-dong, por la película Poetry.

- Premio a la Interpretación Femenina: La francesa Juliette Binoche, por Copie conforme.

- Premio a la Interpretación Masculina: El español Javier Bardem, por Biutiful, y el italiano Elio Germano, por La nostra vita.

- Premio del Jurado: Un homme qui crie, dirigido por el chadiano Mahamat-Saleh Haroun.

Prince of Persia: Las arenas del tiempo (2010)

Acertada combinación de la versión cinematográfica del “Aladdín” de Disney con toques propios de “El rey escorpión”, “Prince of Persia” es un producto de entretenimiento que tiene como objetivo arrasar en taquilla. Ni más ni menos…



Mike Newell (director de “Cuatro bodas y un funeral” o “Donnie Brasco”) vuelve a dirigir por encargo (tras lo bien que le fue con “Harry Potter y el cáliz de fuego”) esta superproducción de Jerry Bruckheimer, maestro indiscutible del concepto blockbuster (recordemos los ingresos obtenidos de la reciente saga “Piratas del Caribe”). Hay que reconocer que en cuanto a adaptación del videojuego se refiere no está nada mal; pero el problema es que a Newell se le olvida a ratos que en una película no se pueden cubrir todos aquellos agujeros de guión o tijeretazos del montaje con patadas, puñetazos y acrobacias.

La banda sonora estilo oriental es aceptable, al igual que el vestuario y la dirección artística, aunque casi inapreciable esta última debido a que la cámara se mueve a una velocidad que impide que se capten todos los detalles de los decorados (llega un punto en que parece que estás viendo un videoclip de la Mtv, que mareo madre mía). De los actores el mejor es Alfred Molina, ya que al menos le echa gracia al asunto con sus carreras de avestruces y trapicheos; todo lo contrario a Ben Kingsley, que seguirá repitiendo el mismo papel con las mismas expresiones en todas las películas que haga hasta que se jubile creo yo…Quien tampoco me termina de convencer es Jake Gyllenhaal por muchos músculos que haya sacado para meterse en la piel de Dastan, se ve que se esfuerza, pero está claro que no está acostumbrado a tanta acción (un par de secuelas más y solucionado XD). De Gemma Artenton (la princesita arquetípica) sólo decir que es muy bella, pero también un maniquí la mayor parte del tiempo, y encima cuando abre la boca chilla como una histérica…


Quiero dedicar un párrafo exclusivo a los efectos visuales, que es lo que más luce en films de este tipo: ¿por qué a ratos son tan pobres y parecen emular a los de otras películas quedándose a medias con la pasta que se han gastado? Hay algunas secuencias que están muy bien hechas, pero otras dejan mucho que desear…Tampoco entiendo por qué utilizan actores reales, si Jake Gyllenhaal sale más veces digitalizado que en carne y hueso, en fin…

A mí no me parece mal ver películas como ésta porque son una evasión sana y necesaria; lo que ocurre bajo mi punto de vista es que últimamente están todas cortadas por el mismo patrón, es decir, hay diálogos o escenas de “Prince of Persia” que son fácilmente confundibles con las de otras películas del mismo género, y eso impide que haya cabida para la sorpresa o el golpe de efecto; cuando en realidad podrían currárselo y no irse por el camino fácil que todo el mundo espera. Si todos los productos palomiteros siguen siendo iguales, yo por lo menos me acabaré cansando. ¡Se pueden hacer películas como “Prince of Persia”, pero con un poquito de sustancia hombre!

¡No leer si no se ha visto!

Resumiendo, la película no pretende convertirse en una obra maestra: es previsible (la secuencia final en la que el protagonista utiliza las arenas del tiempo para retornar al origen y solucionarlo todo era de esperar), convencional y plana; pero es muy divertida e invita a la desconexión por dos horas, que también viene bien de vez en cuando alejarse de temas trascendentales y dejar descansar a las neuronas un poquito…

viernes, 21 de mayo de 2010

Retrospectiva: Two lovers (2008)

Con dos años de retraso (algo inconcebible) llega a nuestras pantallas la que podría ser la última cinta de Joaquin Phoenix antes de retirarse del cine como él mismo ha confirmado en repetidas ocasiones. Así que aclaro que esta película es del año 2008, pero en España se ha estrenado en 2010, así que puede verse actualmente en los cines.

“Two lovers” habla de un joven llamado Leonard (Phoenix) que vuelve a casa de sus padres para recuperarse de un desengaño sentimental que le ocasiona problemas emocionales. Justo en este momento de su vida, se ve en una encrucijada cuando siente interés por dos mujeres que entran en ella: Sandra (Vinessa Shaw), la encantadora hija del nuevo socio de su padre y la candidata predilecta para empezar una relación con él a ojos de su familia; y por otro lado Michelle (Gwyneth Paltrow), la sensual y misteriosa vecina que se complica la vida con un hombre que está casado y que le promete incesantemente que pronto dejará a su mujer para estar con ella.

El director James Gray se aleja de las historias mafiosas (“Cuestión de sangre” o “La noche es nuestra”) para deleitarnos con una historia sencilla sobre amor, tan bien contada e interpretada que resulta creíble en todo momento. No hay cabida para ñoñerías ni recursos facilones, pues en el film se muestran los aspectos más crudos de las relaciones de pareja.

El trío de intérpretes protagonistas está estupendo, pero sobresale una fantástica Gwyneth Paltrow, que aparece guapísima y que debe seguir haciendo papeles así para que recordemos la gran actriz que siempre ha sido. En cuanto a la posible interpretación póstuma de Phoenix no está mal pero, confieso que tiene “ticks” que me ponen nervioso (supongo que el personaje los requiere). Dignos de mención son los diálogos, impregnados de un realismo que asusta, gracias a ellos el ritmo pausado de la narración no decae en absoluto.

¡¡No leer si no se ha visto!!

Desde el principio, Leonard prefiere a Michelle (a la que observa ávido de deseo desde su ventana como si de un James Stewart en “La ventana indiscreta” se tratase) porque se siente protector con ella al verla insegura en una relación que huele a fracaso; huelga decir que la atracción irresistible aumenta al ser inalcanzable, es la opción más arriesgada y no aquella que sus padres quieren. Sandra en cambio, representa lo opuesto: la estabilidad que probablemente Leonard necesita, pero que no desea porque, aun suponiendo que lo de Michelle no le lleve a nada, necesita intentarlo y creer que puede conseguirlo.

De modo que Leonard empieza a salir con Sandra, pero en su mente ella ocupa siempre un discreto segundo plano debido a que Michelle está presente en sus pensamientos. Una vez decidido, le declara a Michelle lo que siente, convenciéndola de que huyan juntos. No obstante, las ganas que saca Leonard para decirle a Michelle que lo deje todo y se vaya con él, se desvanecen cuando ella le dice que no puede porque su amante en cuestión va a dejar a su esposa y quiere darle una oportunidad. Finalmente llega la resignación y Leonard se queda con Sandra, que siempre está y estará ahí para él, ajena a todo lo que ha sucedido con Michelle.



A lo largo del metraje, el espectador intuye lo que va a suceder, pero si uno se mete en la piel del protagonista se percata de que para Leonard nada de lo que le ocurre es previsible; sino pensad cuantas veces os habréis visto en su situación, cuando la decisión que habéis tomado se trunca por completo. Incluso en el caso de que él supiera muy en el fondo que todo va a salir mal, no puede evitar caer en la trampa. Todos pensamos que no nos volverá a pasar, pero estamos condenados a repetir una y otra vez el mismo error por ese amor anhelado e imposible. Muy triste, como la vida misma...

domingo, 16 de mayo de 2010

Larutanatural

Larutanatural (2004) del español Àlex Pastor fue elegido el mejor cortometraje en los premios Sundance. Como curiosidad, el título del corto es un palíndromo. Hace tiempo que lo vi y me gustó mucho. A ver qué os parece...

sábado, 15 de mayo de 2010

Robin Hood (2010)

Si ya hubo “Batman begins”, “El exorcista: el comienzo” y hasta “Hannibal: el origen del mal”, ¿por qué no “Robin Hood: el origen”? Ridley Scott revisa la archiconocida historia de este popular personaje mostrando una visión diferente a la que yo (y me atrevo a decir que el gran público) tenía.


El realizador de “Blade Runner” se arriesga añadiendo una especie de prólogo a la leyenda: en una ingeniosa vuelta de tuerca, nos enseña cómo Robin Longstride llegó a convertirse en el Robin Hood que todos conocemos, aquel “que le quita el dinero a los ricos para dárselo a los pobres”…Y, a pesar del aluvión de críticas no muy positivas que está recibiendo (y recibirá), debo confesar que a mí me ha convencido bastante por una razón muy sencilla: está muy bien construida, incluso diría que confeccionada expresamente para atrapar al espectador. Puede parecer una tontería, pero es un logro que tito Ridley vuelva a aproximarse a la épica sin aburrir al espectador tras el fiasco que resultó “El reino de los cielos” hace tan sólo 5 años…

Reúne todos los ingredientes necesarios para que todo funcione: para empezar no se puede negar que Crowe (que rezuma un innegable carisma por los poros) y Blanchett (que se come la pantalla en el rol de una lady Marian luchadora y atrevida) están estupendos y consiguen una creíble química; los secundarios son de lujo: Max von Sydow, Mark Strong, William Hurt…, sin olvidar al divertido Mark Addy y sus abejas asesinas (no lo veía desde “Full Monty” creo); la ambientación y la dirección artística están conseguidas con todo lujo de detalles (los castillos medievales que aparecen son una buena muestra de ello); su fotografía es envolvente y las escenas de acción están bien intercaladas dentro de la narración (aunque la del final es desastrosa).




No obstante, la película tiene sus aspectos negativos: la banda sonora es un pelín anodina; hay demasiados toques a lo “Gladiator” y “Braveheart” que pueden hastiar hasta cierto punto; chirría también el hecho de que la Carta Magna que se firma entre el rey Juan Sin Tierra y sus súbditos (por muy verídica que sea) contenga acentuados tintes yankees más propios de la época en que vivimos que del siglo XIII en el que supuestamente se redactó; y por último, hay un riesgo innecesario de que se haga una segunda parte si funciona en taquilla.

A pesar de sus contrariedades, hago balance y el producto en general es correctísimo; no es una obra maestra ni nada por el estilo, pero no está mal. De todos modos, me sigo quedando con versiones anteriores, como la de Kevin Costner por ejemplo…

viernes, 14 de mayo de 2010

Retro Games

Mirando por ahí, me he encontrado con este original corto, del que parece que, cómo no, una productora piensa utilizarlo para llevar a cabo un largometraje. El corto, trata de antiguos juegos famosos de las primeras videoconsolas, que vienen a la tierra a destruirla, y convertirla en un enorme "píxel". Está bastante chulo, echénle un ojo:

jueves, 13 de mayo de 2010

Retrospectiva: Déjame entrar (2008)

Ya que Carlos ha citado en la reseña de la fantástica “Fucking Amal” otra reciente película sueca llamada “Déjame entrar”, he visto oportuno hablar de ella. Sobre todo porque, justo dos años después de su estreno, vuelve a estar de rabiosa actualidad: el director Matt Reeves (“Monstruoso”) ha realizado un remake de la misma en USA que pretende estrenar a fines de año para posicionarla de cara a la temporada de premios. Como vemos, en América siguen reformulando producciones que han sido exitosas en países extranjeros para sacar más tajada; por poner ejemplos patrios, se sirvieron de “REC” para rodar “Quarantine” y también creo que “El orfanato” tendrá su correspondiente versión hollywodiense… Generalmente pienso que no hay nada como la obra original (salvo contadas excepciones), aún así habrá que esperar para saber si la nueva será igual de memorable que la versión anterior; ahora bien, dudo que la supere…


“Déjame entrar” narra la historia de un niño de 12 años llamado Oskar que sufre acoso escolar. Un día conoce a una nueva vecina llamada Eli que aparenta su edad. Comienzan a sucederse una serie de misteriosas muertes coincidiendo con su llegada al barrio, lo que provoca que Oskar sospeche de ella, incluso creyendo que se trata de un vampiro debido a su comportamiento inusual (sólo sale de noche, no se ve afectada por el intenso frío de Estocolmo…). A pesar de eso, ambos comienzan una extraña pero reconfortante amistad que les llevará a comprenderse mutuamente.

En una época en la que el género pseudovampírico adolescente está tan de “moda” (desde la saga de “Crepúsculo” hasta la serie “True blood” respectivamente), se agradece ver una película de autor y alejada de clichés comerciales que cuente la historia de un amor sincero que nace entre un joven adolescente hastiado de ser el blanco de todos los matones de su colegio y una vampira que necesita sangre para sobrevivir, lo que la hace sentirse terriblemente sola e incomprendida (¿acaso por su condición no tiene derecho a sentir y querer como alguien normal?). Aquí no hay artificios ni diálogos casi, tan sólo el frío y la nieve de los helados paisajes de Suecia (captados a la perfección por una hermosa fotografía) son los testigos de esta relación basada en las miradas, los silencios y los golpes en código morse por los que se comunican a través de las paredes de sus casas…

El guión es sencillamente perfecto, supongo que ayuda mucho el hecho de que esté escrito por el autor de la novela de la que está adaptado. Su sosegada narración, cuidada hasta el más mínimo detalle, combina perturbación y belleza al mismo tiempo. En su estreno, recuerdo que se la calificó de “gore” entre otros adjetivos similares porque es cierto que hay algunas escenas sangrientas, pero en mi opinión es una idea de la que conviene desprenderse antes de ver la cinta; ya que puede condicionar negativamente de antemano si uno tiene un estómago sensible, cuando en realidad son sólo momentos puntuales necesarios para desarrollar la trama (no hay que olvidar que ella es vampira) que no resultan gratuitos ni especialmente desagradables.

¡No leer si no se ha visto!

Una de las secuencias más “gore” que se te queda grabada en la retina es aquella en la que en la piscina del colegio de Oskar, Eli descuartiza a todos los que le persiguen para así ayudarle a vengarse; y no es precisamente repulsiva, más bien todo lo contrario: tiene una factura bastante limpia.

Las interpretaciones de los niños, Kare Hedebrant y Lina Leandersson, son únicas. Sin ellos probablemente la película no funcionaría igual de bien porque saben qué expresión es la más correcta en cada situación y te la transmiten sin dificultad alguna. Me gustaría que se profundizara más en el personaje de Hakan (el adulto que vive con Eli y que le procura la sangre de las víctimas que mata, incluida la suya propia cuando se encuentra en el hospital), aunque tampoco es algo vital para la historia. Por lo que he indagado, en el libro se le hacen más referencias, pero eso ya es otro tema…



El desenlace es optimista porque tanto uno como el otro consiguen salir adelante: tras morir Hakan, Eli queda huérfana y se ve acorralada cuando un habitante del pueblo que se entera de su secreto intenta acabar con ella; de modo que decide marcharse y llevarse a Oskar consigo. Imborrable la escena final con ambos montados en un tren (Eli metida dentro de una caja para evitar el sol) dirigiéndose hacia un rumbo desconocido…

Insisto en que para mí no es una película en la que prime el horror como tanto se ha dicho, sino un relato de sentimientos íntimos y puros por encima de todo. Espero que coincidáis conmigo…

miércoles, 12 de mayo de 2010

Retrospectiva: Fucking Amal (1998)



Una de las cosas que más me gustan del cine, es que de vez en cuando aparece alguna que otra película que se sale de todos los cánones marcados, que no busca la efectividad ni la lágrima fácil, sino que a base una buena historia y un poco de cinematografía construye una película genial. Fucking Amal, sin duda, es una de éstas.

Película sueca, rodada por el director también sueco Lukas Moodysson en 1998. El director, utilizó a actores según su personalidad, para que el encaje con su personaje fuera perfecto. Las dos actrices protagonistas, Alexandra Dahlström y Rebecka Liljeberg, ganadoras del premio a mejor actriz de la academia sueca, hacen uno de los mejores trabajos que sin duda he visto en bastante tiempo. La acertada elección del resto de actores, sin duda es fundamental para dar el efecto tanto narrativo como dramático necesario para el desarrollo de la película.



La historia trata de Agnes, una adolescente de unos catorce o quince años que se muda desde su localidad natal a Amal, un pueblo remoto y aburrido de Suecia, y que desde hace dos años su posición social no ha mejorado en absoluto, con pobres relaciones con los chavales del pueblo, a expcepción de una chica inválida. Pero además, Agnes está enamorada de Elin, una de las chicas más guapas y populares del instituto, cuya vida sexual es más que conocida por todos, debido a múltiples relaciones con muchos chicos. Pero eso a Agnes no le importa, y quiere a Elin en secreto, recreándose con una foto suya de clase. En el cumpleaños de Agnes, su madre, que parece no querer enterarse de nada, monta una fiesta y obliga a Agnes a invitar a sus "amigos". Ella, a pesar de las burlas en su colegio, reparte los panfletos. La noche de su cumpleaños, solo la chica inválida aparece, pero Agnes la echa, diciendo que en realidad la odia, y que sólo le habla porque es la única con la que puede relacionarse. Cuando parece que la fiesta se va a suspender, aparece Elin con su hermana, porque piensan que Agnes puede conocer a algún chico guapo para ligar. Al ver el panorama, las dos hermanas empiezan a hablar de Agnes, y la hermana de Elin le comenta que en el colegio hablan de que es lesbiana. Elin le dice que la besará si le da 20 coronas, y su hermana acepta la apuesta. Cuando Agnes aparece, Elin la besa y las hermanas se van corriendo, dejando a Agnes descompuesta. Sin embargo, Elin en su interior siente que algo ha cambiado...



No leer más si no se ha visto:

Uno de los puntos fuertes de la película, es el acercamiento que el director hace al documental, mostrando las escenas de una forma directa y sincera que impacta al espectador y lo estremece, viviendo los sentimientos de los personajes y sus reacciones como si estuviéramos con ellos. El hecho de contratar a actores no profesionales, consigue que los sentimientos y las expresiones no sean de cartón piedra, sino realistas. Y elegir a dos actrices semiprofesionales para hacer de Agnes y Elin, se debe a la complejidad del papel de ellas, presente en algunas escenas, como la escena del primer beso, en el que la actriz que interpreta a Agnes se queda estática, pero donde apreciamos que en su interior está destrozada. Pero principalmente, la escena del beso en el coche que las recoge cuando hacen autoestop, uno de los besos más realistas y verdaderos que se han visto. Realmente es una escena genial.

La película es por tanto muy realista, los actores se salen de los planos, mostrando que las escenas están vivas, de forma que la cámara se transforma en nuestros ojos, viviendo la escena. El guión es igualmente bueno, no sólo la historia principal, sino los detalles secundarios, como ya mencioné antes, el hombre que las recoge cuando hacen autoestop, un claro ejemplo de hombres maduros que no tienen pudor en acostarse con chicas jóvenes, pero que no soportan la homosexualidad por ejemplo, o el hecho del bulling en los institutos (algo parecido a Déjame entrar, también sueca), además de los diálogos, que son completamente realistas y no parecen artificiales en ningún momento. Toda la película es creíble. A destacar, una cosa que me impactó es que la juventud sueca sea de esa manera, siendo el país de los derechos humanos, es bastante curioso.

La cinta, de tan sólo 85 minutos, está sintetizada al máximo. No sobra absolutamente ninguna escena, sino que todas están perfectamente medidas e introducidas en la historia.En cuanto a la música, presente en casi toda la película, y que en las escenas principales tiene un papel fundamental, acompañando a los estados de ánimo y sirviendo de enlace entre escenas aparentemente sin conexión, sobre todo al principio de la película, cuando se nos presentan a los personajes. La fotografía también está muy bien elegida, presentándonos los fríos y desolados parajes suecos, que hacen juego con los sentimientos de Agnes. Escenas frías para las escenas dramáticas, y colores vivos para las más cálidas.

Por lo tanto, Fucking Amal es una película de obligado visionado para cualquier amante del cine, o simplemente, para recrearnos con el lenguaje cinematográfico que emplea Lukas Moodysson que deja sin palabras. En boca de Ingmar Bergman "la primera obra maestra de un maestro". Con esto está dicho todo.

viernes, 7 de mayo de 2010

Retrospectiva: Hoy empieza todo (1999)

Hay un dicho que reza: “los profesores viven muy bien”, pero cuando uno ve esta pequeña joya del prolífico director francés Bertrand Tavernier y llega a solidarizarse con el personaje protagonista, tiende a replantearse esta afirmación…


“Hoy empieza todo” cuenta la historia de Daniel Lefebre (Philippe Torreton), un director de una escuela infantil que pertenece a una ciudad minera del norte de Francia.
Tavernier reivindica el papel de un profesor de primaria que, como otros tantos anónimos, lucha día tras día y se preocupa en exceso por los alumnos a los que da clase (prestando la misma atención a los problemas que tienen como si fueran los suyos propios). Con el añadido de que Lefebre trabaja en un barrio más bien marginal, la posición que tiene cobra aún más dificultad porque se encuentra con casos de niños que viven en situaciones familiares desesperadas. Personalmente, admiro la valentía que debe tener un docente para enfrentarse a esas deprimentes realidades que le rodean sin ahogarse en un vaso de agua, porque por un lado puede ser perjudicial si uno se inmiscuye demasiado en ellas, pero por otro tampoco se puede hacer la vista gorda e ignorarlas.

El film es un canto a la enseñanza, creo que a todo aquel que le gusten los niños pequeños disfrutará con esta cinta de lo lindo porque por lo menos un cuarto de la misma muestra con lujo de detalles cómo son las clases por dentro: las actividades que realiza el profesor con ellos, las lecciones que aprenden, etc. Además de ensalzar la educación, se reflexiona sobre otros muchos temas como por ejemplo la pugna frecuente entre los inspectores de educación y los maestros por el cuidado de las criaturas o la imposibilidad de los gobiernos por dar más ayudas a las familias desatendidas debido a la falta de presupuesto.



Tal vez muchas escuelas necesitasen una figura como la de Daniel Lefebre, interpretado magistralmente por Philippe Torreton, que consigue transmitir en cada plano la frustración y la impotencia que siente al no tener soluciones para todo. También se aprecia una cierta reminiscencia documentalista al estar rodada con cámara en mano invitando a que el espectador sienta proximidad hacia los personajes y pueda llegar a identificarse con alguno inclusive.

Si uno quiere dedicarse a la docencia debería tener las ideas muy claras antes de verla porque su contenido agridulce puede motivar o bien desmoronar a cualquiera. Aún así, dentro de lo que cabe, todo está tratado con el mayor optimismo posible...

miércoles, 5 de mayo de 2010

Tacones lejanos

Llevo todo el día pensando en esta secuencia concreta de la película de Pedro Almodóvar, "Tacones lejanos", en la que Bibi Andersen (que antes de pasearse como comentarista por todos los platós de televisión hizo algunos papeles en cine) se pone a bailar en el patio de la cárcel una coreografía con las reclusas que la acompañan. Cuando uno ve la cinta parece que la escena no viene a cuento porque se trata de un dramón de los gordos, pero en mi opinión sirve de "break" entre tanta pena y dolor. Quizás me acordé de ella porque en la trayectoria final del curso el cuerpo necesita una desconexión entre tanto agobio, supongo que os pasará a todos jejeje. El simpático bailecito con el tema "Pecadora" de fondo, a continuación:

sábado, 1 de mayo de 2010

Iron man 2 (2010)

Tony Stark ha vuelto en estado puro, y lo hace a lo grande: nada más en el "opening" de la película se lo pasa pipa deleitándonos con un luminoso festín plagado de efectos pirotécnicos y mujeres atractivas al ritmo de AC/DC (que tomen nota los organizadores de los oscar XD) mientras alardea de ser el nuevo mesías, el salvador de la humanidad que todo el mundo esperaba y necesitaba...Y es que eso es "Iron man" en esencia: un superhéroe que no se esconde, asume quien es con todas sus consecuencias y encima sabe rentabilizarlo con su gran e incuestionable carisma personal.



Sin lugar a dudas, la película mantiene el pulso de su predecesora (quizás en su desarrollo pueden hacerse pesados algunos cabos sueltos que dan pie a una posible tercera entrega y que despistan de vez en cuando), pero considero que la primera tuvo mucha más autenticidad, probablemente por la novedad del personaje en gran medida. Lo que es ocurre esta vez, y creo que es innegable, es que en esta cinta prima el humor por encima de la trama, hay secuencias muy divertidas como la de Downey Jr. borrachuzo (con su armadura incluida) en su fiesta de cumpleaños contando cómo hace sus necesidades con el traje puesto.

Robert Downey Jr. está en su salsa, es el eje de la película, sigo pensando que su agente en Hollywood debe ser el más deseado porque es el actor que mejor ha sabido recuperarse cinematográficamente hablando que yo recuerde después de todos los problemas que siempre ha tenido (adicción a las drogas, etc), está claro que ha sabido sin problemas encauzar su carrera alternando papeles más intimistas y con otros comerciales y siempre ha obtenido un notable alto como mínimo.

En esta entrega, el villano principal (un bien caracterizado y convincente Rourke) está mejor perfilado que el Jeff Bridges de la primera, Gwyneth Paltrow está correcta (le falta un puchero porque está un tanto escuálida), Don Cheadle cumple su función reemplazando a Terrence Howard y en cuanto a Scarlett Johansson pienso que no se luce lo suficiente en cuanto a interpretación se refiere: si lo que iba a hacer era explotar su sensualidad al extremo y tener 5 líneas de diálogo mal contadas, podrían haber escogido a otra actriz cualquiera con un físico que sirviera de reclamo para interpretar su personaje, que por otra parte es bastante plano e insulso (solo son interesantes las acrobacias). Marcadamente intensa es la rivalidad existente entre ambas actrices protagonistas, el odio y la frialdad que se tuvieron en el rodaje trapasaba la pantalla algunos momentos. Me quedo con ese plano en el que están las dos de espaldas subiendo las escaleras a lo Carla Bruni - Letizia Ortiz jajaja, muy competitivo todo...

En lo referente a la bso, al montaje y a los efectos no tengo queja alguna, me han parecido efectivos desde el minuto uno. Además hay persecuciones, explosiones, puñetazos..., todo lo necesario para que la adrenalina aumente cuando uno la está viendo. "Iron man 2" se reduce a lo que he dicho al empezar: un buen espectáculo, una fiesta a la que todo el mundo está invitado, y en la que hay que pasarlo bien y disfrutar. Jon Favreau (el director, que de nuevo interpreta a un personaje secundario en plan cameo) es honesto y no engaña a nadie porque no pretende más que eso, sin recovecos ni quebraderos de cabeza, tan solo busca el entretenimiento por encima de todo.

Juanmez

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Bueno Juanmez, como bien has dicho, esta película no es más que un puente, entre la saga de Iron Man, y la futura película sobre los vengadores, y los cabos sueltos que has mencionado forman parte de esto: SHIELD, el escudo del Capitán América, y ese final que a más de uno deja sin palabras. De todas formas, no estoy de acuerdo contigo, y creo que supera bastante a la primera parte.

El guión es más sólido, más profundo, con algún que otro guiño crítico a la política estadounidense (el senador del principio), y al ejército, y sobre todo, el personaje de Mickey Rourke supera en mucho al de Jeff Bridges. De nuevo volvemos a caer en el estereotipo de ruso sucio, peleón, y con pasado ambiguo, pero el personaje cumple a la perfección su cometido. Su participación es la justa y necesaria, no sobra ni una escena suya, ni falta nada, su historia está perfectamente contada, desde los inicios (introduciendo a su padre, y con ello, al padre de Tony Stark), la juventud en la cárcel, y el presente. A destacar también a Don Cheadle, como escudero fiel de Tony, aunque al principio no lo parezca tanto.

Por supuesto, la película es sobre superhéroes, y lo que busca es acción y entretenimiento, sin defraudar a los seguidores de los cómics. Y yo creo que lo cumple. Es cierto que a veces el personaje de Tony desvaría un poco del original, pero realmente me gusta que lo haga: es simpático, charlatán, mujeriego...un poco como Bruce Wayne en Batman, solo que cuando se viste con el traje de hierro, su personalidad no cambia, sino que sigue siendo el mismo tipo, pero con el traje. La escena en la que hace sus necesidades encima es realmente graciosa.
En cuanto a la puesta en escena, nada que objetar: los primeros 15 minutos son buenísimos, con la introducción de Whiplash y la presentación de la expo a ritmo de Shoot to thrill, que como bien dices, ya podrían los organizadores de los oscars hacer algo parecido. Las peleas con las máquinas superan en mucho a las vistas en otras películas (Transformers 2), se ven claro, y no marean. Jon Favreau ha dado con la tecla en todo.


En cuanto al apartado artístico, todos cumplen perfectamente, excepto como bien dices, Scarlett, cuyo personaje no sobra, pero realmente el director no necesitaba a esa actriz, aunque si es cierto que en el futuro su personaje tendrá un peso mucho mayor, en futuras películas. Su participación no es más que un mero reclamo para el género masculino. En cuanto a Whiplash, no me queda claro lo que pasa con él...Lo que sí está claro, es que Downey Jr. es el nuevo showman del celuloide. Su interpretación es muy buena, y junto con Sherlock Holmes, creo que éste es uno de los mejores años de su carrera.

Así que, una película muy recomendable para los fanáticos de la adrenalina, la acción y los cómics. Y para los que no, también. A pesar de lo que digan por ahí, la película, sin ser una obra maestra por supuesto, es de lo mejorcito que se ha visto en el género. Ahora, a esperar el Thor de Kenneth Branagh, y el Batman 3 de Nolan, aunque aún queda mucho para ello.

Ronin