martes, 27 de abril de 2010

Retrospectiva: Repulsión (1965)

Dirigida espléndidamente por Roman Polanski, “Repulsión” es un drama psicológico que gira en torno a la fobia al sexo.

Carole Ledoux (Catherine Deneuve) es una manicurista algo ensimismada que vive con su hermana mayor en Londres y que siente una profunda aversión hacia las personas del sexo opuesto. Tan grave es el asunto que cuando su hermana mantiene relaciones sexuales con su pareja en la habitación contigua, ella tiene verdaderos ataques de ansiedad. En apariencia no hay nada que infunda pánico en la historia porque ella, dentro de lo que cabe, tiene sus miedos parcialmente asumidos; pero el problema surge cuando su hermana y su novio deciden irse de viaje y ella se queda sola en el piso. A partir de aquí, su aislamiento incentivará el aumento de sus delirios hasta el punto de llegar a un estado de esquizofrenia absoluta.

¡No leer si no se ha visto!

Polanski utiliza todos los medios que tiene a su alcance para entremezclar la imaginación y la realidad de la protagonista en un mismo espacio físico, que servirá de catalizador de todas sus pesadillas: su apartamento. Se puede afirmar entonces que la crisis mental del personaje de Deneuve se exterioriza y materializa en el piso en el que vive; esto se aprecia por ejemplo en el gradual y tétrico resquebrajamiento de las paredes, en el conejo en estado putrefacto o en la escena en la que ella cruza el pasillo y aparecen manos masculinas que intentan poseerla. Carole se va desmoronando a medida que avanza la película y su paranoia aumenta progresivamente, llevándola a cometer incluso dos asesinatos y a terminar con su propia vida.


Todo en el film está orientado al desasosiego: su acertada fotografía de corte expresionista en blanco y negro, sus planos subjetivos, su perturbadora y claustrofóbica atmósfera, su inquietante banda sonora, etc. Uno de los golpes de efecto más escalofriantes es aquel en el que ella ve un hombre reflejado en su espejo y que después desaparece cuando ella se da la vuelta.

Catherine Deneuve recibió buenas críticas por este papel, y quizás no lo haga nada mal pero, considero que no es la mejor elección para mi gusto. Supongo que Polanski la escogió no solo por sus dotes interpretativas, sino porque buscaba el perfil de una actriz bella que a la vez fuese fría y distante, como el personaje que interpreta.

lunes, 26 de abril de 2010

Mata Rile (I y II)

Supongo que esperais a que comente este corto como habitualmente suelo hacer, pero es que me ha dejado sin palabras, simplemente hay que verlo...Está realizado por OjopianO, Vilaplana y Ene Coffman respectivamente, grandes amigos sin duda que cuentan con toda mi admiración. El corto a continuación en dos partes:



XIII Festival de Málaga




Ayer se entregaron los premios de uno de los festivales más importantes de España, el de Málaga. Ésta edición ha resultado ser la más exitosa de su historia, con un aumento considerable del número de espectadores y de la calidad de sus proyecciones. A destacar, la película "Rabia", producida por Guillermo del Toro y dirigida por el ecuatoriano Sebastián Cordero. La otra gran ganadora, fue "Bon Appétit", de David Pinillos. Una de las grandes perdedoras, ha sido la favorita "Que se mueran los feos", con sólo dos premios menores, y la cinta "Héroes" de Pau Freixas con sólo un premio especial del jurado. La lista de premiados:

-Biznaga de Oro mejor película: Rabia
-Director: Juana Macías por "Planes para mañana"
-Actor: Unax Ugalde (Bon Appétit)
-Actriz: Marisa Paredes (El dios de la madera)
-Actor secundario: Álex Brendemühl (Rabia)
-Actriz secundaria: Aura Garrido (Planes para mañana)
-Premio Especial del Jurado: Bon appétit
-Guión: D. Pinillos, J. C. Rubio y P. Cabezas (Bon Appétit)
-Banda Sonora: Juanjo Javierre (Que se mueran los feos)
-Fotografía: E. Chediak (Rabia)
-Premio de la Crítica: La vida empieza hoy
-Premio del Público: Héroes
-Premio ASECAN Opera Prima: Bon appétit
-Mejor documental: Cuchillo de palo
-Documental, Premio Especial del Jurado: Paquita y todo lo demás
-Documental, Premio del público: Sons of Cuba

domingo, 25 de abril de 2010

Pájaros de papel (2010)

Emilio Aragón debuta con esta película que cuenta las experiencias de una compañía de diversos artistas ambulantes entre los que se encuentran dos cómicos (Imanol Arias y Lluís Homar) y un niño huérfano de 9 años, también hijo y nieto de artistas (Roger Princep).


Nos guste o no, Emilio Aragón ha demostrado que tiene talento en muchos campos, cuando toma la batuta al frente de un proyecto se vuelca por completo (ya sea con la serie “Médico de familia” o con el programa “VIP Noche”), y eso se nota en “Pájaros de papel”. Es una película rabiosamente personal en la que homenajea al mundo de los cómicos en el que se crió, trasladándolo a una época en la que era muy duro sobrevivir si uno pertenecía a dicho gremio: la España de la posguerra.

Al tratar este tema, la cinta peca de maniquea (como pasa en la mayoría de los films españoles que hablan de la guerra civil) porque no profundiza en los dos bandos que había enfrentados por igual, sino que inclina la balanza (¿inconscientemente o no?) a favor de los opositores del régimen franquista, ya que el enfoque está tomado desde la perspectiva de los perseguidos. No estoy diciendo que esto sea negativo, ya que evidentemente hubo represión y es muy lícito mostrarla siempre que no haya manipulaciones ni artimañas; pero pienso que si un director asume el riesgo de enmarcar su historia en ese ámbito debería mojarse más. A veces parece que Emilio Aragón aborda la situación política de forma superficial, sin adentrarse en zonas pantanosas… 


Rompiendo una lanza a su favor, hay que recordar que estamos ante una ópera prima, por lo tanto es meritorio que el realizador haya optado por una vía difícil e inusual para empezar una carrera cinematográfica que tal vez nos regale más y mejores títulos en un futuro.

La trama alterna a la perfección lo trágico con lo cómico, bebe del clasicismo más puro, y en ella hay cabida para las anécdotas de los personajes, interpretados por unos actores que configuran quizás lo mejor de la cinta: Imanol Arias transmite el odio y la pena solo con su mirada, Lluís Homar le da una buena réplica en cada secuencia, Carmen Machi está divertidísima en su papel de cupletista de tercera (indescriptibles sus números musicales) y Roger Princep enamora al espectador consiguiendo que éste sienta compasión y lástima por él. En cuanto al apartado técnico destacaría su detallada recreación de la época.

Advierto que su visionado hará llorar a más de uno, pues “Pájaros de papel” es una historia de amor, de compañerismo, de amistad, de alegrías y adversidades al mismo tiempo; está claro que Aragón sabe donde tocar para despertar la fibra sensible: impagable y emotiva la escena final en el teatro con el mítico Miliki, a quien su hijo ha dedicado descaradamente la película.

jueves, 22 de abril de 2010

Retrospectiva: Siete novias para siete hermanos (1954)

Es cursi y simplona, de hecho hoy día se puede ver como un musical marcadamente sexista (temas como "Sobbin women" lo corroboran sin ningún pudor), pero pese a esto, "Siete novias para siete hermanos" siempre será recordada como una película alegre, divertida, bella y llena de vida...



Su argumento puede parecer, como bien dijo un amigo mío, del estilo de "Granjero busca esposa" a la antigua porque tiene como protagonistas a 6 hermanos que viven aislados en una casa de montaña y que deciden ir al pueblo en busca de una mujer, después de que el hermano mayor, Adam (Howard Keel), encontrase una llamada Milly (Jane Powell). Siguiendo el histórico ejemplo del rapto de las Sabinas, las capturan y se las llevan a la casa con la esperanza de que ellas a la fuerza les acaben queriendo...

El elemento principal de la película es su banda sonora (por la cual recibió un premio Oscar), que llena cada secuencia acompañando los movimientos de cada uno de sus personajes. Junto a la música, aparecen bailes inolvidables: llenos de saltos atléticos y acrobacias por doquier. Se nota que el director de la cinta, Stanley Donen, era también coreógrafo y bailarín (de hecho había codirigido junto a Gene Kelly "Cantando bajo la lluvia" y "Un día en Nueva York" años antes).

La estética de la película es luminosa a más no poder, a veces resulta incluso un poco chillón y estridente ver todo plagado de colores tan puros y vivos, pero a medida que avanza el metraje uno se va acostumbrando. Mis secuencias preferidas son, en primer lugar la que Milly da clases al resto de los hermanos de su marido para que sean galantes con las damas y la competición de baile en la granja, que os he dejado completa a continuación:


Aun así, tampoco penséis que el tono es siempre festivo, ya que se intercala con momentos más tristes o serios, resaltando la escena en la que los hermanos añoran a sus chicas mientras están cortando leña con el tema "Lonesome polecat" de fondo. Muy melancólica...

Quizás sea aburrida y ñoña en exceso para algunos, pero en mi caso la he visto repetidas veces desde chico (quizás por eso me gusta tanto) y nunca me canso porque desde el comienzo me dejo llevar por sus escenarios bucólicos y sus pegadizas canciones. Creo que es ideal para una tarde en la que uno quiera desconectar de todo y relajarse. Una delicia en mi opinión para todos aquellos amantes del cine clásico en general, y del musical en particular...

miércoles, 21 de abril de 2010

Vincent

Bueno, aquí os traigo el cortometraje "Vincent" dirigido en 1982 por Tim Burton para dejar a todos los que vieron recientemente "Alicia en el país de las maravillas" un mejor sabor de boca, y así de paso recordar al Burton primigenio. Todo un clásico ya...

martes, 20 de abril de 2010

Retrospectiva: La soga (1948)

Casi dos meses llevamos con el blog y aún no se ha hablado de uno de los directores más importantes del cine: Alfred Hitchcock. Me gustaría citar de una de sus películas menos conocidas y que se encuentra entre mis preferidas: "La soga".


¡No leer si no se ha visto!


Narra la historia de dos solteros que comparten piso (John Dall y Farley Granger) y que cometen un asesinato de un compañero de clase para demostrar una oscura teoría. Esa misma noche celebran una fiesta en su apartamento con amigos, los padres del asesinado y un ex profesor especializado en criminología al que invitan (James Stewart).

Lo que más llama la atención de la cinta es su simple puesta en escena (ya que toda la acción se desarrolla en un apartamento); pero si a esto añadimos que Hitchcock la filmó en "tiempo real", encontramos aún más interesante el asunto.
¿A qué me refiero exactamente con "tiempo real"? Es por todos conocido que Hitchcock siempre se ha decantado por la experimentación dentro de sus películas: en este caso en particular, mantiene un único plano secuencia durante toda la proyección; pero como cada bobina por aquel entonces constaba de un tiempo limitado de no más de 10 minutos, Hitchcock conectaba las tomas mediante acercamientos a las chaquetas de los personajes (salvo en una ocasión) para que se fundiese en negro y pudiese cambiar rápidamente de rollo. Esto lo hizo para demostrar a fines de los años 40 que las historias podían contarse de un modo diferente al acostumbrado.

En cuanto al contenido, podemos decir que es un intenso drama psicológico con tintes de comedia negra que trata, entre otras cosas, de la astucia y la rectitud moral. Como buen maestro del suspense, Hitchcock atrapa al espectador al revelar lo que están tramando los asesinos desde el comienzo: el suspense radica en si serán descubiertos o no por el profesor, a quien pretenden llevar al límite demostrándole que existe el crimen perfecto. Detrás de esta macabra suposición subyace la ideología que habla sobre la superioridad de los fuertes frente a los débiles, ¿deben estos últimos morir en pos de una sociedad depurada en la que solo tienen cabida los más desarrollados?. Una cuestión candente, capaz de levantar ampollas si tenemos en cuenta los desagradables acontecimientos que habían asolado a Europa escasos años antes de su estreno y que habían sido en buena parte impulsados por el mal uso de teorías como ésta...
La extraordinaria interpretación de Stewart suple las carencias de la de Granger, que se ve resentida por el excesivo tono teatral que en ocasiones adquiere la obra.

Como dato curioso, siempre se ha hecho alusión (como en tantas otras películas de Hitchcock) a una supuesta relación homosexual mantenida entre los dos asesinos: a pesar de que no se menciona en los diálogos, pueden darse estas lecturas en ciertos gestos y detalles que denotan cierta ambiguedad. Juzguen ustedes mismos...

sábado, 17 de abril de 2010

Alicia en el país de las maravillas (2010)

Muchas han sido las adaptaciones de las novelas de Lewis Carroll en la gran pantalla (desde la de Disney hasta una que hicieron para televisión con Whoopi Goldberg), son tantas que uno podría pensar de antemano: ¿qué elementos novedosos podía incorporar Tim Burton a una historia que ya todos conocemos y de las que se han extraído miles de interpretaciones diferentes? Sin duda, cuando supe que él llevaría su propia versión al cine me contenté mucho porque estaba convencido de que sabría darle su toque personal sin alterar mucho la historia, una historia que para mí encierra una maraña de rompecabezas sin sentido y de adivinanzas ilógicas, pero con mucho significado detrás.



Y en efecto, el excéntrico director se arriesga y aporta su visión de todo lo que se cuece en aquel mágico lugar, mostrándonos una Alicia que regresa al País de las Maravillas después de muchos años para tomar partido en una guerra contra la Reina de Corazones, que tiene atemorizados a todos. Supongo que Burton quería reinventar el argumento transmitiendo la sensación de que uno ya conoce ese universo de antemano (sus personajes, su fauna, sus escenarios…), solo que ahora las cosas han cambiado: Alicia se ve obligada a comprometerse con un hombre que no quiere y huye de nuevo a su fantasía para escapar de la asfixiante sociedad que la rodea. Una vez allí se dará cuenta de que tiene que enfrentarse a su destino, tomar sus decisiones, ser madura y crecer, como en el mundo real…

Desafortunadamente, al realizador le sale el tiro por la culata porque ha transformado una historia que derrochaba imaginación por los costados en un refrito de "Las crónicas de Narnia", "El señor de los anillos", "Harry Potter" y otras tantas sagas de fantasía similares de los últimos años cuando no era necesario. Se pierde la esencia de lo que la obra original representa: el País de las Maravillas de Carroll es un mundo en el que nada tiene pies ni cabeza, todo está regido por lo absurdo y lo disparatado, no hay reglas ni “oráculos” ni “elegidos”… ¿Desde cuando Alicia puede controlar su sueño y cuenta con un equipo de aliados como demuestra en el film? Eso hace que se pierda toda la gracia. Confieso que no me he leído "Alicia a través del espejo", pero dudo que se capte el espíritu de dicha novela tampoco.


Para colmo, parece que la sucesión de acontecimientos está acelerada y es inconexa, hay escenas de acción innecesarias y chistes fáciles para sonsacar una media sonrisa. Tal vez el objetivo de Burton era dirigir un film orientado a un público más infantil y de corte familiar, pero si en la genial “Charlie y la fábrica de chocolate” (que también puede considerarse para todos los públicos), ofrece múltiples lecturas a todos los niveles, ¿por qué aquí no lo ha hecho con el buen material con el que contaba? Lo bueno de "Alicia en el país de las maravillas" y "Alicia a través del espejo" es que son cuentos con un trasfondo oculto entendible para niños y adultos a la vez: cualquiera que los lea puede extraer una interpretación personal diferente, mientras que la película se presenta plana y no profundiza lo suficiente para mi gusto.

Indiscutiblemente, la dirección artística es característica de Burton, que recurre a su habitual estética colorista y recargada, salpicada de motivos góticos para el deleite de muchos (aunque hay que reconocer que no innova demasiado). La música de Danny Elfman también la encuentro en su justa medida, lo que no comprendo es por qué no utilizan sus partituras en los créditos del final. En cuanto a personajes se refiere, Burton se centra en dos principalmente para sustentar el film: la Reina Roja (Helena Bonham Carter con cabeza agigantada incluida) y el Sombrerero Loco (Johnny Depp en una revisión de sus últimos papeles). De Helena nada malo tengo que decir porque encarna a la perfección su rol, por el contrario Depp cansa a ratos, es duro decir esto pero, parece que repite los mismos ticks y morisquetas de Jack Sparrow o de Willy Wonka...¿Alguien me puede explicar esa danza ridícula del final? Si tuviera que escoger a uno de los personajes más divertidos me quedo con la liebre, lástima que salga tan poco.

Dejo para el final el punto más flaco de la cinta: el personaje de Alicia, pienso que si hubiera sido otra actriz la película habría ganado puntos porque Mia Wasikowska es sosa, aburrida, tiene cara de enferma, ¿sigo? Bufff, ¡que actuación más pobre por dios! ¡Y sigo sin entender el misterio de los vestidos!

En definitiva, hay detalles interesantes (como cuando la cara del Sombrerero se le torna oscura o cuando la Reina Roja se percata de que los miembros de su corte llevan partes postizas en su cuerpo para aparentar que también tienen algo tan desproporcionado como la cabeza de ella), pero esto no es el País de las Maravillas que yo recordaba, será que soy reacio a los cambios…

Juanmez
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Bueno, después de la crítica de Juanmez, me toca a mí.
Leí en una entrevista a Tim Burton en una revista especializada esta frase: "En estos tiempos se harán las peores películas en 3d de la historia". Qué razón tiene.
El principal problema de Alicia, es el mismo que el de Avatar, y el que me supongo será de Furia de Titanes (que no he visto): el pésimo guión.

El guión de Alicia es absolutamente horrible. Empezando por los diálogos más que absurdos, principalmente esa frase que dice constantemente, algo así como "esto es un sueño así que hago lo que quiero", algo que rompe completamente con la idea principal del libro, donde no se sabe si lo que ocurre es realidad o fantasía. Las situaciones también son horrendas: al sombrerero nos lo presentan de buenas, sin tiempo para nada, después de apenas 20 minutos de película ya conocemos a todos los personajes del libro; la escena de dos ridículos minutos donde nos cuentan como la reina roja llega al poder es realmente deprimente, el baile del sombrero al final de la batalla es absurdo, y la escena final...no tengo palabras. La estructuración es digna de los peores principiantes, mucho tiempo para escenas sin sentido, y poco tiempo para escenas importantes o reveladoras sobre la trama o la situación actual.


El personaje de Crispin Glover sobra, su actuación es bastante mediocre, pero su personaje no debería de haber existido, ¡por dios, esa escena en la que para a Alicia: "me gustan las mujeres grandes", da vergüenza ajena!. Pero sobre todo, lo peor es la idea del dragón y la espada mágica que es capaz de vencerlo...¡pero por dios!¿que se creen?¿acaso Burton no veia el absoluto desastre que le habían echado encima?. Más que una película, parece un videojuego, donde el personaje va pasando por puzzles, conociendo a personajes, consiguiendo objetos para agrandar y empequeñecer, y combatiendo contra un jefe final más que visto.

También debo comentar, como Juanmez anteriormente, el hecho del "oráculo", al más puro estilo Matrix, donde el sombrerero haría de Morfeo, ayudando a Alicia (en el papel de Neo), donde deja constancia que sólo Alicia puede vencer al dragón. ¿A qué viene eso?Es la idea más manida de la historia, ¿acaso Burton no tiene imaginación para inventarse algo más decente, para decir ¡qué mierda es esa!?.

Burton tenía entre manos un proyecto en el que podría haber sacado oro puro. El cuento de Alicia da para muchísimas lecturas, y unido a su mundo podría haber sido una película muy interesante. Pensé que para este director sería fácil hacer esta adaptación, me imaginaba a El país de las maravillas a lo Sleepy Hollow, oscuro y pegajoso, pero me encuentro con una película en la que Burton se embebe a sí mismo, y se harta de autoalude en multitud de ocasiones de una forma casi egoísta.

Me gustaría pensar que esta película fue creada sólo para niños, pero tampoco. Charlie también estaba orientada a niños, y sin embargo tiene tantas virtudes que puede codearse con obras maestras del cine. Simplemente, no han sabido hacer la película. El guión horrible, unido a interpretaciones muy mediocres (todas, quizás Bonham Carter se salve) constituyen esta adaptación que dista mucho de la versión de Disney, que aunque tampoco sea completamente fiel al libro, contiene todo el espíritu de éste.

Ronin

viernes, 16 de abril de 2010

Candidatos a la Palma de oro en Cannes 2010

La 63ª edición del Festival de Cannes, considerado como mejor certamen cinematográfico del mundo, dio ayer a conocer la lista de películas que se proyectarán. En esta ocasión, el jurado estará presidido por Tim Burton y también contará con Kate Beckinsale, Benicio Del Toro y Víctor Erice entre otros. Dentro de los candidatos encontramos a Alejandro González Iñárritu, que presenta su nuevo trabajo "Biutiful", a Takeshi Kitano que vuelve al mundo de las mafias con "The Outrage", Mike Leigh con "Poetry", Jean Luc Godard con "Socialisme" o Doug Liman con "Fair Game".



El film que inaugura el festival será "Robin Hood" de Ridley Scott, que entra fuera de competición como las cintas de Woody Allen ("You will meet a tall dark stranger") y de Oliver Stone ("Wall Street: money never sleeps"). El festival se celebrará el mes de Mayo.

martes, 13 de abril de 2010

Retrospectiva: Cube (1997)

Claustrofobia y agobio son las dos palabras que se me vienen a la cabeza cuando pienso en esta película dirigida por Vincenzo Natali que ganó el premio a Mejor película en el festival de Sitges del 1997.


Un grupo de 6 personas se encuentran encerradas en un laberinto de habitaciones cúbicas que esconde trampas mortales. No recuerdan cómo llegaron allí, pero pronto descubren que deben resolver los enigmas y sortear las trampas si quieren sobrevivir.
¡No leer si no se ha visto!

Lo primero que llama la atención es su simple puesta en escena, pues la trama completa se desarrolla dentro de dicho habitáculo gigante, provocando una sensación constante de asfixia al espectador que no para de preguntarse por qué y cómo han llegado los protagonistas a ese sitio donde pueden morir en cualquier momento. Se utiliza un recurso que hoy día se emplea en casi todo tipo de cine de terror o ciencia ficción: la ausencia de explicación lógica a todo lo que está pasando, es decir, uno no llega a saber nunca el verdadero motivo de lo que sucede (ni siquiera en el desenlace), generando aún más desasosiego si cabe…

Los actores son todos desconocidos, pero uno consigue familiarizarse pronto con ellos sin problema. A medida que la cinta avanza, los personajes van revelando sus verdaderas intenciones y caracteres, como si el Cubo les obligara a sacar todas sus armas (dialécticas, intelectuales y violentas) y el animal que llevan dentro para sobrevivir. Sufren un difícil proceso de introspección que inevitablemente se termina exteriorizando debido al reducido espacio que comparten.

El mensaje que subyace constantemente es que hay que saber convivir y cooperar en una situación límite como la que están ellos. Pero está claro que no pueden conseguirlo porque uno toma las riendas del grupo erigiéndose líder sin que nadie se lo haya pedido, tan solo se convierte en jefe poniendo en práctica la ley del más fuerte. La consecuencia directa de esto son los enfrentamientos que surgen entre ellos mismos, peleas llevadas hasta el extremo. Llegan a morir más personajes asesinados por sus propios compañeros que por las trampas mortales ¡¿Qué ironía, verdad?! Debo reconocer que me encanta la paradoja de que sea el autista el único que se salve. Probablemente sea el más listo de todos a fin de cuentas…

Es un film que tendrá sus detractores, pero aún así hay que reconocer que derrocha originalidad y talento. En mi opinión estamos ante un tipo de cine de terror psicológico y auténtico que difícilmente encontramos en la cartelera de hoy día, plagada de vísceras y sustos gratuitos a los que por desgracia estamos acostumbrándonos cada vez más. Salvo en la escena inicial, “Cube” es una película de una factura muy limpia que consigue mantenerte asustado y en tensión sin necesidad de recurrir a lo desagradable, para mi gusto es algo meritorio…

Es genial que se hagan películas tan grandes como ésta con un escenario limitado y una premisa tan sencilla. Altamente recomendable…

Retrospectiva: El año que vivimos peligrosamente (1982)


Dirigida en 1982 por Peter Weir, director australiano, y protagonizada por Mel Gibson, Linda Hunt y Sigourney Weaver, es una película socio política, sobre el mundo occidental y sus lujos frente a las dictaduras en algunos países.

La película nos traslada a Yakarta, 1965, insurrección comunista contra el presidente Sukarno de la República de Indonesia, que eliminó todos los partidos políticos y creó un sistema basado en el autoritarismo, manteniendo su poder a base de confrontaciones entre las fuerzas armadas y el PKI, que terminará en un golpe militar sufragado por el partido que supuso el fin del partido comunista indonesio.

La historia es vivida desde el punto de vista de Guy Hamilton (Mel Gibson), periodista australiano enviado como reportero para informar sobre las condiciones actuales. A diferencia de sus colegas de profesión enviados allí, con los que su relación es fría y distante, su finalidad no es la de conseguir fama periodística, sino la de mostrar los sentimientos y penalidades de la sociedad y mostrando el poder de la corrupción del gobierno, por lo que apreciamos su valentía y su integridad moral a lo largo de la película.
Billy Kwan (Linda Hunt) es un fotógrafo que le hace ver la cara oculta del pueblo, la que los periodistas no muestran, por temor o simplemente porque los occidentales no tienen porqué enterarse de ello: mujeres prostituyéndose para los turistas por un dólar, niños comiendo arroz crudo del suelo, gente bañándose en aguas infectadas... Billy resultará ser un personaje inquietante que le introducirá en la cultura y la forma de vida de un país al que ha llegado a apreciar. A través de él, Guy contacta con Jill (Sigourney Weaver), una ayudante del embajador de Inglaterra en Indonesia, con la que mantendrá una relación amorosa y que le hace llegar una noticia que puede traer graves consecuencias.



La película refleja la angustia que se vivía. En una escena al principio, vemos al presidente Sukarno comiendo en la parte alta de su palacio mientras su pueblo le pide comida en el suelo. Su función es la de contener la revuelta, valiéndose de su carisma, aunque es el primero que tiene asumido que el poder puede pasar al otro bando en cualquier momento. Todo es sucio, polvoriento, lleno de mugre y barro, incluso las casas rurales, los hoteles y hasta el puesto de trabajo de Guy, muy al contrario que otras películas rodadas en estos ambientes donde la fotogafia es más viva y nítida. Todo esto sumado a la atmósfera axfisiante, consigue que nos sintamos como en el mismo trópico. Incluso en las escenas en las que se sale de la ciudad, la fotografía es gris, deprimente. Además, las carreterras cortadas, los soldados armados y la gente amontonada, nos provoca una sensación de claustrofobia y terror que el propio Guy empieza a padecer, provocándole pesadillas en un par de ocasiones.

Como vía de escape a todo esto, a destacar la relación que mantendrán Jill y Guy, amenazada por la inminente salida del país de ella y por la revuelta que está a punto de estallar. Su sensualidad está latente en la escena del coche, en la cama cuando Jill está boca abajo o en el beso bajo la lluvia (no es tan cliché como parece).

Basada en una novela del mismo nombre de C.J. Koch, la película fue premiada en multitud de festivales, especialmente el Oscar para Linda Hunt, que se sale interpretando a un hombre en una actuación memorable. Pero por encima de todo, destacaré a Peter Weir, uno de mis directores favoritos y quizás, de los más infravalorados del panorama. En su haber, varias obras maestras: La costa de los mosquitos, El show de Truman, Master and Commander y en menor medida, El club de los poetas muertos, son varios ejemplos de la capacidad de este director para contar historias originales desde una perspectiva neutra, pero que nos hace reflexionar y tomar partido.
El año que vivimos peligrosamente es una película genialmente narrada y estructurada, con un guión y un diálogo muy original que unido a una banda sonora creada por Maurice Jarre, la hacen una película impresionante.

sábado, 10 de abril de 2010

Máscaras en el cine...

Sí, habéis leído bien: Máscaras. El cine está plagado de personajes que las utilizan y me parecía bien hacer un recopilatorio de las que considero más representativas en diferentes categorías. No incluyo aquellas máscaras que se utilizan para configurar caras de extraterrestres o de monstruos (tipo Predator, etc.), sino de las que cubren el rostro de personas de carne y hueso (si es que algunos casos se les puede llamar así XD). Si se os ocurre alguna más, agregadla en los comentarios.
















1. Máscaras de miedo: son fundamentales, sin ellas el cine de terror se quedaría parcialmente huérfano. Mis preferidas son la de "Scream" y la del personaje de Jason en la saga "Viernes 13". Debo confesar que la primera me da más risa que miedo porque me recuerda inevitablemente a "Scary movie".


2. Máscaras de comedia: todos estareis pensando en "La máscara" de Jim Carrey supongo, única e inimitable. También mencionar la que lleva Jack Black en "Super nacho" en el rol de competidor de lucha libre, lo que pasa es que es una cinta un poco penosa...





3. Máscaras en el cine histórico: la primera que se me viene a la cabeza desde luego es la que lleva Russell Crowe en "Gladiator", pero además destaco las del ejército de Los inmortales en la película "300" (aunque no las usasen en la realidad pero su diseño es increíble).

                                  

4. Máscaras de películas basadas en novelas: por supuesto la que le ponen forzosamente a DiCaprio en "El hombre de la máscara de hierro" y la del protagonista de "El fantasma de la ópera" son las más icónicas.














5. Máscaras de films basados en cómics: son las que más proliferan, la lista de superhéroes es bien larga (Batman, Spiderman, Ironman, etc). Y cómo olvidar la del protagonista de la novela gráfica "V de Vendetta".













6. Máscaras en el cine español: la de Eduardo Noriega en "Abre los ojos" o la del hijo de Belén Rueda en "El orfanato" son buenos ejemplos. No fue en una película española, pero sí fue un actor español (Antonio Banderas) quien se puso una para encarnar a la última versión de "El zorro".


 

7. Máscaras de villanos: pertenece a este grupo la de Darth Vader por encima de todas. En el mundo del cómic hay villanos que usan máscaras para esconder su identidad también, como el Duende Verde. Dentro del género fantástico encontramos las de los Mortífagos de la saga "Harry Potter". Concluyo con la de Hannibal Lecter, aunque no se trate de un villano al uso, pero su máscara es punto y aparte.


8. Máscaras invisibles: quizás las más complejas de apreciar porque no son físicas, son detectables en aquellos personajes hipócritas que aparentan una actitud amable y simpática ante el resto, cuando realmente en la sombra ocultan sus verdaderas intenciones basadas en la manipulación y la venganza. Es muy característico de este grupo por ejemplo el personaje que interpreta Glenn Close en "Las amistades peligrosas".

Esto es todo, ¿cuál os gusta más?

miércoles, 7 de abril de 2010

Retrospectiva: Sospechosos habituales (1995)

Estamos, sin duda, ante la mejor cinta de Bryan Singer hasta la fecha (director de las dos primeras partes de "X Men" y "Valkiria" entre otras) y además, una de mis películas preferidas. No podía faltar en este blog...


El argumento cuenta la historia de un grupo de delincuentes que tras pasar una rueda de reconocimiento se alían para cometer un robo conjunto. Tras viajar a Los Angeles para vender el botín, recibirán la visita de un personaje que les ofrece trabajar con su jefe, el temido Keyser Soze, conocido por su espeluznante pasado criminal. El reparto cuenta con Kevin Spacey (premiado con un oscar por su actuación), Benicio del Toro, Gabriel Byrne, Chazz Palminteri, Stephen Baldwin y Pete Postlethwaite. El guión corre a cargo de Christopher McQuarrie (el mismo de "Valkiria" de hecho) por el que ganó un oscar también.
No revelo nada de la trama.

La primera vez que la vi, me quedé anonadado: una excelente realización, un vibrante ritmo narrativo a base de flashbacks y un sensacional y modélico guión que te mantiene con la intriga y la tensión hasta el final. Quizás la segunda vez (porque el que la ve, repite) no me hipnotizó tanto como la primera e incluso detecté algún posible agujero en la historia que me desmontaba la trama; pero el hecho de no acordarme de qué se trataba, puntúa de manera aún más positiva si cabe el film.

En el plano interpretativo elogio a Kevin Spacey por encima del resto, hace de manera soberbia un complicado y misterioso papel que te envuelve de forma arrolladora (destaco su duelo interpretativo con Palminteri en el cuartel de policía). Digno de mención también es Byrne, que dentro del quinteto de delincuentes es el que tiene más profundidad y peso como personaje.
Dentro del apartado ténico sobresale el montaje sobre todo, muchas escenas recuerdan a películas de Brian De Palma. También hacen mucho su fotografía dotada de cuidados planos y su pulida banda sonora.

Es uno de esos thrillers que dejan huella en el que nada es lo que parece y a la vez todo encaja. Su inigualable desenlace con giro incluido es para mi gusto de los mejores de la historia del cine porque no te lo esperas. Simplemente magnífica.

La frase para no olvidar: "El mejor truco que el diablo inventó fue hacer creer al mundo que no existía"

Retrospectiva: Hair (1979)



Si tuviera que elegir un musical por encima de todos atendiendo solo a su banda sonora, sin duda, ese sería Hair. Dirigido en 1979 por el checo Milos Forman a partir de un musical de Broadway, Hair nos situaba en plena era hippie, en su etapa de mayor esplendor. Con una escena final que pone los pelos de punta con el famoso tema "Let the sunshine", Forman dirigió una película básica para entender el movimiento hippie y la repulsa que ellos sentían por la guerra de Vietnam.


Nos situamos en 1967, cuando Claude (John Savage) deja su pueblo para dirigirse a Nueva York, un paso antes de alistarse en el ejército para combatir en la guerra. En la gran manzana conoce a un grupo de hippies, destacando el personaje de Berger, interpretado por Treat Williams en un papel por el que cualquiera suspiraría. Aunque Claude no parece tener mucho interés en ellos, éstos deciden hacerse amigos de él, de forma que Claude participa durante un corto periodo de tiempo en el día a día de la vida de estas personas, iniciándose en las drogas, en la filosofía hippie y conociendo a Sheila (Beverly d´Angelo), una muchacha de clase alta que acaba por simpatizar con el grupo de Berger.




En cuanto a las interpretaciones, destaco principalmente la de Treat Williams, en el mejor papel de toda su carrera, bastante floja más adelante, demostrando su potente voz y sus cualidades interpretativas. En cuanto al resto del elenco, están simplemente correctos, quizás Savage podría haber dado más de sí, en varias escenas tiene una cara de palo total. Eso sí, en cuanto a dirección artística, nada que reprochar. El buen hacer de Milos Forman es claramente palpable, aunque he de decir que Hair no ganó ningún premio de relevancia a pesar de que con el paso del tiempo ha pasado a pertener a la memoria colectiva principalmente por su banda sonora, con temas como 'Aquarius', o el ya mencionado anteriormente 'Let the sunshine in'.

La película nos hace pensar sobre la necesidad del movimiento hippie en la historia, si realmente era necesario para protestar contra Vietnam o si simplemente era una manera de rebelarse contra la sociedad y su estilo de vida. Aún así, hoy en día creo que muy pocos lo considerarían una manera válida de vivir, la sociedad capitalista actual cada vez es más agresiva, y los grupos minoritarios como los hippies lo tendrían casi imposible para subsistir. Nuestra sociedad ha eliminado por completo cualquier atisbo de, no lo llamemos rebelión, sino simplemente forma distinta de vida, homogeneizando toda la sociedad moderna.



A pesar de esto, es una película muy recomendable para que veamos que hubo una época en la que la violencia no era tan predominante, ni los problemas tan agudos como ahora, y en la que el amor, la paz, y todos esos conceptos afloraron de una forma que nunca volveremos a ver.



Ronin.

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Estoy totalmente de acuerdo con Ronin, pero yo también quiero opinar sobre "Hair" de manera extensa porque es una película a la que tengo mucho aprecio y no sería suficiente hablar de ella en un comentario. En mi opinión, estamos ante un musical lleno de esperanza y vida, de crítica y revolución al mismo tiempo. Lo primero a destacar es su inolvidable banda sonora, compuesta de temas tan míticos como "Aquarius", "Manchester", "I got life", "Let the sunshine in" o el mismo "Hair". Se dan también la presencia de temas transgresores como "Sodomy" o "Where do I go"? que calan bastante hondo. En el apartado actoral todos están muy bien, pero la interpretación de Treat Williams como Berger sobresale notablemente como ya especificó Ronin arriba.

Probablemente la virtud más destacable de Milos Forman dirigiendo es su versatilidad, ya que es muy polifacético a la hora de embarcarse en sus proyectos: se atreve con dramas como "Alguien voló sobre el nido del cuco", con adaptaciones biográficas como "Amadeus" y con musicales como este; consiguiendo que las tres, en apariencia tan distintas, tengan conexiones entre sí.

A través de un logrado montaje y de una ingeniosa perspectiva, Forman se aleja de la idea superficial y algo estereotipada que muchos tienen en mente de los hippies hoy día para ofrecernos en cambio una visión mucho más profunda y humana de lo que significaron en aquel momento. En el film se habla de la inexistencia de prejuicios, de la renuncia ante lo establecido, del pacifismo, de la superación de límites, de la brevedad de la existencia, de amar a los que te rodean como si fueran tu familia propia, etc. Todo eso y mucho más era la filosofía hippie. Pero Forman también muestra la otra cara de la moneda, lo que realmente acabó con ellos: el consumo de drogas, el descontrol constante de sus vidas, las penurias y dificultades por las que pasaban, etc.

Aunque está contado en una época concreta, es un musical totalmente atemporal y válido en cualquier contexto, prácticamente ha pasado a ocupar un hueco dentro de nuestra cultura popular. A pesar de que no te atraigan mucho ni la temática hippie ni los musicales, la película te absorbe desde su prometedora presentación hasta su emotivo desenlace, que irremediablemente te hace soltar una lagrimita.

Juanmez.

lunes, 5 de abril de 2010

Tron Legacy

Bueno, ya estoy aquí de nuevo para los que me hayan echado de menos en la semana más semanasantera del año en la que tengo que decir que no he visto NI UN solo paso...pero mucho cine.De todas formas, creo que mi compañero Juanmez ha hecho un buen trabajo y os ha mantenido bastante entretenidos. Allá vamos con Tron Legacy.




Secuela de la película Tron (1982), considerada una de las películas de culto de la Ciencia Ficción dirigida por un casi debutante (aunque después solo hizo dos películas más)Steven Lisberger.

La película original, nos sumergía en las profundidades del "computador", aquel armatoste que en los ochenta revolucionó la forma de dirigir y organizar grandes empresas y colectivos, y que en los noventa revolucionó la forma de vida. Jeff Bridges, es un hacker retirado a la fuerza de una empresa de software que se dedica a la realización de videojuegos. El actual director, robó una idea del personaje de Jeff y llegó a la cima, aunque existe un pero: su mandato no es completo, puesto que un supercomputador controla gran parte de las actividades de la empresa, y piensa por sí mismo, revelándose (muy al estilo HALL 9000).

El personaje de Jeff, junto con los otros dos protagonistas Bruce Boxleitner y Cindy Morgan, se introducen en la empresa y piensan recuperar los datos que afirman que el mérito es todo suyo, y no del ya mencionado director. Para ello, el personaje de Boxleitner utilizará un programa, llamado "Tron" que a modo de virus, hackeará el sistema. Pero el supercomputador no se estará de brazos cruzados, sino que a partir de un láser, introduce a Bridges en lo más profundo del computador, de tal forma que pasa a ser un programa en la inmensidad del sistema operativo. Allí, es recluido, y conocerá a Tron, con el que intentará destruir el sistema.


Ahora, más de 20 años después, el desconocido Joseph Kosinski ha terminado de dirigir la secuela, llamada Tron Legacy. Con una campaña de publicidad impresionante, desde la Comic Con del 2009, pasando por montones de tráilers, páginas sobre la película, un tren temático en Orlando... en la que se han invertido millones de dólares, pretenden recuperar el espíritu de la original, adaptándolo a nuestros tiempos.

El argumento: El personaje de Boxleitner, llama a Jeff y le dice que ha recibido un mensaje desde el salón recreativo que éste regentaba, cuando la comunicación fue cortada hace muchos años. Flynn (Bridges) va, y vuelve a introducirse en el ciberespacio como ocurrió 25 años antes, donde se encontrará con una grata sorpresa...

Obviamente, los efectos para recrear el ciberespacio no son los mismos que los que se usaron en el 82, pero eso sí, sin desmerecer de aquellos, que fueron los primeros en utilizar programas de ordenador e imagen real.
Tron no es sólo una película de culto, ha marcado época, desde los famosos trajes de neón imitados montones de veces (videoclips, cortometrajes...) y por supuesto la famosísima y genial escena de las carreras con las motos de neón, flipante (¡yo quiero una!).

domingo, 4 de abril de 2010

Furia de titanes (2010)

Hace varios días que vi este remake de la versión ochentera con muchas ansias la verdad, pero he tardado algo porque no sabía qué escribir exactamente y quería ser lo más ecuánime posible, espero conseguirlo...



Bien es cierto que el mismo protagonista, Sam Worthington, advirtió que era una película de entretenimiento puro, no había que estrujarse las neuronas para entenderla. Esto es lo que se conoce en otras palabras como una película palomitera...Y efectivamente cumple dicho propósito porque su visionado de hora y media se pasa volando. Por si acaso antes de ir con lo negativo, lo subrayo: no se puede negar que la película tiene momentos divertidos e intensas secuencias de acción.

Otra cosa es que uno se tome la película en serio: a la original, de presupuesto limitado, se le pueden permitir ciertas licencias (o patinazos) porque fue realizada hace 30 años (con todo lo que eso conlleva); pero ahora en 2010 con el dinero que se han gastado en hacer la peliculita de marras no tiene sentido volver a caer en los mismos errores de la antigua (e incluso empeorarlos). Sigue siendo una película al más puro estilo serie B, y con altas dosis de cutrerio añadido hay que matizar (esa estética rematadamente "kitsch" del Olimpo de los dioses o del vestuario de algunos personajes son claros ejemplos de lo que hablo).

Quizás la culpa es mía por pensar que esta versión superaría a la anterior, un grave error porque la cinta sigue bebiendo de ese cine propio de péplum ochentero sin innovar en nada, y no es que sea algo malo, sino que simplemente los tiempos han cambiado: el guión se ve plano y vacío, las interpretaciones un tanto mediocres (y eso que Liam Neeson y Ralph Fiennes se esfuerzan como pueden en sus roles de Zeus y Hades respectivamente), los personajes parecen desubicados (a Sam Worthington le cuesta asumir que es Perseo, creo que no se da cuenta hasta pasada media hora de metraje, un fallo que no se ha corregido tampoco tras la insulsa interpretación que realizó Harry Hamlin en la antigua versión) y los efectos visuales son un tanto mareantes, ya es peor que en un videojuego incluso. Es lo que se dice una peli pasada de moda con un discurso "americanizante" (si se me permite el término) que se ve anticuado y que no convence esta vez. Todo esto que digo lo resume el guiño a la entrañable lechuza - robot de la versión anterior (es un claro síntoma del tono paródico que la película mantiene en todo momento).

No voy a entrar en los sacrilegios que se hacen a la mitología griega porque ya en la antigua también se hacían y tampoco tambalean mucho el hilo conductor del film, tan solo advierto a aquellos que no sepan mucho del tema que no se crean todo lo que se dice en ambas películas por mucha veracidad que pretendan darle porque con ninguna de las dos se aprende mitología de verdad (aunque, si no se le llamara "zorra" despectivamente y si no tuviera el rostro bello, la secuencia de Medusa es bastante salvable y fiel). También pienso: con lo que han invertido ¿no podrían haberse documentado un poquito al menos y haberlo hecho bien? Tal vez me pongo muy quisquilloso porque la mitología griega es algo que me apasiona y por eso me enerva que no lo se lo hayan currado cuando tenían los medios para contar una buena historia. Con todo lo que prometían los trailers que había visto...

Como conclusión, creo que ninguna versión es mejor que la otra, pero si tengo que elegir, me quedo con la primera porque representa uno de los primeros intentos de adaptar al cine relatos inspirados en mitos. Ambas han tenido sus defectos en sus respectivos estrenos: la primera se veía desfasada porque los efectos visuales del momento ya habían superado a los de Harryhausen (técnico mítico de efectos especiales) y a su vez esta nueva entrega parece una típica cinta hollywodiense más que corre el riesgo de ser fácilmente olvidable con el devenir de los años. Que lejos quedan los "300" de Snyder...

sábado, 3 de abril de 2010

Carteles de las películas nominadas a los Oscar de broma

En esta página web se burlan de los posters de las 10 cintas nominadas a mejor película en los Oscars 2010. Aquí os dejo el link para que os riais un rato: