miércoles, 29 de diciembre de 2010

El discurso del rey (2010)


Cuando se reúnen en una misma película aquellos ingredientes idóneos para que ésta funcione (un sólido guión, un reparto de calidad, una lograda ambientación, etc.), rara vez suele ser un fracaso, y “El discurso del rey” no entra en esa excepción… Ejemplarmente narrada, esta cinta que aborda el problema de tartamudez que atormentaba al monarca inglés Jorge VI se erige como una impoluta y correctísima obra maestra que sonsacará alguna que otra sonrisa o lágrima a todo el que la vea…

El mayor peso del film recae en su sabiamente escogido reparto “british”, pero el que sobresale indiscutiblemente por méritos propios es Colin Firth, firme candidato a ganar el Oscar este año por esta exquisita interpretación llena de sutiles matices. En su rostro se perciben múltiples sensaciones que transmiten cercanía al espectador: la inseguridad que muestra por la tartamudez desde su infancia, su miedo a hablar en público, la responsabilidad que supone asumir ser rey sin desearlo, etc. En definitiva, una actuación de diez que no habría sido posible sin el mano a mano que su personaje tiene con el interpretado por un carismático Geoffrey Rush, que da vida al logopeda que ayudó al monarca a superar su trauma. Rush sabe dar la réplica a Firth sin inmutarse lo más mínimo, es otro grande entre los grandes digno también de recibir al menos una nominación. En cuanto a Helena Bonham Carter, Michael Gambon y Guy Pierce nada que objetar, están de lujo…

Como de lujo está todo lo demás vamos, pues el guión por ejemplo no se queda atrás: el film abre con un discurso del rey en público en el que vemos a un Firth aterrorizado frente al micrófono, y concluye a su vez con otro muy emotivo que demuestra cómo el personaje ha dominado su problema tras largas horas de terapia. ¿Demasiado redondo quizás? Estoy de acuerdo en que “El discurso del rey” no arriesga demasiado porque ofrece simplemente lo que nos prometía el tráiler en su justa medida, no hay cabida para la sorpresa; pero eso no impide que la película, como ya dije en el primer párrafo, sea una auténtica joya que debería ser vista por cualquiera que se considere amante del séptimo arte porque, además de todo lo citado ya, quiero añadir con total rotundidad que la trama no decae en ningún momento, que posee una factura impecable (destacando la banda sonora del maestro Desplat y la fotografía de Danny Cohen) y que además alterna fluidamente la comedia y el drama.

Lo mejor sin duda son las secuencias en las que salen Firth y Rush compartiendo plano, particularmente me quedo con la divertida escena en la que Firth se pone a decir tacos sin parar en las sesiones que mantienen juntos o el profundo diálogo que ambos sostienen en la Abadía de Westminster. También me ha llamado especialmente la atención lo bien integrada que está la situación política de la época durante la película; evitando ahondar demasiado en ella porque tampoco es necesario para la cinta, pero sí seleccionando lo básico para comprender qué estaba pasando en Europa en el preludio de la Segunda Guerra Mundial…

En fin, podría llevarme horas repitiendo lo mismo, pero sería innecesario: “El discurso del rey” es una de esas películas de visión obligada y no hay más que decir…

2 comentarios:

Marina dijo...

Deberías haber empezado tartamudeando! jajaja Muy buena peli

Anónimo dijo...

Me parece una película extraordinaria. Los actores bordan el papel y hay buenos momentos de humor.

Un saludo, Antonio.


P.D. Creo que es una buena iniciativa lo del archivo de sonido con la opinión de la película.